WASHINGTON.- El presidente estadounidense, Donald Trump, y su esposa Melania asistieron hoy al tradicional festejo de Pascua en el césped de la Casa Blanca, en Washington, conocido como "Easter Egg Roll".
Los Trump buscan por primera vez huevos de Pascua en la Casa Blanca
Trump, su esposa y su hijo Barron, de 11 años, dieron la bienvenida a los invitados desde un balcón de la Casa Blanca. Junto a ellos se encuentraba un hombre disfrazado de conejo de Pascuas.
Tras la interpretación del himno por parte de un soldado, Trump se dirigió a los presentes y volvió a enfatizar que Estados Unidos será "una nación más fuerte, más grande y mejor que nunca". Solo que esta vez su audiencia estaba compuesta por cientos de niños.
Luego, la primera dama y anfitriona del evento habló de una "tradición maravillosa" y deseó a los presentes unas felices Pascuas. A su lado, Barron saludó tímidamente a la multitud y recibió un acalorado aplauso.
Acompañados por agentes de seguridad, los Trump se mezclaron después entre las miles de personas que ocuparon la parte sur de la residencia presidencial.
La carrera de rodado del huevo de Pascua ("Easter Egg Roll") en la que los niños deben empujar al huevo por el césped con una cuchara de madera de mango largo, es una tradición en el jardín de la Casa Blanca que se remonta al año 1878.
El festejo de Pascuas incluye además búsqueda de huevos, lecturas y otras actividades.
Las entradas para asistir a esta celebración del lunes de Pascua en Washington se sortean en todo el país y son muy codiciadas.
Tan solo pocos días antes de las Pascuas llegó la confirmación oficial de la Casa Blanca de que el presidente y su esposa iban a participar de los festejos, que esta vez tuvieron la menor participación en muchos años.
En 2016, aún bajo la presidencia de Barack Obama, asistieron a la residencia oficial unas 37.000 personas. Según los medios estadounidenses, este año se esperaban sólo 20.000 participantes.
NULL
FUENTE: dpa
