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EXCLUSIVA

Alliegro muestra sus pruebas sobre el “acoso” de Rivera

Tras dos años de confusos episodios e investigaciones que arrojaron respuestas inconclusas, los dos antiguos aliados políticos exponen sus versiones

MIAMI.-JUDITH FLORES
jflores@diariolasamericas.com
@FloresJudith7

“Llamar al 911 es una muy mala idea. Por favor no hagas eso. Llámame por favor”. Los anteriores mensajes de texto, con fecha del 25 de febrero, aparecen en el celular de la exconsultora republicana Ana Sol Alliegro y, supuestamente, fueron enviados desde un número telefónico que coincide con el del excongresista republicano David Rivera.

Alliegro mostró los mensajes a DIARIO LAS AMÉRICAS como evidencia de los intentos de Rivera de sostener contacto con ella ese día.

Según un reporte de la Policía de Miami, en esa misma fecha se recibió una llamada desde la residencia de Alliegro. Según el documento policial, agentes acudieron al llamado y Alliegro denunció que minutos antes Rivera había partido de su casa, tras arrebatarle su teléfono.

En el reporte 160225-257013, la Policía consideró el caso un acto de “violencia doméstica” con “asalto sin agravantes”.

Tras conocerse el reporte policial y después de que DLA publicara la información, Rivera envió una declaración escrita en la que básicamente desmentía la versión ofrecida por Alliegro.

En respuesta al desmentido de Rivera, la exconsultora concedió una entrevista a DIARIO LAS AMÉRICAS. Durante la conversación, Alliegro presentó pruebas que, según ella, respaldan sus acusaciones recientes contra Rivera,  quien –aseguró- intentó comprometerla para conseguir su respaldo con vistas a una futura postulación al Congreso Estatal.

Alliegro fue sentenciada a seis meses de prisión y otros seis meses de arresto domiciliario tras un proceso en el que fue juzgada por conspirar para la financiación fraudulenta de la campaña del candidato ficticio Justin Lamar Stenard en 2012.

Tras el escándalo, Stenard, que se presentó como oponente de Joe García en las primarias demócratas por el distrito 26, admitió su culpabilidad y fue juzgado.

Durante el juicio en el que Alliegro fue sentenciada, dos años después de que estallara el escándalo de la campaña ficticia,  el fiscal Thomas Mulvihill  señaló a Rivera como coconspirador en el  caso.

Alliegro, antigua aliada política del excongresista, sostuvo que los 80.000 dólares utilizados para financiar la campaña de Lamar Stenard los entregó Rivera, pero hasta el momento el político cubanoamericano no ha sido acusado, ni procesado de manera formal.

Entre las evidencias que Alliegro compartió como prueba del altercado que sostuvo con Rivera el 25 de febrero, DIARIO LAS AMERICAS tuvo acceso a siete mensajes de voz, aparentemente provenientes de un número teléfono que coincide con el del excongresista.

En los mensajes se escucha una voz de hombre, que reclama por varias llamadas en las que Alliegro no  le responde y le pide que lo llame “porque es de noche y viene manejando hacia el Sur”. Alliegro sostiene que esas llamadas fueron realizadas por Rivera cuando viajaba ese día desde Tallahassee a Miami.

Entre los mensajes de texto aparentemente enviados desde el número que coincide con el de Rivera, uno aparece a las 4:13 a.m. del 25 de febrero. En el otro, de las 9:43 AM,  quien escribe le dice a Alliegro que “es muy mala idea llamar al 911, que por favor no lo haga”.

Asimismo, Alliegro mostró otros correos de voz enviados desde el mismo número, en la Navidad de 2015, también fotos y videos de Rivera en sus viajes al extranjero, enviados a través de WhatsApp y Tango.

Alliegro y Rivera se distanciaron tras la captura de la exconsultora en Nicaragua en marzo de 2014. Según varias fuentes, el contacto entre los antiguos aliados políticos se reanudó meses más tarde, después de que Alliegro salió de la cárcel adonde, de acuerdo con ella, Rivera nunca la visitó.

“[El 25 de febrero Rivera] vino a pedirme que me uniera a él para atacar al fiscal federal Thomas Mulvihill. Me pidió que dijera que fui obligada a incriminarme en el caso del candidato fantasma. David quiere limpiarse y cree que esa es la manera.  Si no acepto, entonces opta por desprestigiarme y decir que soy responsable de todo a como lo ha estado haciendo”, aseveró Alliegro.

Después del incidente por el que Alliegro llamó a la Policía, una fuente declaró a DLA que Rivera había intentado convencer a Alliegro para que lo ayudara a regresar a la política.

El pasado 16 de marzo, mediante un correo electrónico enviado a los votantes, el exrepresentante federal anunció su candidatura para el Congreso estatal.

Alliegro indicó que el día de la visita de Rivera a su casa, el excongresista le propuso crear una corporación a nombre de otra persona que pudiera recibir los fondos debido a que ella no puede involucrarse en política mientras no haya concluido la probatoria.

Ese día “le dije que se fuera de mi casa, pues nunca más le voy a ayudar en una campaña”, subrayó Alliegro y afirmó que le había tomado fotos a Rivera, quien se había acostado en su cama, y se había hecho el dormido. Según la exconsultora,

Rivera le arrebató su celular y antes de devolvérselo,  logró borrar todas las imágenes.

Viajes a Nicaragua

Tras estallar el escándalo del candidato fantasma en 2012, Alliegro buscó refugio en Nicaragua. Durante su estancia en la nación centroamericana, según consta en los registros migratorios de la Dirección General de Migración y Extranjería de Costa Rica, una persona de nombre David Mauricio Rivera viajó en varias ocasiones al país. Ambos, incluso, llegaron a salir con minutos de diferencia de Nicaragua hacia Costa Rica por el punto fronterizo de Peñas Blancas.

Una fuente vinculada a Alliegro y Rivera dijo que el excongresista estuvo en Nicaragua incluso dos semanas antes de que Alliegro fuese detenida por la Policía nicaragüense y deportada hacia Estados Unidos a pedido del FBI.

El periodista estadounidense Bill Douthat, exreportero del Palm Beach Post que vivió varios meses en Nicaragua, contó a DIARIO LAS AMÉRICAS que a finales de 2013 sostuvo un encuentro con Rivera en Miami. Según Douthat, durante esa cita Rivera le entregó una maleta en la que le enviaba a Alliegro productos de belleza para un negocio que la exconsultora había abierto en la ciudad de Granada.

Douthat narró que Alliegro le rentó por varios meses una habitación en la casa donde vivía y, aunque admite que nunca coincidió allí con Rivera, sí supo que el excongresista era quien pagaba el alquiler de 800 dólares mensuales y que el contrato de arrendamiento estaba a nombre de Rivera.

La versión compartida por el periodista fue confirmada por Alliegro.

“Hay una investigación abierta, veremos quién miente”, dijo Alliegro y añadió: “Que diga todo lo que le dé la gana, fui convicta por lealtad a él, tuve que irme del país, dejar a mi familia por dos años y medio, rehacer mi vida en otro país para que él saliera de ese escándalo. Parece que se le olvidó a don David que andábamos de manita sudada en la Calzada [calle principal de la ciudad de Granada, en Nicaragua, donde Alliegro se refugió]; hay un montón de testigos, hay entradas y salidas de Nicaragua. Si me niega como pareja, ok, es irrelevante, ojalá y ese fuera el caso”.

La respuesta de David Rivera

El excongresista David Rivera respondió a las acusaciones de “acoso” lanzadas contra él por la exconsultora republicana Ana Sol Alliegro.

En respuesta a las preguntas de DIARIO LAS AMÉRICAS, Rivera entregó una declaración escrita. Un documento con contenido similar ya había sido enviado por Rivera a DLA y fue publicado en nuestra página web.

En esta ocasión, durante el encuentro con la reportera de DLA Judith Flores, a quien no le autorizó grabar ni tomar fotos durante la entrevista, Rivera añadió a la declaración dos frases de su puño y letra.

A continuación la respuesta textual de Rivera:

"Más alegaciones que son completamente falsas e inventadas por alguien que indudablemente esta mentalmente inestable. Solo son más productos de su imaginación. Por caballero he mantenido silencio sobre las actuaciones y declaraciones de la señora Alliegro, la cual no tiene ninguna credibilidad ya que ha sido convicta en las Cortes federales por hacer declaraciones falsas. Pero desafortunadamente ha llegado el momento de aclarar que jamás he sido novio de la señora Alliegro tal y como ella afirma. Solo alguien tan mentalmente inestable y confundida como la Sra. Alliegro haría e inventaría las locuras que ella alega.

“Lamento decir que la Sra. Alliegro está necesitada de ayuda psicológica inmediata. No es primera vez que hace alegaciones falsas y existen archivos públicos de dichas inculpaciones ilusorias hacia otras personas. Estoy muy preocupado por su salud mental y espero que reciba una intervención profesional para curarla de sus aflicciones mentales.  Es triste decir que ha llegado el momento de que alguien intervenga y le adquiera la ayuda desesperadamente necesaria para tratar de impedir que le siga haciendo daño al público.  Espero que Dios le facilite recibir la ayuda que tanto necesita para que se recupere lo más pronto posible.  La deseo lo mejor en su recuperación mental.

“Ese día ella me llamó para decirme que se iba a suicidar si no iba a su casa, no es la primera vez que lo hace. Le dije que no era posible porque no estaba en Miami. Después de amenazarme con el suicidio me llamó insistiendo en que la llevara a desayunar en ese momento, yo sabía que estaba en medio de uno de sus episodios mentales.

“Ella es experta en fabricar textos y correos electrónicos”, finalizó Rivera.

A la pregunta de si Alliegro podía “falsificar” los mensajes de voz que aparecen en su celular y que aparentemente fueron enviados desde el número de teléfono de Rivera, el excongresista prefirió no responder.

Al finalizar el encuentro de DLA con Rivera, en presencia de los reporteros Judith Flores y Daniel Castropé, el exrepresentante negó que hubiera realizado viajes a Costa Rica y Nicaragua para visitar a Alliegro durante el tiempo que la exconsultora residió en Centroamérica, tras el escándalo electoral por el que fue procesada.

DIARIO LAS AMÉRICAS tiene en su poder registros migratorios que muestran varios ingresos a Costa Rica y Nicaragua de una persona llamada David Mauricio Rivera, durante la fecha en la que Alliegro vivió allí.

Asimismo, Rivera negó que hubiera sostenido un encuentro con representantes del Frente Sandinista de Nicaragua en fecha anterior a la salida de Alliegro hacia esa nación. Nuestro diario conserva una fotografía que fue publicada en las redes sociales por parte de un funcionario del Gobierno de Daniel Ortega, como testimonio de esa reunión.

El excongresista Rivera comparte una cena con el exsenador estatal Al Gutman; el diputado sandinista Daniel Ortega Reyes y el miembro de Frente Farabundo Martí Carlos Remberto González, en agosto de 2012.

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