ver más
A SU LLEGADA

Luis Manuel Otero Alcántara: "El 90% de mi energía estará dedicada a luchar por una Cuba libre"

En sus primeras declaraciones tras llegar a Miami, el artista y activista cubano aseguró que continuará entregado a la causa de la libertad de Cuba, denunció la crisis humanitaria que atraviesa la isla y envió un mensaje directo a la cúpula gobernante

Por CARLOS ARMANDO CABRERA

MIAMI.- Apenas pisó suelo estadounidense tras su salida forzada de Cuba, el artista y activista Luis Manuel Otero Alcántara dejó claro que el exilio no marcará una pausa en su compromiso con la libertad de la isla. Al contrario, aseguró que comienza una nueva etapa en la que concentrará casi todas sus energías en impulsar el cambio democrático del país.

“El 90% de mi energía va a estar dedicada a luchar contra la dictadura”, afirmó durante sus primeras declaraciones públicas en el Aereopuerto Internacional de Miami (MIA). “Toda esa energía la vamos a poner en función de que aquello sea un país libre y próspero para todos”.

Visiblemente emocionado, agradeció el respaldo recibido durante los cinco años que permaneció encarcelado y aseguró que ese acompañamiento le permitió resistir el encierro.

“Lo más difícil es estar encerrado y sentirte solo, y yo nunca me sentí solo”, expresó ante familiares, amigos, activistas y miembros del exilio que acudieron a recibirlo.

Agradeció a quienes, dentro y fuera de Cuba, mantuvieron viva la denuncia sobre su situación y afirmó que esa solidaridad fue una de las razones por las que pudo sobrellevar la prisión.

De inmediato aclaró que no había llegado a Estados Unidos para descansar. Aunque continuará vinculado al arte y a la creación, insistió en que su prioridad será dedicar la mayor parte de sus esfuerzos a trabajar por una Cuba democrática, libre y próspera.

En su comparecencia también denunció la profunda crisis que, a su juicio, enfrenta el país.

Describió una realidad marcada por los prolongados apagones, la escasez de combustible, la falta de alimentos y el deterioro de las condiciones de vida de la población.

“Cuba está viviendo literalmente una crisis humanitaria. No hay corriente. No hay gasolina para que la gente pueda moverse. No hay alimentación”, afirmó.

Uno de los momentos más emotivos estuvo marcado por la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre que llevó consigo desde su tierra.

Explicó que la figura llegó fragmentada y que sería reconstruida junto a la comunidad cubana en la Ermita de la Caridad.

“La Virgen está rota, como está Cuba ahora mismo”, expresó al explicar que cada uno de esos fragmentos simboliza también a los cubanos dispersos dentro y fuera del país y la necesidad de volver a unir una nación marcada por el exilio, la prisión y la separación de las familias.

Fue entonces cuando DIARIO LAS AMÉRICAS le preguntó cuál era el primer mensaje que quería enviarle a la dictadura cubana desde “tierra de libertad”.

Otero Alcántara respondió con un llamado directo a la cúpula gobernante.

“Yo creo que hasta las bestias más salvajes tienen un momento de piedad”, dijo antes de pedir que quienes permanecen en el poder pongan fin al sufrimiento de millones de cubanos.

“Les pido que acaben de ceder. Son muy pocos los que mantienen sometido a todo un país”, afirmó.

El activista sostuvo que el drama nacional va mucho más allá de la escasez material.

“No estamos hablando solamente de comida. Estamos hablando de familias separadas, de personas que no pudieron regresar cuando murió su mamá o un familiar. Aquí también hay dolor. Aquí también hay separación. La responsabilidad es de ellos”, manifestó.

Subrayó que el sufrimiento no termina al salir de la isla. A su juicio, el exilio también carga con el peso de las familias divididas, la distancia y la imposibilidad de acompañar a los seres queridos en momentos decisivos.

Aun así, aseguró que no pierde la esperanza y afirmó sentirse comprometido con una misión personal.

“Mi misión es que ese país sea próspero y libre para todos nosotros”, expresó.

Sostuvo además que hoy existen “una Cuba de adentro y una Cuba de afuera” que necesitan volver a encontrarse y reconciliarse, convencido de que la reconstrucción nacional pasa también por recuperar esos vínculos rotos durante décadas.

En ese camino, convocó a artistas, intelectuales y a todos los cubanos, independientemente del lugar donde vivan, a aportar desde sus espacios para ayudar a transformar el futuro del país.

Al ser consultado sobre el proceso que vivió desde que salió de prisión hasta su llegada a EEUU, prefirió no ofrecer detalles y explicó que abordará ese episodio más adelante, al considerar que ahora la prioridad es concentrar la atención en la realidad que enfrenta la Mayor de las Antillas.

También reflexionó sobre el éxodo de miles de antillanos y sostuvo que muchos cruzan las 90 millas porque buscan un horizonte que ya no encuentran dentro de la nación, una realidad que, a su juicio, solo cambiará cuando existan libertad y oportunidades para todos.

En la parte final de su intervención evocó el espíritu de las protestas del 11 de julio de 2021 y llamó a sus coterráneos a recuperar aquella capacidad de unirse para dejar atrás “la miseria, el conflicto y el desencuentro”, con la esperanza de construir un país reconciliado.

“Se acabó la miseria. Se acabó el conflicto. Se acabó el desencuentro. Viva el amor”, concluyó entre ovaciones.

Los aplausos acompañaron el final de sus primeras palabras en Miami. Atrás quedaban cinco años de prisión, el aislamiento y una salida impuesta de su país. Delante comenzaba una nueva etapa, lejos de la isla, y al parecer con el mismo compromiso que marcó su vida antes del encarcelamiento.

Entre abrazos, una voz resumió el significado de aquel momento con una frase que quedó suspendida en el ambiente:

“Desterrado… pero libre.”

 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar