JERUSALÉN.- El vicepresidente estadounidense Mike Pence acortó el plazo para el traslado de la embajada de Estados Unidos a Jerusalén, que se estimaba entre tres y cuatro años, y anunció que se producirá antes del final de 2019, en un discurso ante el Parlamento (Knesset) en Jerusalén.
Pence: "La embajada de EEUU se trasladará a Jerusalén a fines de 2019"
En su alocución, llena de metáforas bíblicas y que fue celebrada con fuertes aplausos por los diputados israelíes, reiteró además su llamamiento a los palestinos a volver a las negociaciones de paz con Israel. "Pedimos insistentemente a la cúpula palestina que vuelva a la mesa de negociaciones", señaló. "La paz sólo puede surgir del diálogo".
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La cúpula palestina boicotea sin embargo el viaje del funcionario, ya que considera que la decisión del presidente Donald Trump de reconocer Jerusalén como capital de Israel y trasladar allí su embajada descalifica a Estados Unidos como mediador neutral.
En vez de ello, el presidente palestino, Mahmud Abbas, buscó el apoyo de la Unión Europea (UE) en una visita a Bruselas. "Consideramos realmente a la Unión Europea como un verdadero socio y amigo y por tanto llamamos a sus estados miembros a reconocer rápidamente el Estado de Palestina", dijo Abbas.
Eso animaría al pueblo palestino a "seguir creyendo en la paz", afirmó en la reunión, con la que la UE quiere expresar su apoyo a una solución de dos Estados para el conflicto, con Jerusalén como la capital compartida de ambos.
El ministro de Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, sugirió de cara al encuentro que la UE podría estrechar sus lazos con los palestinos. "Espero que tengamos la ocasión de decirle a Abbas que en términos de las relaciones entre la UE y Palestina, queremos pasar de un acuerdo interino a uno de asociación", dijo Le Drian.
También España se mostró dispuesta a "iniciar un debate sobre un posible acuerdo", indicó el ministro español, Alfonso Dastis.
Sin embargo, la responsable de Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, indicó que se reunirán con Abbas únicamente para ver la forma en que la UE puede ayudar a relanzar el proceso de paz en Cercano Oriente y destacó que el bloque condena el traslado de la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén.
Jerusalén es uno de los puntos más difíciles en el conflicto entre Israel y los palestinos. Éstos últimos quieren que Jerusalén Oriental sea la capital de un futuro Estado propio, mientras que Israel exige toda la ciudad para sí. Tras el anuncio estadounidense en diciembre hubo disturbios en los territorios palestinos.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel como uno de los momentos más importantes en la historia del sionismo. La alianza entre Israel y Estados Unidos es más fuerte que nunca, dijo. "Estados Unidos no tiene un amigo más cercano que Israel e Israel no tiene ningún amigo más cercano que los Estados Unidos de América".
En su discurso, Pence subrayó varias veces la fuerte conexión entre ambos países. "Estamos del lado de Israel porque su causa es nuestra causa, sus valores son nuestros valores", dijo.
Pence es el primer funcionario estadounidense de alto nivel al que se permite hablar ante la Knesset desde que el presidente George W. Bush lo hiciera en 2008, en el marco de una mejora de relaciones entre Israel y Estados Unidos desde que llegó Donald Trump a la Presidencia.
El discurso fue boicoteado por los diputados árabe-israelíes, que abandonaron la sala cuando Pence empezó a hablar, al considerar que el discurso supone un obstáculo para "la paz y un apoyo vergonzoso a la anexión, la colonización y la continua ocupación de Palestina", señalaron en un comunicado.
El negociador jefe palestino, Saeb Erekat, condenó en duros términos las palabras del vicepresidente. "El discurso mesiánico de Pence es un regalo a los extremistas y ha demostrado que el Gobierno estadounidense es parte del problema, no de la solución", escribió Erekat en un tuit.
En Bruselas, Mogherini también subrayó que la UE seguirá dando ayuda financiera a los palestinos tras el anuncio de Estados Unidos de que recorta a la mitad sus fondos para la agencia de la ONU de asistencia a los refugiados palestinos (UNRWA).
Sin embargo, habló de continuar con el apoyo pero no de compensar los 65 millones de dólares que se estima dejarán de llegar. Los europeos ya son los principales donantes, dijo Mogherini. "No es de esperar que compensemos la retirada de otros."
Tampoco está claro si la UE iniciará la negociación de un acuerdo de asociación con los palestinos, tal como pidió Francia. El tema se seguirá analizando en las próximas semanas, dijo Mogherini.
La UE cerró en 1997 un acuerdo de asociación interino con los territorios palestinos sobre comercio y cooperación. En 2013 se firmó además un plan de acción en el marco de la política de vecindad europea y se le ofreció al futuro estado de Palestina "una asociación privilegiada".
Israel ocupó Jerusalén Oriental durante la Guerra de los Seis Días, en 1967, y en 1980 se la anexionó, una medida que no ha sido reconocida internacionalmente. Allí viven en la actualidad más de 300.000 palestinos.
La decisión de Trump el 6 de diciembre de reconocer la ciudad como capital israelí rompió con una tradición de décadas de la política exterior estadounidense respecto de la Ciudad Santa.
Por la noche Pence y su esposa cenaron con Netanyahu y su mujer y el martes, el vicepresidente visitará el memorial del Holocausto de Yad Vashem y el Muro de las Lamentaciones, situado en territorio reclamado por los palestinos.
El viaje de Pence es la última escala de una gira que lo llevó antes a Egipto y Jordania.
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FUENTE: dpa/Sara Lemel y Ansgar Haase
