Vital, imprescindible, restaurador y fundamental para asegurar la vigilia, se trata de un proceso fisiológicamente indispensable
Todos los animales superiores, desde el momento en que nacen y sin excepción, duermen. (ARCHIVO)
El sueño, es uno de los aspectos más misteriosos del funcionamiento del cerebro, se le define como un estado fisiológico de autorregulación y reposo del organismo, que se caracteriza por bajos niveles de actividad corporal, marcados por el descenso en los niveles de presión sanguínea, el ritmo de respiración, y la escasa respuesta a los estímulos externos. n El término u201csueño u201d, viene del latín somnus, y designa tanto el acto de dormir, como el deseo de hacerlo, de hecho suele decirse, metafóricamente hablando, que se nos ha u201cdormido u201d una parte del cuerpo, cuando se pierde o reduce pasajeramente la sensibilidad en la misma, lo que se conoce como parestesia.
Durante muchos años se pensó que ese lapso de tiempo, en el que cerrábamos los ojos y nos abstraíamos de la realidad, era un periodo de inactividad del organismo, pero la ciencia demostró que tal premisa estaba lejos de la verdad. n
En el año 1929, el psiquiatra austriaco, Hans Berger, fue el primero en descubrir que, contrariamente a lo que se creía, el sueño es un periodo de muy alta actividad cerebral. Todo comenzó, cuando decidió colocar una serie de electrodos sobre la cabeza de su hijo, confirmando que, aun en estado de reposo, el cerebro produce impulsos eléctricos que pueden monitorearse y registrarse, denominando a este mecanismo de recolección de información, u201celectroencefalograma u201d o EEG. n Berger observó que ese campo eléctrico oscilaba, produciendo ondas, a las que clasificó, según su frecuencia, y categorizó con las letras griegas beta, alfa, theta y delta. En general, determinó que cuanto más activa estaba la corteza, las ondas eran más pequeñas y más rápidas. Así concluyó que, cuando un sujeto está despierto, pero en reposo, sin pensar en nada en particular y con los ojos cerrados, aparecen las ondas llamadas alfa, con una frecuencia de 8 a 12 ondas por segundo.
En cambio, si este realiza algún esfuerzo mental, por ejemplo, una operación matemática, estas son reemplazadas por ondas beta, que son más pequeñas y rápidas. Mientras que, en el sueño lento, aparecen las theta y delta, que son las más grandes y pausadas. n Más que un simple descanso n
Todos los animales superiores, sin excepción, duermen, esta es la razón principal para que los especialistas infieran que el sueño tiene funciones importantes, sin embargo, aún no se ha descubierto cuáles son. La teoría clásica de que sirve para u201cdescansar u201d el cerebro, no es consistente, puesto que este permanece activo. También se ha dicho que el sueño podría servir para clasificar y organizar las memorias de los acontecimientos que han tenido lugar durante el día o para ahorrar energía durante la noche, pero ninguna de estas tesis ha sido confirmada. n
Una consideración aparte, merece la función de las ensoñaciones que experimentamos durante la fase REM del sueño, que según algunos investigadores, tienen como objetivo procesar, a nivel del cerebro, los conflictos emocionales, para adaptarse a ellos y enfrentarlos de forma eficiente. n
Al dormirnos, entramos primero en la fase de sueño lento, y al cabo de un tiempo, pasamos al tipo de sueño REM, este es un proceso cíclico que alterna cuatro o cinco episodios de este último con lapsos del primero. n
El sueño REM se caracteriza porque las ondas visibles en el electroencefalograma son pequeñas y rápidas aunque la persona esté profundamente dormida. En esta fase, el cerebro tiene una actividad intensa, los globos oculares se mueven rápidamente de un lado a otro, y es en este momento, cuando se producen los sueños o ensoñaciones, un viaje onírico, a veces apremiante y, muchas otras, placentero.
Medidas para estimular el sueño: n
'- Consumir un refrigerio ligero antes de ir a la cama, por ejemplo, a muchas personas les funciona beber una taza de leche tibia, pues esta contiene un aminoácido natural, similar a un sedante. n
'- Evitar el consumo de estimulantes, como la cafeína, especialmente 3 o 4 horas antes de acostarse. n - Hacer ejercicio en las tardes. n
- Establecer una rutina que le permita acostarse y despertarse, todos los días a la misma hora. n
- Usar la cama solamente para dormir o para la actividad sexual. n
- Limitar las siestas durante el día. nEn caso de no poder conciliar el sueño después de 20 minutos, levantarse y realizar alguna actividad en silencio, como leer.