Trump nomina a Brett Kavanaugh como nuevo juez del Tribunal Supremo
09 de julio de 2018 - 21:07
Brett Kavanaugh, el candidato de Trump para el Supremo, es juez del Tribunal de Apelaciones del Circuito para el Distrito de Columbia, en Washington
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WASHINGTON.- El presidente Donald Trump nominó este lunes al conservador Brett Kavanaugh para ocupar el puesto que quedará vacante en la Corte Suprema de Justicia tras el retiro a fines de julio del juez Anthony Kennedy.

Kavanaugh es juez del Tribunal de Apelaciones del Circuito para el Distrito de Columbia, en Washington, desde 2006 y destaca por sus vínculos con las Administraciones de la familia Bush.

"No hay nadie en Estados Unidos más cualificado para esta posición", aseguró el mandatario sobre su elegido, quien se impuso a otros 24 candidatos de una lista publicada por la propia Casa Blanca.

Trump enfatizó las credenciales "impecables" de Kavanaugh, quien cuenta con dos títulos de la prestigiosa Universidad de Yale y ha desempeñado distintas labores en las administraciones Bush.

"Es considerado un juez de jueces, un brillante jurista con una de las mentes legales más buenas y agudas de nuestro tiempo", incidió el Presidente.

Durante el inicio de su intervención, Trump hizo referencia al concepto de "originalista", que se dice de los jueces que interpretan la Constitución tal y como se comprendía cuando fue escrita inicialmente, a finales del siglo XVIII.

Sin embargo, este término se había asociado más a otros de los magistrados favoritos y no tanto a Kavanaugh, que ha recibido críticas de ala más dura de los republicanos, entre ellos el senador Ted Cruz.

Trump también tuvo palabras para Kennedy, de quien alabó su "devoción" en el puesto de magistrado del Tribunal Supremo, donde en algunas ocasiones ha asumido un papel moderado votando con sus colegas progresistas en distintos casos clave.

Se trata del segundo juez elegido por el magnate para el Supremo después de que en 2017 escogiera a Neil Gorsuch para sustituir al fallecido Antonin Scalia, una elección que se había convertido en caballo de batalla de la campaña presidencial de 2016.

Tras la introducción de Trump, Kavanaugh subió al escenario con sus dos hijas y su esposa, quienes le acompañaron durante su discurso de nominación.

"Si soy confirmado por el Senado, mantendré una mente abierta en cada caso y siempre buscaré preservar la Constitución de EEUU y la legalidad", prometió Kavanaugh.

"Un juez debe ser independiente, debe interpretar la ley, no fabricar la ley", y actuar guiado por "la historia, la tradición y los precedentes", subrayó.

La nominación del Presidente debe ser aprobada por el Congreso. El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, dijo que esa cámara nombrará al nuevo juez a fines del otoño. El 8 de noviembre tendrán lugar importantes elecciones parlamentarias en Estados Unidos.

De ser confirmado en el cargo, Kavanaugh inclinaría la balanza hacia una corte plenamente conservadora, ya que, junto a John Roberts, Clarence Thomas, Samuel Alito y Neil Gorsuch, tendrían una mayoría de cinco votos.

Las decisiones de Kennedy solían inclinar la balanza hacia la moderación en una corte dividida. En cuestiones sociales, se colocaba normalmente del lado de sus colegas más liberales.

Kennedy fue el autor de varias legislaciones clave, incluyendo una reciente sobre derechos de personas homosexuales.

El juez se había sumado a la corte en 1988, después de ser nominado por el presidente Ronald Reagan. Las designaciones de los altos magistrados son de por vida.

La Corte Suprema es de gran importancia política. No pocas veces tiene la última palabra en temas clave en los que queda de manifiesto la división en Estados Unidos, como aborto, inmigración o tenencia de armas.

Las decisiones de la Corte suelen ser de alcance nacional y marcan los fallos de instancias judiciales menores durante años. Con la elección de un candidato, el presidente puede influir en la composición del alto tribunal durante mucho tiempo.

Recientemente, la Corte Suprema fue acusada por demócratas de haberse convertido en un brazo de las políticas de Trump. El tribunal decidió con cinco votos a cuatro, por ejemplo, que el controvertido veto migratorio de Trump para personas de varios países era acorde a la Constitución.