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HISTORIA DE VIDA

Mario Carrillo: El cáncer me enseñó a valorar lo esencial de la vida

"Tienes un carro de 80.000 dólares y estás comiendo en McDonald's", dijo el cubano residente en Miami sobre la paradoja de poner lo material sobre nuestra propia salud
Por GRETHEL DELGADO

Hace dos años le dijeron a Mario Carrillo que le quedaban 28 días de vida. Un mes después, el cubano estaba en el gimnasio con más ganas de vivir que nunca. Como asegura, estar al borde de la muerte le hizo valorar más la vida y respetar su cuerpo.

En diálogo con DIARIO LAS AMÉRICAS, Mario, que lleva más de 10 años trabajando en la reparación y pintura de autos, contó que su vida era como la de muchas personas en Miami. “Comía cualquier cosa, no miraba las etiquetas, tomaba alcohol, podía comer hasta libra y media de carne de res y cualquier cantidad de azúcar y lácteos”, señaló.

Mario Carrillo tras su operación de cáncer- Cortesía/Mario Carrillo

Mario Carrillo tras su operación de cáncer, y de vuelta al gimnasio, un mes después.

La noticia

Según recordó Mario, “el 3 de julio del 2018 me dio un dolor tan fuerte en mi cabeza que empecé a convulsionar y me llevaron al hospital”.

El 5 de julio le operaron un glioblastoma multiforme, un cáncer en estadio IV, o sea diseminado. Para un hombre de 40 años, con tres hijos, una esposa y una vida aparentemente normal, “la noticia fue muy dura”.

“Pasé tres días muy mal, no podía digerir esa noticia”, dijo el cubano, que comenzó a leer e investigar: “Quería entender por qué me enfermé así”. Entonces comprendió que “si combinaba alimentos, entrenamientos y una mente sana podía reprogramar mis células”.

Fue así como poco después ya estaba en un gimnasio, poniendo su voluntad por encima del dolor y con la frase “yo sí puedo”, además de “mucha disciplina”. Un par de fotos muestran el cambio de aquel Mario de los primeros días de julio a solo un mes después.

mario carrillo cancer miami gimnasio cortesía

En el gimnasio al que Mario asiste, Infamous Fitness, han puesto dos fotos suyas en una de las paredes.

Para “las personas que aman los carros, las casas y las ropas”, tiene un mensaje claro: “nada de lo que tienes cabe en tu maleta”. Lo dice con la certeza de que “hay verdaderos tesoros que son gratis y que cada día es un regalo de Dios”.

“La vida es más corta de lo que piensas”, aseguró este guerrero, que usualmente comparte en sus redes los videos de sus tratamientos, y mientras el médico le introduce la aguja al puerto que lleva en el pecho, narra quién era Mario Carrillo antes de tener cáncer y cómo cambió todo.

Desde que le diagnosticaron cáncer, su familia estuvo cerca de él en cada momento. “La familia es mi motor. Mi esposa y mis hijos han estado paso a paso en mi recuperación, son los que me motivan a ser más fuerte y responsable”.

Además, se han unido a Mario en el cambio. “Como son tan apegados a mí, han visto a un padre destruido por una enfermedad que ni ellos entendían, y han visto con sus propios ojos que si comemos saludable nuestras vidas cambian”.

Por eso no extraña saber que uno de sus hijos, de cuatro años, “antes de comerse algo pregunta si eso no le hace daño, que si es saludable”.

“Mi vida tiene más sentido”

Hoy su vida “tiene otro color”. Para Mario “nada es más importante que mi cuerpo”. Sabe que “la enfermedad es el resultado de nuestros hábitos de vida” y por eso en sus videos y publicaciones lo dice a los cuatro vientos, con la esperanza de ayudar a otros.

Su mejor terapia es el amor de su familia y un estilo de vida que combina alimentación sana con ejercicios. “Cada día me despierto a las 6 am, llego al gym a las 6:40 am, comienzo mis calentamientos, y luego entreno una hora y media”, contó Mario, que nunca falta al gimnasio de lunes a viernes.

En miércoles alternos tiene las sesiones de quimioterapia. “Mis sueros son por el resto de mis días. Voy al The Lennar Foundation Medical Center, cuarto piso. Me hacen mis análisis y luego paso a la sala y comienzo tres horas de hidratación. Después me ponen el suero”.

“Luego salgo a trabajar y tratar de recuperar mi día, aunque con muchas náuseas y vómito”, relató Mario, consciente de que “cada quimio me está comiendo mis órganos: me sube la presión, que jamás me había subido, y estoy orinando la proteína del hígado”.

A eso se añade que las quimioterapias “me están deprimiendo mucho, aparte de la debilidad y los mareos”.

mario carrillo cancer miami - Cortesía/Mario Carrillo

Mario durante una de sus sesiones de quimioterapia.

Con total honestidad, en sus videos Mario nos lleva al hospital y nos muestra cómo funciona el tratamiento de quimioterapia, lo que ocurre en los minutos posteriores al tratamiento, para que todos sepan lo que muchas veces no se ve.

“Grabar videos es la única forma de que la gente sepa que todos llevamos un cáncer dentro y tenemos la capacidad de despertarlo”, defendió. “No quiero que nadie pase por lo que yo tengo que pasar. Soy muy fuerte, pero sé que muchos no soportan la noticia”.

Y los resultados están en las decenas de mensajes que le envían en privado, y en los comentarios de sus publicaciones, como este: “hermano, eres de admiración. Yo soy diabético y este año le estoy dando un gran cambio a mi vida de alimentos y de ejercicio y tú tienes un gran porcentaje de influencia”.

Mario entiende “que la vida es muy rápida allá afuera. Todo se centra en la renta de la casa, los carros. Tómense un tiempecito para ustedes”, indica en uno de sus videos.

“Cuando me dijeron que tenía cáncer, la vida se te reduce. Te pones a pensar: ¿qué he hecho con mi vida?, 40 años, ¿qué he hecho? Llegué a Estados Unidos con 30 años, ¿y qué he hecho? Trabajar, esclavo del consumismo, querer, querer... ¿Y mi vida dónde está?”, agrega.

Con ejemplos muy claros, pone al desnudo los intereses de muchas personas que priorizan las posesiones por encima de sus propias vidas: “Tienes un carro de 80.000 dólares y estás comiendo en McDonald’s; tu carro usa gasolina premium y tú tomas Coca Cola”.

Despojado del estrés por mantener ciertas apariencias o por ostentar un auto o una casa, Mario defiende nuestra mayor riqueza: la vida. “Soy tan feliz con poco… que le agradezco al cáncer. Es algo ilógico, pero mi vida tiene más sentido ahora que antes”, aseveró Mario.

Impresionante, le dije. Y respondió: “No es impresionante. Solo quiero vivir. Si mi historia puede salvar vidas, sería genial”.

@GrethelDelgado_

gdelgado@diariolasamericas.com

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