MIAMI.- Los compradores que esperan más inventario, tasas de interés más bajas o cualquier otra ganga quizás nunca sean dueños de una casa en 2023, un año que, según mi experiencia, promete ser bastante bueno para quienes sueñen con adquirir una vivienda.
Mercado de compradores: la oportunidad de tener una casa
Desde principio de febrero, las tasas hipotecarias comenzaron a descender y llegaron al rango de 5,6 % para una hipoteca fija a 30 años. Si usted une eso a la disminución de los precios de las viviendas y al aumento registrado en el inventario de bienes raíces residenciales, parece que el comprador de viviendas estadounidense finalmente estará en una posición ventajosa, tras dos años en los que los únicos beneficiados fueron los vendedores, quienes hicieron su agosto, gracias a la situación creada durante el Covid-19.
Podemos afirmar que el 2023 será un buen año para los compradores. En la medida que la Reserva Federal mantenga las tasas de interés en los niveles actuales, el mercado de compra comenzará a abrirse más, reduciendo la competencia por las viviendas existentes.
Los problemas de construcción provocados por la cadena de suministro también se están aliviando y por tal razón habrá más viviendas nuevas en el mercado. Todo esto ofrecerá a los compradores una gran ventaja.
En tales condiciones, la primavera y el verano de 2023 ofrecerán una gran oportunidad a los compradores que se decida a entrar al mercado inmobiliario.
Detrás quedan los precios super altos de las viviendas que vimos en 2020 y 2021. Aunque a muchos vendedores les tomó una buena parte del pasado año para darse cuenta de la nueva realidad que experimentaban los precios de las propiedades, no les ha quedado más remedio que comenzar a bajarlos. En el presente año, los compradores disfrutarán de un mercado más equilibrado donde podrán negociar a la baja los precios de las viviendas que les interese.
Por otra parte, la Reserva Federal está ralentizando su política de aumentos sustanciales de las tasas de interés que prevalecieron en 2022 y esto significa que más compradores podrán comprar una casa a un precio más bajo.
Las viviendas unifamiliares seguirán siendo populares, mientras el mercado de condominios volverá a toda marcha. La vida parece estar regresando a la normalidad y eso está atrayendo a la gente a la vivienda urbana, especialmente a los condominios cuyos precios son más asequibles o negociables que las residencias unifamiliares.
Todo indica que lo peor ya pasó y podremos tomar un respiro general: la inflación, las tasas de interés y los precios de las viviendas comienzan a ceder, tras alcanzar su punto máximo.
La caída del mercado durante gran parte del 2022, empujado por la inflación y el alza de las tasas de interés hipotecario, tuvo un efecto negativo al reducir el apetito de los compradores. Sin embargo, ahora, una base de consumidores más positiva ayudará a impulsar un mercado inmobiliario en recuperación.
En tales circunstancias el comprador deber estar preparado para el nuevo inventario con precios más razonables. No asumir que al tener problemas a la hora de encontrar una casa o no poder pagarla por los precios actuales, nunca será propietario de su hogar. Si tiene paciencia y está dispuesto a ser flexible en algunos detalles, como cuántos baños necesita o en qué vecindario debe estar ubicada, se podrá hacer realidad su sueño de ser propietario.
Es básico prepararse financieramente para cuando surja un buen negocio.
En fin, quien esté pensando en comprar debe ser diligente y ahorrar dinero, buscar un agente de bienes raíces, comparar las distintas ofertas de hipotecas ofrecidas por los diferentes prestamistas y conocer los distintos programas de préstamos hipotecarios, como los respaldados por FHA para lograr la casa de sus sueños.
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