MIAMI.- Bajo otra arremetida desde el poder de México, Francisco García Cabeza de Vaca, exgobernador del estado de Tamaulipas, retoma su postura de “no quedarme callado ante un gobierno federal”, la misma que asumió un año antes de dejar el cargo en 2022, en medio de fuertes presión política e investigaciones. Lanza acusaciones y remueve “pruebas”.
Gobiernos del partido Morena son pieza clave del tráfico de combustible y del narco, según exgobernador
Francisco García Cabeza de Vaca, exmandatario de Tamaulipa de México, asegura tener pruebas y ser “perseguido” de la presidenta Sheinbaum por sus nexos con EEUU
“No es que el narcotráfico ha penetrado la política oficialista del partido Morena, el gobierno de Claudia Sheinbaum y el que tuvo Andrés López Obrador, son parte de ella”, afirma. Y abunda en el señalamiento.
“El gobierno federal, los gobiernos de los estados de Morena, el partido de Morena y los grupos criminales de carteles, hoy señalados de ser narcoterroristas, trabajan juntos, son parte de la estructura del crimen político organizado”.
Cabeza de Vaca, quien dirigió por el partido Acción Nacional (PAN) el estado más importante del comercio entre EEUU y México, durante el periodo 2016-2022, asegura haber obtenido información sobre el contrabando de gasolina conocido como el “huachicol fiscal”, y el desvío de recursos del Estado mexicano evadidos hacia redes del narcotráfico bajo la gestión del presidente López Obrador (2018-2024).
“Las pruebas están a la disposición de EEUU, pero esperamos, obviamente, que se les den continuidad a esas denuncias, a toda esa información que se tiene”, dice el exmandatario nacido en Texas y nacionalizado en México donde estudió toda su primaria, incursionó en el ámbito empresarial y en la ajetreada política mexicana. Fue desde presidente municipal hasta senador.
Sus declaraciones, exclusivas para DIARIO LAS AMERICAS, ocurren mientras México se encuentra sacudido por la agudización de tensiones políticas luego de recientes reveses sufridos por el oficialista gobierno de Sheinbaum.
EEUU no solo presionó la separación del cargo del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, aliado morenista e investigado por narcotráfico, sino que también le retiró la visa a Andy López Beltrán, hijo del expresidente.
Este último hecho, el 15 de agosto pasado, es considerado un golpetazo sin precedentes a Morena y un aviso contundente para los políticos del partido de Sheinbaum, desde la reunión formal que esta tuvo con el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, el 3 de septiembre de 2025.
Desencuentros con López Obrador
Cabeza de Vaca se presenta como el primer gobernador de oposición que dio al traste con 86 años de gobiernos consecutivos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Tamaulipas, estado fronterizo con Veracruz y con EEUU, solo separado por el Río Bravo.
“También fui el primer mandatario regional en la historia de México que hizo público el trabajo con siete agencias federales estadounidenses, con los congressmen”, desde Tamaulipas, que posee cinco aeropuertos internacionales, tres puertos marítimos y 17 cruces fronterizos, bajo el control centralista de López Obrador.
Según asegura, desde ese momento comenzó la molestia del entonces presidente mexicano y de Morena, y también una persecución contra él y ampliada ahora a su familia, que lo mantiene viviendo en EEUU sin dejar de trabajar en la política del país centroamericano.
“A él le molestaba mucho, lo mismo que ahora a la presidenta Sheinbaum, mi buena relación con autoridades de EEUU”.
Relata que en un evento en el cual trabajaron para impulsar la economía en busca de “prosperidad fronteriza, tenía comunicación con el presidente mexicano.
“Ante la violencia de los carteles, de los grupos criminales, mi gobierno sacaba órdenes de detención contra los grupos criminales y eso encolerizó a López Obrador.
“Él había hecho pacto con ellos, él fue parte de los acuerdos que hizo para llegar al poder, todo lo contrario a un gobernador de centro derecha, de Acción Nacional, enfrentando a los grupos criminales y no estando de acuerdo con las políticas”, puntualiza Cabeza de Vaca.
Esto, dice, habría impulsado la persecución política en su contra a través de delitos inexistentes en la venta de un departamento y de un puesto de estacionamiento en 2021, además de un impeachment, “el primero contra un gobernador”, por supuesta evasión de unos impuestos. “Yo sí los pagué y eso consta”, dice.
Luego de ganar el caso en la Corte Suprema mexicana “que impidió que un presidente autoritario como el que tenía México pudiera encarcelar a un adversario político”, se fue a EEUU bajo la condición de su doble nacionalidad.
“Tuve otras grandes diferencias con el presidente, al ver que él estaba centralizando el poder, militarizando policías; estaba acabando con el federalismo haciendo a un lado a los gobernadores para centralizar el sistema de salud. Yo me rehusé a entregarle el sistema de Tamaulipas”.
Trabajo con EEUU
Su relación de cooperación con EEUU, asegura el exgobernador, se convirtió en un desafío para los jefes de Morena.
“Yo trabajaba con ICE, Homeland, Border Patrol, FBI, DEA, inclusive con el Department of Public Safety, con los Texas Rangers, con los que había comunicación directa y dimos buenos resultados en materia de seguridad. Comenzaron a ver en mí a un adversario, alguien que pudiera unificar a la oposición en México y encabezar un movimiento de resistencia y oposición contra Morena y contra su gobierno”.
Apunta que fue el único gobernador de México capaz de ordenar la detención de miembros del Cartel del Noreste, perteneciente a los del Golfo, que era una tarea federal.
“A López Obrador le molestó mucho que le entregara la lista de aprehensiones por secuestro, extorsión y asesinato de líderes criminales en su propia mano. Él estaba obligado por la Constitución a facilitar la detención de esas personas que fomentaban la violencia del lado de EEUU, pero nunca detuvo a ninguna”.
Durante su gestión frente a Tamaulipas, denunció también “la red criminal de corrupción y complicidad política más grande en la historia de México”, como es el “huachicol fiscal” detectada en el estado, otra contrariedad para el presidente mexicano, apunta el exgobernador.
“Todo eso está documentado”.
Narra que en noviembre de 2019 presentó las denuncias del daño patrimonial al Estado mexicano, tras un trabajo de investigación e inteligencia que arrojó alarmantes resultados.
Financiamiento oscuro de Morena
“Ese fraude era un instrumento del gobierno, autorizado políticamente desde el Palacio Nacional para hacerse de ese dinero, producto de las cargas entraban a México sin pagar impuestos, y usarlo para financiar campañas de Morena”.
“Yo detuve con mi equipo de seguridad y finanzas las primeras 30 pipas equivalente a 500 mil litros de gasolina introducidas a México sin pagar impuestos y detecté que ese dinero era operado por políticos de Morena”, añade. Y recuerda que advirtió de las graves consecuencias de la investigación.
“Tenemos el testimonio de una persona llamada Horacio García Rojas, que trabajó para ellos, según la cual financiaron las elecciones de los estados de Morena, como Sinaloa, Nayarit, Michoacán, Baja California, Baja California Sur, Zacatecas y Campeche, junto con el llamado rey del “huachicol”, Sergio Carmona, quien luego falleció.
Explica que productos, tras ser adquiridos lealmente en los EEUU, ingresaban a México con los papeles de declaración alterados y evadían así el pago de impuestos en perjuicio de la nación.
“Los criminales ponían de acuerdo con administradores de las aduanas para pasar los camiones con las gasolinas como si estuviesen vacíos, y luego cuando los descubrimos empezaron a cambiar los papeles”.
“Cuando mi equipo de trabajo y yo hicimos el cálculo de todo lo que había estado pasando durante el sexenio de López Obrador, encontramos que el fraude asciende a 600 mil millones de pesos, equivalente a 35 mil millones de dólares.”, subraya Cabeza de Vaca. Y agrega. “Eso ocurrió en los seis años de López Obrador y todo esto lo denunciamos”.
Red de narcotráfico
Sin embargo, señala que lo más grave es que pudo comprobar que “parte de ese dinero lo compartían con los carteles del narcotráfico”.
“El problema más serio es que no solamente se detectó la evasión de Impuestos Especiales sobre los Hidrocarburos, sino que además se estaban fortaleciendo los carteles en la parte sur, los cuales también financiaron campañas de Morena”, reafirma el exgobernador.
Indica que una señal de la irregularidad en esos años es el aumento de laboratorios para producir fentanilo, una droga mortífera que regresaba a EEUU y que costó la vida de cientos de miles de personas.
“Todo ese ese dinero se lo repartían entre la gente del gobierno Morena, las campañas de políticos y los carteles. Había allí en esa red de operaciones absolutamente ilícitas e ilegales; todos están fusionados”, advierte.
Dice que las denuncias fueron consignadas en la fiscalía general mexicana, mientras su equipo legal ha continuado con la investigación a partir de un extenso trabajo de inteligencia que ha acumulado testimonios de personas que participaron en las operaciones con dinero ilícito “con el que corrompieron autoridades”.
Según afirma, sus denuncias motorizaron la persecución del gobierno de Sheinbaum, quien amenaza con cambiar normas constitucionales para cerrar el paso a eventuales candidatos de la oposición con doble nacionalidad con apetencias presidenciales.
El temor que tiene la presidenta es que Rocha Moya, una vez sea extraditado a EEUU bajo cargos de narcotráfico, declare ante la justicia quiénes son sus cómplices, y “son en gran parte de la estructura de Morena”, sostiene el exgobernador.
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FUENTE: Entrevista al exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca
