DENVER, Colorado.- Más de 400 personas se reunieron en el hotel Hilton Denver City Center para abordar cómo enfrentar el antisemitismo y la desinformación desde los medios, las aulas y las comunidades. Líderes religiosos, educadores, comunicadores y representantes de organizaciones civiles participaron en Together at the Crossroads: A Congress for Allyship & Unity, una convocatoria que buscó convertir la solidaridad en iniciativas locales frente al odio contra los judíos.
Denver reúne a líderes para enfrentar el antisemitismo y la desinformación
Fuente Latina y CyberWell aportaron al congreso una mirada sobre la propagación del odio y el papel de los medios ante la desinformación.
Organizado por la Fundación David Merage para Combatir el Antisemitismo, el encuentro desarrolló sus jornadas de trabajo el 19 y el 20 de octubre, con sesiones plenarias, talleres y espacios de cooperación entre participantes de distintas ciudades y tradiciones, incluidas las comunidades judía, musulmana y cristiana.
DIARIO LAS AMÉRICAS asistió por invitación de Fuente Latina, que compartió con CyberWell una sesión sobre cómo las narrativas antisemitas se desplazan entre plataformas digitales, influenciadores y coberturas informativas.
El encuentro se estructuró en tres ejes: narrativa pública e influencia; escuelas, campus e instituciones; y alianzas y acción comunitaria. Su metodología incorporó delegaciones vinculadas a ciudades, integradas por personas de diferentes sectores, con la intención de facilitar proyectos conjuntos después del regreso.
Cuando el odio cambia de lenguaje
«De los algoritmos a los titulares: responder al antisemitismo en el entorno mediático actual» fue el título del espacio programado el martes 20 con Tal-Or Cohen Montemayor, fundadora y directora ejecutiva de CyberWell, y Leah Soibel, directora ejecutiva de Fuente Latina.
La descripción pública de esa sesión propuso examinar por qué determinados mensajes ganan visibilidad, cómo persisten los estereotipos y de qué manera pueden responder los líderes durante una controversia. El planteamiento relacionó dos tareas: comprender el funcionamiento del entorno digital y comunicar con suficiente credibilidad para disputar la información que alimenta los prejuicios.
CyberWell trabaja en la localización y el análisis de publicaciones antisemitas mediante tecnología y revisión humana. Sus analistas reportan posibles infracciones a los moderadores de las plataformas e incorporan contenidos verificados a una base de datos pública.
La complejidad de esa labor aparece documentada en un comunicado que la organización publicó el 21 de octubre, separado de las intervenciones del congreso. Allí explicó que los mensajes de odio pueden emplear símbolos, referencias culturales y alteraciones del lenguaje para eludir los controles automáticos.
Entre los ejemplos de su investigación mencionó un video generado con inteligencia artificial que mostraba a Adolf Hitler bailando frente a Auschwitz y utilizaba un emoji de una caja de jugo como referencia codificada a los judíos. El caso ilustra el desafío de moderar contenidos cuyo significado depende de la combinación entre imágenes, palabras y contexto.
En ese documento, la entidad recomendó mejorar la evaluación entre idiomas, incorporar especialistas a la formación de los sistemas automatizados, mantener vías de revisión humana y aumentar la transparencia sobre errores y apelaciones. Su propuesta vinculó la aplicación de las políticas contra el odio con la protección de la expresión legítima.
La conexión con las audiencias hispanas
La participación de Fuente Latina incorporó al encuentro el trabajo con periodistas y creadores de contenido de habla española. La organización facilita fuentes, especialistas y recursos para cubrir Israel, Oriente Medio y el mundo judío, con el propósito de reducir barreras geográficas, culturales y lingüísticas.
Esa labor tiene una relación directa con el problema planteado en Denver: la calidad de una cobertura depende también del acceso a información verificable, del conocimiento del contexto y de la capacidad para reconocer cuándo un mensaje reproduce un estereotipo.
La entidad impulsa, además, una alianza de profesionales latinos y judíos de los medios y el entretenimiento contra el odio y la desinformación. Entre sus objetivos figuran la educación, el intercambio y la construcción de vínculos entre comunidades.
La coincidencia de Fuente Latina y CyberWell reunió así dos ámbitos complementarios: el seguimiento de contenidos en las plataformas y el acompañamiento a quienes producen información para públicos específicos.
Ese bloque formó parte de un recorrido más amplio sobre la formación de opiniones. El programa incluyó investigaciones y encuestas del Centro de Investigación sobre Antisemitismo de la Liga Antidifamación (ADL), junto a Blue Square Alliance y Boundless, para examinar percepciones, diferencias generacionales y la influencia de las redes sociales.
También incorporó propuestas de Our Jewish Story sobre relatos personales y experiencias inmersivas, así como un taller de 1000Media dedicado a comunicar con claridad ante audiencias escépticas. El hilo conductor fue la relación entre información, confianza y capacidad de respuesta.
Las aulas ante conversaciones difíciles
El eje educativo abordó otro terreno sensible: las responsabilidades de las instituciones cuando aparecen expresiones antisemitas y las tensiones que pueden surgir alrededor de la libertad de expresión.
El Comité Judío Estadounidense (AJC) y Boundless figuraron en la sesión dedicada a ese asunto, con Rachel Fish y Laura Shaw Frank. Su descripción contempló consideraciones legales y estrategias de liderazgo aplicables a escuelas, universidades, centros laborales y asociaciones profesionales.
El alcance del problema institucional supera la reacción a un incidente. También comprende la capacidad de reconocer una conducta discriminatoria, atender sus consecuencias y preservar espacios donde puedan desarrollarse preguntas y debates sin convertir la identidad de una persona en motivo de exclusión.
ConnectED aportó al programa experiencias sobre confianza y sentido de pertenencia en comunidades educativas atravesadas por la polarización. Hillel, Interfaith America y Blue Square Alliance incorporaron modelos de cooperación estudiantil, incluidas relaciones entre comunidades afroamericanas y judías.
La tecnología apareció igualmente como recurso educativo. Una sesión de la ADL propuso explorar herramientas de inteligencia artificial y evaluar intervenciones mediante evidencia. Voices of the Forgotten añadió el uso de juegos narrativos para acercar a los participantes a historias humanas y decisiones difíciles desde otras perspectivas.
Alianzas con continuidad
La dimensión comunitaria relacionó el antisemitismo con la polarización, la pérdida de confianza y el debilitamiento de los vínculos cívicos. One America Movement, Repair the World y Multi-Faith Neighbors Network estuvieron entre las organizaciones incluidas en ese recorrido.
Las propuestas abarcaron desde el diálogo entre confesiones hasta el servicio comunitario como vía para sostener relaciones mediante tareas compartidas. La apuesta metodológica consistió en reunir a personas que pudieran actuar juntas en sus ciudades y mantener esa coordinación después del encuentro.
La apertura contó en su convocatoria con Laura Merage; Dafna Michaelson Jenet, directora ejecutiva de la fundación anfitriona; Ted Deutch, director ejecutivo del AJC, y Farah Pandith, del Muhammad Ali Center. La velada del lunes incluyó a representantes de distintas tradiciones, entre ellos la rabina Sarah Shulman, el pastor Terrin Phillips y Mohammed Al Samawi, fundador de Abrahamic House.
Durante el martes, la agenda combinó conversaciones sobre nuevas voces digitales y organizaciones de la vida judía estadounidense con ejemplos de liderazgo, seguridad y cooperación. El almuerzo de trabajo incorporó lecciones derivadas del ataque con artefactos incendiarios ocurrido en Boulder en 2025, un antecedente cercano al lugar de la convocatoria.
La etapa final reservó tiempo para la planificación de las delegaciones y los compromisos de continuidad, con David Merage, Gamal Palmer y Michaelson Jenet entre los nombres previstos para esos espacios.
El alcance de esa propuesta se medirá fuera de los salones del hotel: en la cobertura que contextualiza un mensaje antes de amplificarlo, en la institución que responde a la discriminación y en las relaciones comunitarias capaces de sostener apoyo cuando aparece una amenaza. Es en esos ámbitos cotidianos donde las herramientas y los contactos de Denver tendrán que demostrar su utilidad.
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