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Nueva política

Trump plantea ayudas de hasta $9.000 por hijo para familias con un padre dedicado al hogar

De aprobarse la medida significaría un cambio radical ya que se centraría en que la crianza en el hogar da derecho a recibir apoyo federal

Por Julián Varela

WASHINGTON — La administración del presidente Donald Trump está impulsando una nueva política de cuidado infantil para los hogares estadounidenses que consiste en un subsidio anual de hasta $9.000 para parejas casadas cuando uno de ellos se quede en casa cuidando a sus hijos.

La medida estaría dirigida a familias trabajadoras con el fin de fomentar el cuidado parental.

"El beneficio podría alcanzar aproximadamente los 9.000 dólares por niño al año, aunque la cantidad exacta y los requisitos de elegibilidad dependerían de la norma definitiva y de su aplicación en cada estado", escribió la abogada María Herrera Mellado, en el portal gatewayhispanic.com.

La iniciativa, promovida por el vicepresidente JD Vance, busca ofrecer a las familias una mayor flexibilidad a la hora de decidir cómo criar y cuidar a sus hijos. Será financiada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

"En lugar de limitar la asistencia principalmente a las familias cuyos padres trabajan o asisten a la escuela, la administración está considerando permitir que determinados hogares de matrimonios en los que uno de los padres permanece en casa puedan optar a esta ayuda", afirma Mellado.

El borrador de la nueva propuesta utilizaría fondos del Child Care and Development Fund (CCDF), un programa federal del Departamento de Salud creado en la década de 1990, para ayudar a las familias trabajadoras y de bajos ingresos a pagar el cuidado infantil, de modo que los padres puedan trabajar o continuar su educación.

"Con la nueva visión del gobierno actual, este presupuesto se utilizaría para apoyar lo que se considera la familia tradicional estadounidense", publicó el diario ABC.es

De acuerdo con datos del Departamento de Salud, el 80% de las familias que actualmente reciben subsidios para el cuidado infantil están integradas por padres solteros que trabajan, en su mayoría madres. Ese 80% representa un promedio de 870.000 familias que reciben fondos de ayuda federal.

Tomar en cuenta a las madres que están en el hogar

"La propuesta refleja un argumento que Vance ha defendido durante años: la política federal de cuidado infantil no debería favorecer a las familias que utilizan guarderías comerciales frente a aquellas que dependen de los padres o familiares para cuidar a los niños en casa", asegura la abogada Mellado.

Durante una entrevista en 2024, Vance sostuvo que las propuestas existentes de cuidado infantil a menudo no tenían en cuenta a las madres que permanecen en casa, los padres que permanecen en casa y los abuelos que proporcionan cuidado infantil.

En particular, sugirió que las familias que cuidan de sus hijos en casa deberían poder recibir una ayuda económica comparable a la de otros sistemas de cuidado infantil.

La propuesta que está tomando forma acercaría la política federal a una definición más amplia del cuidado infantil: una que potencialmente reconocería el cuidado proporcionado por los propios padres dentro del hogar como una forma legítima de cuidado infantil que merece recibir asistencia gubernamental.

Parte de la agenda familiar más amplia de Trump

Mellado afirma que la iniciativa surge mientras la administración Trump ha puesto cada vez más énfasis en políticas destinadas a reducir el costo de criar a los hijos y a dar a los padres un mayor control sobre las decisiones familiares.

En mayo, la Casa Blanca anunció una serie de iniciativas centradas en apoyar a las madres y a las familias, entre ellas una mayor variedad de opciones de cuidado infantil y políticas destinadas a ofrecer mayor flexibilidad a los padres que permanecen en casa.

La administración también ha modificado el marco regulatorio que rige el CCDF. Una norma definitiva emitida por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) en mayo y que entró en vigor el 13 de julio de 2026 buscó otorgar a los estados mayor flexibilidad para administrar los programas de cuidado infantil y reducir los requisitos administrativos federales.

Por separado, el HHS ha promovido el uso del programa Temporary Assistance for Needy Families (Asistencia Temporal para Familias Necesitadas) para apoyar a los niños que son cuidados en sus propios hogares y fomentar las familias con dos padres.

Los partidarios de este enfoque sostienen que el gobierno federal no debería, en la práctica, obligar a los padres a enviar a sus hijos a guarderías institucionales o comerciales para poder recibir asistencia.

Libertad para elegir

Para las familias en las que uno de los padres desea permanecer en casa con los niños pequeños, el apoyo económico podría hacer que esa decisión fuera más viable desde el punto de vista financiero, especialmente para los hogares de menores ingresos, en los que el costo de una guardería a tiempo completo puede consumir una parte considerable del segundo salario.

La política también podría beneficiar a las familias que prefieren el cuidado parental por razones culturales, religiosas o personales.

La administración presenta esta política más amplia como una cuestión de libertad de elección de los padres, argumentando que los programas gubernamentales deberían reconocer diferentes estructuras familiares en lugar de favorecer un único modelo.

Si se aprueba definitivamente, la propuesta supondría un importante cambio filosófico en la política federal de cuidado infantil. En lugar de considerar la asistencia para el cuidado infantil principalmente como un mecanismo que permite a los padres incorporarse o permanecer en el mercado laboral, el gobierno también reconocería la decisión de uno de los padres de permanecer en casa y proporcionar directamente el cuidado como un uso elegible de la asistencia pública, de acuerdo con Mellado.

Para Vance y los conservadores que defienden un mayor énfasis en la formación de familias y en la libertad de elección de los padres, la propuesta podría convertirse en una de las iniciativas de política familiar más importantes de la administración.

Sin embargo, refiere la experta, la medida todavía está en fase de desarrollo y aún no constituye un pago federal universal para las madres que permanecen en casa. Sus requisitos finales de elegibilidad, mecanismo de financiación y aplicación siguen sujetos al proceso de elaboración de normas de la administración.

Si se adopta, la política podría transformar fundamentalmente el debate sobre el cuidado infantil en Estados Unidos: pasaría de centrarse principalmente en cómo ayudar a los padres a pagar la guardería mientras trabajan a plantear también si la crianza de los hijos en el hogar debería, por sí misma, dar derecho a recibir apoyo federal.

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FUENTE: Con información de Gateway Hispanic/ Bio Bio Chile / ABC.es

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