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PROYECTO

Crece la polémica en Doral por árboles de Donald Trump

MIAMI.- Fueron plantados alrededor de un campo de golf propiedad del millonario y obstruyen la vista a los residentes de la zona

MIAMI.- Las palmeras bloquean la vista hacia el campo de golf. (A. MATA )

 

JOSÉ PERNALETE/DLA

jpernalete@diariolasamericas.com
@jpernalete

Los residentes de Doral que habitan en un condominio próximo al complejo adquirido por el magnate Donald Trump en esa ciudad, están a la espera de que el Gobierno del municipio intervenga para regular la altura de unos árboles que están siendo plantados alrededor del centro recreativo y que limitan la vista hacia el campo de golf.

El conflicto se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para los propietarios que cuando adquirieron su residencias pagaron precisamente basado en la posibilidad de la vista que podrían disfrutar hacia el campo de golf y el lago.

El señor Ricardo Pérez vive en la urbanización Doral Park desde hace 16 años y es una de las 2,500 personas que reclaman por permitir una medida “que favorece a los intereses de ese inversionista pero no atiende a las expectativas contempladas en el contrato firmado por los dueños de estas viviendas”.

Destacó que existe una escritura especial de garantía (Special Warranty Deed) que contempla la continuidad en el mantenimiento de la vista hacia los lagos y los campos de golf que ahora son propiedad del magnate Donald Trump.
“Todas las casas con vista al golf o al lago fueron vendidas con esas condiciones, incluso con sobre precio y esperamos una solución equitativa”, agregó.

Pérez integra una de las 13 comunidades que han manifestado estar en contra de las especies plantadas de manera inconsulta. Ahora todas estas familias aspiran a que la Ciudad de Doral intervenga en el conflicto y alivie la tensión creada entre los residentes.

El alcalde reacciona

Para el alcalde de Doral, Luigi Boria, esta situación no sólo le afecta como representante de sus electores sino como también como residente al que se le ha interpuesto una cerca vegetal en la parte trasera de su vivienda.

“Por más de 25 años nosotros teníamos desde el fondo de mi casa una vista hacía los campos de golf, yo paseaba  a mis hijos por esos espacios cuando eran pequeños, ahora lo que veo es un conjunto de matas que las sembraron hace poco tiempo”, explicó.

El pasado año algunos residentes criticaron al mandatario por abstenerse de participar en una discusión llevada al Concejo sobre estas modificaciones en el entorno.

“En ese momento no podía involucrarme porque la cantidad de afectados en mi comunidad eran 65 personas y la Comisión de Ética del Condado de Miami-Dade recomienda que cuando se trata de un beneficio que interesa a menos de 100 personas, el funcionario debe abstenerse a opinar”, aclaró.

En la actualidad el espectro de afectación es distinto, “somos miles los afectados, apoyo a todos los residentes y por eso quiero facilitar una solución”.

Recientemente los vecinos acordaron aceptar la muralla de árboles y arbustos hasta una altura de seis pies, a juicio del alcalde, esta medida conserva una parte de la vista que ellos adquirieron en sus contratos de compra.

Por otra parte, la especie utilizada en el ornato es calificada por Boria como “invasiva”, además de su crecimiento rápido, las semillas que desprende causan molestias en los propietarios con piscinas pues los obliga a reforzar la limpieza de esos espacios.

¿Solución en puertas?

El alcalde de Doral apuesta por una moción en la que la Ciudad realice un estudio desde el punto de vista legal y así determinar si las cercas vegetales pueden ser consideradas como barreras. “Si esto no es así, entonces plantearíamos una ordenanza para señalar toda división como una barrera” comentó.

Agregó que insistirá en la mediación porque “Queremos ser buenos vecinos y que Donald Trump también sea buen vecino”.  

Sin embargo, para la concejala Sandra Ruiz esta propuesta no es tan viable pues “las ordenanzas no se pueden aplicar con retroactividad”. 

Considera que ha llegado el momento de actuar, “no debemos decirles a los residentes que esperemos y que no se preocupen sino que más bien tenemos que resolver esta situación”.

Calificó de populismo el ofrecimiento de aplicar el cumplimiento de alguna norma que se cree después de la colocación de las plantas, “la Ciudad tiene muy pocas posibilidades de resolver, es muy irresponsable de parte de una persona electa tratar de dar ese mensaje a los residentes”.

“Yo no puedo prohibir a un propietario a que plante árboles en su propiedad porque le quita la vista si legalmente lo puede hacer”, apuntó.

La concejala afirmó que esto debió resolverse en el momento cuando surgió el problema en 2013 e insistió en revisar la opinión del abogado de la Ciudad para ese entonces. Por otra parte dijo que “no debemos mezclar el Miss Universo con el trasplante de árboles, quizás no es el momento pero este caso es muy serio”.  

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