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ELECCIONES

"Yo soy el sueño americano": Joseph Hernández se presenta como el "anti-Mamdani" en su carrera por la Contraloría de Nueva York

El empresario cubanoamericano propone combatir el fraude, atraer inversiones y defender el libre mercado en su aspiración a la Contraloría estatal

Por CARLOS ARMANDO CABRERA

MIAMI. - “Yo soy el sueño americano”. Con esa frase, Joseph Hernández resume la historia que comenzó cuando su familia huyó de Cuba y el proyecto político con el que ahora busca convertirse en el próximo contralor del Estado de Nueva York. Empresario biotecnológico, científico e hijo de exiliados cubanos, el candidato republicano aseguró en una entrevista exclusiva concedida a DIARIO LAS AMÉRICAS que su incursión en la política nace de una deuda de gratitud con Estados Unidos y de la convicción de que Nueva York necesita recuperar la disciplina fiscal y fortalecer un modelo basado en el emprendimiento, la inversión y la rendición de cuentas.

La conversación se produjo tras una recepción privada celebrada en Miami, donde presentó su plataforma ante empresarios, líderes comunitarios y miembros del exilio cubano, un electorado con el que comparte una historia marcada por la emigración y el rechazo al comunismo.

“Mi padre lavaba platos, mi madre limpiaba casas. Ellos nos enseñaron que era muy importante educarse, trabajar duro y amar siempre a este país”, recordó.

Joseph junto a su madre durante la recepción en el restaurante Dragones de La Pequeña Habana en Miami.

Ese legado familiar se convirtió, según explicó, en el principal motor de una trayectoria que lo llevó a formarse como científico, desarrollar parte de su carrera en Wall Street y fundar doce empresas dedicadas al sector biotecnológico.

“Mi primer trabajo aquí fue limpiar zapatos y hoy estoy viviendo el sueño americano. Ahora quiero devolverle a este país todo lo que me ha dado”.

Para Hernández, esa decisión de aspirar a un cargo público responde a un compromiso con el país que acogió a su familia después del exilio.

“Esta es mi manera de pagar la deuda que siento con Estados Unidos: asegurar que la próxima generación mantenga una cultura basada en las oportunidades, el trabajo duro y la puerta abierta para quienes quieren salir adelante”.

El empresario busca dirigir una de las oficinas con mayor responsabilidad financiera del gobierno estatal. La Contraloría de Nueva York supervisa el uso de los recursos públicos, audita agencias y contratos gubernamentales y administra uno de los mayores fondos públicos de pensiones de Estados Unidos.

A juicio del aspirante republicano, esa institución debe recuperar un papel más activo en la fiscalización del gasto y en la protección del dinero de los contribuyentes.

“Tenemos tres áreas muy importantes en las que debemos trabajar”, afirmó al resumir las prioridades de su programa.

La primera se centra en combatir el fraude y reducir el despilfarro de recursos públicos.

Hernández sostiene que la falta de controles ha permitido pérdidas millonarias que terminan afectando tanto al gobierno como a los contribuyentes.

“El fraude existe y está afectando a todos. Le están robando dinero a los contribuyentes, al estado y a la ciudad de Nueva York. Eso se acabará desde el primer día de mi administración”.

Como parte de esa estrategia, propone crear una unidad especializada para detectar irregularidades, fortalecer las auditorías y remitir los casos a las autoridades competentes.

“Vamos a crear un equipo especializado para detectar el fraude, encontrar a los responsables y asegurarnos de que quienes le roban al Estado enfrenten las consecuencias”.

El segundo eje de su plataforma está dirigido al fondo estatal de pensiones, que, según explicó, administra cerca de 300.000 millones de dólares pertenecientes a trabajadores del sector público.

“Vamos a asegurarnos de que esas inversiones sean responsables y rentables, sin utilizar criterios políticos. Debemos garantizar que existan buenos fondos para las pensiones de quienes han trabajado y pagado impuestos durante toda su vida”.

El candidato advirtió que una administración ineficiente de esos recursos termina repercutiendo directamente en los contribuyentes.

“Si las pensiones no funcionan bien, la consecuencia termina siendo el aumento de los impuestos”.

El tercer componente de su propuesta busca impulsar el crecimiento económico mediante la atracción de nuevas inversiones.

A su juicio, Nueva York ha perdido competitividad frente a otros estados por políticas que desincentivan la actividad empresarial.

“Muchas compañías están abandonando el estado porque hemos creado una cultura que desincentiva la inversión y el crecimiento económico”.

Como respuesta, plantea crear un fondo de 10.000 millones de dólares destinado a captar empresas vinculadas con la inteligencia artificial, la robótica y otras industrias emergentes.

“Voy a destinar diez mil millones de dólares para atraer empresas a Nueva York, especialmente compañías dedicadas a la inteligencia artificial, la robótica y las tecnologías de próxima generación”.

Además, aseguró que esa estrategia permitirá generar empleos de calidad para que las nuevas generaciones encuentren oportunidades sin abandonar el estado.

“Vamos a asegurarnos de que la próxima generación de neoyorquinos tenga empleos y oportunidades para permanecer en el estado”.

Para Hernández, esa decisión de aspirar a un cargo público responde a un compromiso con el país que acogió a su familia después del exilio.

“Soy el anti-Mamdani”

Más allá de sus propuestas económicas, Hernández ha convertido la confrontación ideológica con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, en uno de los pilares de su discurso político.

El candidato republicano sostiene que su aspiración a la Contraloría representa una alternativa al modelo de gobierno que, a su juicio, impulsa la actual administración de la ciudad y que identifica con políticas socialistas.

Durante la entrevista exclusiva concedida a DIARIO LAS AMÉRICAS, afirmó que esa diferencia de visiones será uno de los ejes centrales de su campaña.

“Soy el principal opositor de Zohran Mamdani. Lo he dicho de forma clara y directa: la ideología que él quiere llevar a Nueva York es una ideología antiestadounidense”.

Para Hernández, esa postura está estrechamente vinculada con su experiencia como hijo de exiliados cubanos y con la historia de una familia que abandonó la isla en busca de libertad.

“Esa es mi opinión. Él representa todo aquello de lo que yo escapé: el socialismo, el colectivismo, el anticapitalismo y la idea de quitarle a la gente sus casas y sus empresas para darles cosas gratis a quienes no trabajan”.

A su juicio, ese tipo de políticas terminan debilitando la iniciativa privada y desincentivando el esfuerzo individual.

“Eso no es justo. Nosotros huimos del comunismo y del socialismo porque destruyen a las personas, destruyen el espíritu humano. Y eso no puede ocurrir en Nueva York”.

Lejos de moderar el tono de sus críticas, Hernández adelantó que mantendrá esa confrontación durante toda la campaña.

“Voy a enfrentarlo todos los días, a cada momento. Voy a ser su peor pesadilla. Soy Joseph Hernández, y se lo aseguro”.

Aunque reconoce que la Contraloría es un cargo de carácter fiscal y administrativo, insiste en que también puede desempeñar un papel determinante en la defensa de la transparencia, la supervisión del gasto público y la rendición de cuentas, especialmente en un momento en el que considera que el estado enfrenta importantes desafíos financieros.

Una elección que trasciende las finanzas públicas

Durante la conversación, Hernández insistió en que la contienda no se limita a la administración de presupuestos, contratos o fondos de pensiones.

A su juicio, también representa un debate sobre el modelo económico y los principios que han definido históricamente a Estados Unidos.

“Lo que estamos viendo hoy, especialmente en Nueva York, es la entrada del socialismo, que termina convirtiéndose en comunismo. Yo lo he vivido. Sé el daño que provocan el comunismo y el socialismo, y por eso tenemos que detenerlos”.

El empresario considera que la experiencia de millones de inmigrantes demuestra que el esfuerzo personal continúa siendo la principal herramienta para progresar y que el papel del gobierno debe concentrarse en garantizar oportunidades, administrar responsablemente los recursos públicos y crear un entorno favorable para la inversión y la generación de empleo.

Antes de concluir la entrevista, Hernández dejó un mensaje dirigido a los votantes y vinculó su candidatura con el aniversario número 250 de la independencia de Estados Unidos.

“Vivimos en el país más increíble del mundo. Estados Unidos es un experimento que comenzó hace 250 años y que ha demostrado algo único en la historia”.

Para el candidato republicano, ese legado debe preservarse.

“Lo que hemos construido como sociedad no tiene precedentes. Tenemos que proteger esa forma de vida, proteger este país y seguir amándolo”.

Al recordar nuevamente la historia de su familia, volvió al punto donde comenzó la conversación: la gratitud hacia el país que les permitió empezar de nuevo.

“Este es un país extraordinario, donde un muchacho como yo, cuyos padres lavaban platos y limpiaban casas, pudo alcanzar el sueño que estoy viviendo hoy. Eso solamente ocurre aquí. No podemos olvidarlo”.

Con ese mensaje cerró una entrevista en la que presentó su candidatura no solo como una propuesta para administrar las finanzas del Estado de Nueva York, sino también como la defensa de un modelo económico y político que, según sostiene, hizo posible la historia de su propia familia y de millones de inmigrantes que encontraron en Estados Unidos una oportunidad para reconstruir sus vidas.

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