miércoles 18  de  marzo 2026
Biocombustibles

El poder de la energía limpia

A principios del siglo XX, Henry Ford consideró usarlos en sus famosos Modelos T, diseñados originalmente para funcionar con etanol

La preservación del planeta y el medio ambiente han captado la atención y el interés general, la búsqueda de soluciones a problemas como los trastornos generados a partir del cambio climático y el resguardo de los recursos hídricos podrían ser un buen ejemplo. En este escenario se enmarca la búsqueda de combustibles menos contaminantes, los llamados biocombustibles, término con el que se denomina a los proveedores de energía que se derivan de organismos vivos o de sus desechos metabólicos. n

Si partimos de que todo biocombustible tiene un origen biológico, tendríamos que aceptar que el petróleo cumple con este requisito pues procede de restos fósiles, la diferencia radica en que los primeros se obtienen de un sistema renovable de restos orgánicos, mientras que el segundo de organismos que vivieron hace millones de años. Hasta ahora los biocombustibles más usados y desarrollados son el bioetanol y el biodiesel; el primero, se obtiene a partir de maíz, sorgo, caña de azúcar, remolacha y algunos cereales, mientras que el segundo, se fabrica con aceites vegetales de raps, canola o soja, cultivados para este propósito. n

Un objetivo claro
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Los biocombustibles tienen como meta sustituir parte del consumo en combustibles fósiles tradicionales, provenientes del petróleo o el carbón, por eso, tanto el biodiesel como el bioetanol, se emplean actualmente como complementos o sustitutos del gasoil. Su uso genera una menor contaminación ambiental y son una alternativa más en la búsqueda de fuentes de energías sustitutivas, que sirvan de transición hacia una nueva tecnología. n

Estos emiten Dióxido de Carbono, en pequeñas cantidades, pero permiten que el CO2 quemado y liberado a la atmósfera, vuelva a ser fijado, eliminando la acumulación de gases. El ciclo descrito contrasta con lo que sucede con la emisión producida por los combustibles fósiles donde el carbono liberado, fijado hace miles de millones de años, es quemado y vuelto a liberar, causando una acumulación en la atmósfera que provoca el llamado efecto invernadero. n

Y como contraparte n

Ahora bien, los biocombustibles son objeto de duras críticas por su sistema de fabricación basado en el uso de cultivos comestibles y tierras dedicadas a la alimentación, así como por la inversión de una enorme cantidad de litros de agua por cada kilogramo de combustible generado. Pero amén de estos puntos de vista, es innegable que el balance se hace positivo cuando la materia prima empleada procede de desechos, pues la fabricación de los combustibles biológicos colabora al reciclaje. n

Varios países del mundo ya están utilizando biocombustibles, Brasil, por ejemplo fabrica etanol puro como combustible para vehículos, en EEUU lo usamos como aditivo a los combustibles fósiles, y en Europa, el biodiesel fabricado del aceite de palma ha sustituido al diésel tradicional. Para el futuro la recomendación es generar combustibles biológicos a partir de la celulosa, para hacerlos aún más eficientes.
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