@camila_mendoza
Letra del Año 2018: Líderes religiosos llaman a dejar a un lado el narcisismo
MIAMI.- La Letra del Año nace del Oráculo de IFA, uno de los sistemas adivinatorios más completos y complejos que actualmente se practican.
Cada fin de año sacerdotes lukumís y babalawos realizan antes y durante la víspera del 31 de diciembre diversos ritos que les permiten conocer las orientaciones y recomendaciones que se deben seguir con el fin de evitar las dificultades que se pronostican durante el año curso.
Según el Oba Ernesto Pichardo, jerarca y fundador de la Iglesia Lukumí Babalú Ayé en EEUU, “este pronóstico no es para un grupo en particular, es para la sociedad en general y para toda la humanidad”, por ende, debe a darse conocer de forma “neutral”.
“¿Qué hace la gente que no forma parte de nuestra religión? ¿Cómo le vamos a decir a alguien que tiene que sacrificar un carnero, dos gallos o hacerse un despojo si esa persona no cree en nuestras cuestiones? ¿Qué le estamos diciendo al mundo? ¿Qué las personas que no creen en nuestra religión no tienen derecho a salvaguardarse y a abrir sus propios caminos?”, cuestionó el Oba durante una transmisión realizada a través de Facebook Live desde la plataforma digital de DIARIO LAS AMÉRICAS el 3 de enero, a donde dio sus declaraciones en primicia nacional.
Con estas declaraciones el líder religioso compartió que la función de la Iglesia que representa es ofrecer soluciones al mundo con el ánimo de que todos por igual puedan recibir un mensaje que les permita -independientemente de la religión que practiquen- incrementar sus virtudes y ayudar a disminuir la malicia humana.
DIFUSIÓN DE LA LETRA DEL AÑO
“Las primeras letras del año comenzaron a desarrollarse hace más de 100 años en Cienfuegos, Cuba. Específicamente en el municipio de Palmira, ubicado a 12 kilómetros de la cabecera provincial. Dichas letras fueron elaboradas por la Asociación de Instrucción y Recreo Sociedad El Cristo, fundada por Nicolás Iznaga, reconocido babalawo de origen africano que posteriormente cambió su nombre a Nicolás Sevilla”, expresó el babalawo Julio Benítez, representante de la Iglesia Lukumí Babalú Ayé en Cienfuegos que estuvo presente en la entrevista.
Desde sus inicios, existió la contradicción entre los fieles si publicar y compartir abiertamente este pronóstico o mantenerlo de forma privada entre los seguidores del culto. Finalmente, se optó por difundirlo y en Miami la letra comenzó a generarse en la década del 70 teniendo a Oba Pichardo como en el primer portavoz de la misma.
“Como iglesia creemos que toda religión que se mantenga cerrada se limita a que su verdad llegue al mundo. Eso lo vemos en el judaísmo, el cristianismo, etc. La mentalidad ocultista dificulta que la humanidad y las personas en general puedan interiorizar las virtudes de cualquier culto, por ende, el pensamiento ocultista sólo dificulta el éxito en la entrega del mensaje”, agregó Oba Pichardo.
LETRA DEL AÑO 2018
“Los signos de Cuba y EEUU se unen este año reflejando una constante inestabilidad. La falta de una dirección planificada y razonada con lógica y paciencia. Perdura esta idea loca y radical de generar cambios sin tomar conciencia de ellos. Todo esto hace que el pueblo siga aventurándose en nuevos proyectos con una premisa incorrecta y deficiente”.
“Básicamente la Letra del 2018 habla de narcisismo e inestabilidad por parte de los líderes políticos de ambos países, generando un desequilibrio en nuestra sociedad en materia política, social y económica”, manifestó Pichardo sobre algunos aspectos fundamentales del pronóstico anual que son la salud, lo social y lo financiero.
Por su parte, el babalawo Julio Benítez, procedente de la provincia de Cienfuegos, en la región central de Cuba, compartió que las deidades u Orishas regentes en EEUU son Yemayá y Obatalá; y en Cuba, Yemayá y Eleguá:
“Para la isla, Yemayá como figura femenina representa a la madre, la protección, quien da y engendra nuevas vidas. En tanto Eleguá es quien abre y cierra los caminos, y en este caso viene jugando con los vaticinios del destino que está por venir en la isla. Básicamente lo que avizora la letra “Osa She” (signo regente) es que hay cambios que se vislumbran y que aquel viejo amigo va a regresar, no obstante, no debemos cometer los mismos errores del pasado”.
“En EEUU, Yemayá sigue representando esa figura materna, en tanto Obatalá está representado la a la imagen del padre. La creación de todo”, agregó el babalawo Benítez.
RECOMENDACIONES:
Siempre la Letra del Año recomienda ciertos rituales para sus practicantes y fieles. Este año el pronóstico de Cuba recomienda una limpieza con un chivo mamón, siete machetes, siete banderas, tierra de cuatro esquinas, ropa sudada y demás ingredientes, no obstante, Oba Pichardo opta por compartir un mensaje neutral y general para el mundo entero, sean creyentes o no de esta religión.
“Más que realizar un rito (Ebbo) determinado, la Iglesia Lukumí Babalú Ayé recomienda a todas las personas mirarse a sí mismos. Que analicemos el ego, el yo interno y vislumbremos cómo podemos mejorar y transitar por un mejor rumbo que no siga trayendo resultados negativos a nuestra vida”.
Por su parte, el babalawo Benítez, representante de la Iglesia Lukumí Babalú Ayé en la ciudad de Cienfuegos, declaró: “Las letras de Cuba y EEUU son claras y expresan que en las características narcisistas es donde tenemos que poner el freno y hacer las correcciones, primero a nivel personal, y luego buscar la manera de mejorar para exteriorizarlas y hacer una contribución a nuestra sociedad”.
Oba Ernesto Pichardo marcó un precedente histórico que ni siquiera Cuba ha podido replicar, logrando que el año 1993 después de un controversial litigio, 9 jueces de la Corte Suprema, el máximo tribunal de EEUU, reconocieran y ampararan a través de la primera enmienda la libertad de culto de la religión Lukimí, popularmente conocida como “Santería”.
Conferencista desde el año 1975, Oba Pichardo ha impartido clases de antropología cultural y religión en Florida International University, University of Miami, Miami Dade College y prestigiosas instituciones académicas como Harvard University, en la que además ha sido reconocido. A nivel nacional, es el primer sacerdote Lukumí en dar cursos para la Policía sobre creencias afrocaribeñas, llegando a hospitales y diversas instituciones. Por otra parte, es el único líder de esta religión que ha sido entrevistado por importantes cadenas en inglés como CNN, donde debatió y explicó la importancia de esta religión a Larry King, y el único jerarca en Miami en certificar sacerdotes y babalawos en EEUU y el resto del mundo.
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