MIAMI. - El condado de Miami-Dade se prepara para reactivar el sistema de control que detecta a conductores que rebasan autobuses escolares detenidos, una iniciativa que vuelve a ponerse en marcha tras haber sido suspendida el año pasado por irregularidades en su aplicación.
El relanzamiento fue presentado este viernes en una conferencia de prensa donde autoridades locales detallan los ajustes realizados al programa, que utiliza cámaras instaladas en los ómnibus para registrar infracciones en los perímetos adyacentes a los centros educativos.
La medida incluye un periodo inicial de 14 días enfocado en advertencias y educación vial antes de comenzar a emitir sanciones económicas. Sin embargo, aún no se ha precisado si ese plazo comenzará inmediatamente tras el anuncio oficial.
El sistema había sido detenido en abril de 2025 por decisión de la sheriff Rosie Cordero Stutz, luego de múltiples quejas de conductores que denunciaron errores en las citaciones. Entre los problemas señalados figuraban multas emitidas pese a cumplir la normativa, montos incorrectos y fallas en la identificación de los casos.
Tras la suspensión, el condado trabajó en la revisión del programa con el objetivo de corregir fallos técnicos y mejorar la precisión del sistema antes de su reintroducción.
La tecnología, operada por la empresa BusPatrol, permite capturar imágenes de vehículos que no se detienen cuando un autobús escolar tiene activadas sus señales de parada, una infracción considerada de alto riesgo debido a la presencia de menores abordando o descendiendo el medio de transporte.
Datos oficiales subrayan la magnitud del problema. A nivel nacional, se estima que más de 40 millones de conductores rebasan ilegalmente dichas unidades cada año. En Florida, los registros estatales apuntan a un promedio superior a las 8,000 infracciones diarias, lo que ha reforzado la presión para implementar mecanismos de control más estrictos.
En Miami-Dade, autoridades han insistido en que este tipo de conducta representa uno de los mayores peligros en áreas alrededor de los planteles, especialmente en horarios de entrada y salida, cuando aumenta el flujo vehicular y la exposición de los estudiantes.
El regreso del programa busca, además de sancionar, generar un efecto disuasivo entre los conductores, en un contexto donde la seguridad vial en entornos escolares continúa siendo una preocupación recurrente para las autoridades locales.