MIAMI.- Uno de cada tres hombres negros en EEUU está en la cárcel. Por lo tanto, es claro que sus hijos crecen si una figura paterna, en un ambiente social difícil, de grandes limitaciones.
Fundación Milton busca cerrar la brechas económicas y celebrar la diversidad
“Queremos ser una familia que cierre las brechas, que la diversidad sea celebrada”, dijo Ana Veiga Milton, presidenta de la Fundación Milton que patrocina, desde hace 13 años, el programa “5.000 Role Models”, una iniciativa que da becas a estudiantes afroamericanos y latinos, desde el grado 6 al 12, para que continúen estudios en la universidad.
Esa iniciativa la inició, hace 23 años, Frederica Wilson, la congresista demócrata por la Florida. La fundación también es patrocinadora del desayuno Martin Luther King –que se lleva a cabo el día dedicado al líder inmolado- en el que asisten los estudiantes seleccionados, sus mentores e invitados especiales. Este año estuvo el congresista demócrata por Georgia, John Lewis, quien pronunció un discurso en el que exaltó la lucha por la justicia social y pidió a los jóvenes que lo escuchaban nunca abandonar sus convicciones.
“Muchos de ellos no tienen una figura paterna en su vida. Es bueno contar con un mentor que te guíe”, explicó Milton. Todos los que terminen la secundaria, que cursan en las escuelas de Miami-Dade, pueden ganarse una beca de 5.000 dólares (el valor de la matrícula) y algo más para vivir. A los muchachos seleccionados les dan una computadora, y un traje con corbata. La idea es prepararlos para que puedan afrontar una entrevista en la universidad.
Veiga Milton es de familia cubana. Llegó a Estados Unidos de un año de edad y en su casa escuchó hablar muchas veces de Martin Luther King Jr. Años después supo, cuando estaba en la universidad, que en los sesenta, en Miami, hubo avisos que decían “no blacks, no cubans”. “MLK quería ayudar a todo el mundo y sobre todo a las minorías oprimidas por el blanco anglo”, dijo la directora de la fundación.
Ciencias
Ella misma estudió ingeniería eléctrica, computación e hizo también la carrera de leyes. Durante toda su vida académica tuvo una beca completa para estudiar en la Universidad de Miami.
“Era buena estudiante y pensé en una carrera en la que pudiera ganar dinero apenas la terminara”, recordó Milton. Esa fue la inspiración para otro programa de becas que tiene la fundación: Minorities Stem Scholarship, la meta es becar al año a cuatro estudiantes de bajos recursos, pertenecientes a las minorías, que quieran estudiar biología, ingeniería, medicina o carreras tecnológicas.
Para ella ese tipo de carreras, de alta demanda en el mercado laboral y bien pagas, son la mejor alternativa sobre todo para familias sin mayores recursos económicos. “Te permiten ingresar de inmediato a la fuerza laborar y sostenerte por tus propios medios”.
La fundación nació en 2012 y lleva el nombre de José Milton. Él fue un arquitecto que llegó a Miami en 1962, en el último vuelo que salió de La Habana. Aquí se convirtió en constructor sobre todo de viviendas de renta.
En realidad, el apellido Milton era Milon, proveniente del Líbano. Parte de la familia llegó a la capital cubana, la otra a Alabahama. En Cuba José estudió arquitectura y construyó sus primeros edificios. La revolución castrista fue la razón que motivó su salida de la isla.
Su huella en la ciudad es grande. Tanto que hace dos años, la comisión del Condado Miami-Dade, por iniciativa del comisionado Esteban Bovo, debatió llamar José Milton Way una porción de la 9500 del noroeste, en la intersección del Fontainebleau Boulevard. “Nosotros no tuvimos nada que ver con esa iniciativa. La familia estaba muy conmovida porque alguien quisiera nombrar una calle con el nombre de mi suegro. Los tres hermanos estaban muy impactados.
El intento fracasó porque varios comisionados recordaron que algunos edificios de renta administrados por Milton, en los años ochenta y noventa, fueron demandados por discriminación en contra de los afroamericanos. De acuerdo con el Miami Herald, en uno de los casos, en la década del noventa, las compañías de Milton debieron pagar 1.2 millones de dólares en un acuerdo que “representó en su tiempo el más cuantioso pagado al Departamento de Justicia en un caso de discriminación racial en vivienda alquilada. En el acuerdo, José Miltón nunca admitió culpabilidad alguna”, según lo informó el Herald.
Durante los días de la resolución propuesta por Bovo, la familia Milton fue demandada por evitar que afroamericanos pudieran alquilar apartamentos en edificios administrados por dicha familia, localizados en North Miami.
“La organización HOPE, que presentó la demanda, la retiró. Era algo totalmente fabricado”, explicó Veiga Milton. Según ella, se va a iniciar un nuevo proceso en la comisión para el homenaje a José Milton.
Otros proyectos
A pesar de su corta existencia, la fundación Milton está involucrada en otros proyectos de impacto social.
Está patrocinando una exhibición en el zoológico de Miami, un salón en el que hay mesas de dominó, juegos y posibilidad de hacer proyectos para los animales. “Está pintado con colores del Caribe, de Cuba.
Milton también está presente en United Way, con un programa que se llama Women´s leadership. Esta organización trabaja en tres frentes: la lucha contra la indigencia, el acceso a la salud y la educación, en especial para niños en edad preescolar. “Estos niños hacen proyectos de ciencias, cultivan los alimentos que después consumen. Si uno le da la oportunidad, la mente humana es increíble”, recalcó la directora de la fundación.
Esa parece ser sin duda una de las ideas fuerza que motiva la acción de la fundación. Y también de Veiga Milton, quien ha estado trabajando con la comunidad desde cuando estaba en la secundaria. En su actividad busca romper ese ciclo de pobreza, poniendo su grano de arena en uno de los factores que más contribuye al desarrollo de los individuos y las sociedades: la educación.
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