martes 25  de  agosto 2026
INMIGRACIÓN

EEUU alista la revocación de hasta 200.000 visas por solicitudes de asilo

La medida alcanzaría permisos B-1 y B-2 emitidos entre 2016 y 2026, aunque su cancelación no provocaría una deportación automática

Diario las Américas | CARLOS ARMANDO CABRERA
Por CARLOS ARMANDO CABRERA

MIAMI.- La administración del presidente Donald Trump prepara la revocación de hasta 200.000 visas de turismo y negocios concedidas a extranjeros que, después de ingresar a Estados Unidos como visitantes temporales, solicitaron asilo.

La iniciativa abarcaría permisos B-1 y B-2 emitidos entre 2016 y 2026, según documentos del Departamento de Estado (DOS) obtenidos por la agencia de noticias Associated Press (AP) y la información aportada por dos funcionarios estadounidenses.

De aplicarse en los términos planteados, se convertiría en la mayor cancelación colectiva de visas en la historia del país. Sin embargo, el alcance definitivo aún se encuentra en evaluación y podría variar antes del anuncio oficial.

El DOS no confirmó públicamente la cifra de 200.000 documentos migratorios. Tommy Pigott, portavoz de la dependencia, explicó que se trata de un proceso en desarrollo cuyos resultados pueden cambiar a medida que las autoridades examinan los expedientes.

El análisis se realiza en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que facilita información para identificar a personas que llegaron con permisos temporales y posteriormente pidieron protección en territorio estadounidense.

La administración Trump sostiene que algunos extranjeros habrían utilizado las visas de corta duración para entrar al país y después iniciar trámites de asilo. Esa apreciación corresponde a la posición oficial y no significa que todas las peticiones examinadas sean fraudulentas o carezcan de fundamento.

El subsecretario de Estado, Christopher Landau, cuestionó recientemente que viajeros admitidos por razones turísticas o comerciales aleguen, tras su llegada, temor de persecución en sus naciones de origen. El funcionario adelantó que cada situación sería evaluada para determinar si el propósito declarado al solicitar el permiso coincidía con las acciones posteriores de su titular.

Las visas B-1 se conceden principalmente para actividades comerciales temporales, mientras las B-2 están destinadas al turismo, las visitas familiares o los tratamientos médicos. En ambos casos, los solicitantes deben demostrar que planean regresar a su lugar de residencia después de concluir la estancia autorizada.

La posible revocación impediría utilizar nuevamente esos documentos para viajar y solicitar admisión en Estados Unidos. No obstante, la decisión no supondría por sí sola la expulsión inmediata de quienes ya se encuentran dentro del territorio nacional.

Una visa permite presentarse en un puerto de entrada, pero no determina cuánto tiempo puede permanecer una persona. Esa autorización queda registrada en el formulario I-94 y es establecida por las autoridades migratorias cuando el viajero ingresa al país.

Por esa razón, las consecuencias dependerían de las circunstancias individuales, la vigencia de la permanencia autorizada y la etapa en que se encuentre el trámite de protección. Una petición pendiente tampoco equivale necesariamente a poseer estatus migratorio, aunque, por regla general, el periodo durante el cual se procesa un caso legítimo no se contabiliza como presencia ilegal.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) proporcionó al Departamento de Estado datos relacionados con solicitantes de asilo que anteriormente habían recibido visas temporales. Esa información permitió iniciar la identificación de los permisos que podrían quedar sin efecto.

Desde el comienzo del segundo mandato de Trump, las autoridades han reforzado los controles para quienes desean viajar a la nación. Las disposiciones incluyen un mayor escrutinio de las redes sociales, garantías económicas en determinados casos y restricciones adicionales para ciudadanos de varios países.

AP informó que el Departamento de Estado revocó aproximadamente 175.000 visas durante los últimos 18 meses. La nueva operación ampliaría considerablemente ese esfuerzo al concentrarse en extranjeros que iniciaron trámites de asilo después de haber entrado como visitantes.

El anuncio podría producirse durante las próximas semanas. La medida, sin embargo, todavía puede sufrir modificaciones y probablemente enfrentaría impugnaciones judiciales debido a su alcance y a las diferencias legales entre la cancelación de una visa, la permanencia autorizada y el derecho a solicitar protección en EEUU.

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