MIAMI.- Cuando Dan Gelber tenía 13 años, en 1973, DIARIO LAS AMÉRICAS publicó una serie de fotos de su Bar Mitzvah con el propósito de que el público hispano supiera de qué se trataba esta ceremonia judía.
"Miami Beach es una comunidad, no una multitud", dice Dan Gelber
Acababan de pasar los tumultuosos años 60, una década en la que llegaron los primeros exiliados cubanos y en la que había discriminación, con avisos en restaurantes de Miami Beach al estilo de “no se permiten negros ni cubanos”. Tampoco los judíos, había mucho antisemitismo”, recordó Gelber, quien fuera representante (2000) y senador (2008) en el Congreso de la Florida, a nombre del Partido Demócrata.
Ahora quiere ser alcalde de Miami Beach, al igual que su padre, ciudad a la que dice “amar más que a cualquier cosa y después de mi madre”. Ahí se crió y estudió los años de escuela elemental y secundaria. Ahí han crecido sus tres hijos: dos niñas de 18 y 16 años y un niño de 12.
A los 25 años fue abogado de la fiscalía federal, en la que trató casos de derechos humanos, odio racial y corrupción. En ese cargo duró una década.
Recordó como a principio de los años 90, cuando su padre (Seymour Gelber) era el alcalde de Miami Beach, vivió uno de los momentos que le han generado más orgullo de pertenecer a esa ciudad. Un puñado de neonazis hacía una manifestación cerca al monumento en homenaje a las víctimas del Holocausto. “Era una docena de neonazis esgrimiendo su odio. Y a lo largo del bulevar cercano al monumento había miles de personas, todos los grupos, judíos, hispanos, colombianos, hondureños, cantando el himno judío. Ese himno habla de la esperanza y en ese momento lo que había era esperanza en contraposición al odio”.
-Después de la toma de posesión de Trump ha habido un brote de antisemitismo en varias partes de Estados Unidos y, por supuesto, en Miami Beach. ¿Qué opinión le merece esa situación?
Entiendo de dónde viene ese ambiente. Y creo que desde la última elección la gente se ha sentido un poco más libre para expresar su odio. Lo cual es muy desafortunado. Espero que el presidente Trump se refiera a eso y que la gente entienda que eso no es bueno para nadie. Miami Beach lo entiende porque tenemos una comunidad judía muy fuerte. También existen otras comunidades, como la hispana, personas que están preocupadas de que también puedan ser víctimas de ese odio.
-¿Por qué un exlegislador estatal como usted decide postularse a la alcaldía de Miami Beach?
Sería un honor ser el alcalde de la ciudad. Nací y crecí en Miami Beach. Y llevo el espíritu de servicio en la sangre. En el momento en que terminé la universidad, seguí el servicio público. Fui abogado de la fiscalía federal, el más joven del país en ese momento. Durante 30 años estuve en el proyecto Big Brother, empecé un programa niños contra el cáncer y duré ahí décadas trabajando como voluntario. Mi madre fue maestra de escuela, en Miami Beach, ella enseñó español, francés y latín. Mi padre fue un abogado de la fiscalía, juez, y también alcalde. Para mi tener estos modelos de vida es lo que me lleva al servicio público.
-¿Cuál considera que sería la mayor realización del actual alcalde de Miami Beach (Philip Levine) y cuál su mayor olvido o error?
El alcalde se presentó con una plataforma de acción, de terminar lo que se propone. Creo que quería un gobierno que respondiera. Creo que él y el gobierno de la ciudad han hecho un muy buen trabajo. El tema más grande, que es un desafío con el potencial de poner a la ciudad en gran riesgo, es el incremento en los niveles del mar. Nuestra comunidad es el epicentro de ese fenómeno. Muy pocas ciudades han elevado la conciencia de este problema como lo hemos hecho nosotros. He caminado bastante todos los vecindarios y la gente tiene la certeza de que una gran parte de su propiedad podría desaparecer. Hay que interactuar con estos cambios en Miami Beach. Tiene que haber un entendimiento entre los residentes de lo que está pasando, como los va a afectar, qué se tiene que hacer, qué sacrificios podría haber y de qué manera la ciudad podría ayudar a moderar ese problema.
-¿Qué opina sobre el plan del alcalde Levine de desarrollar un tren liviano en la ciudad?
Conozco ese proyecto y el problema es que no conecta con nada y puede interrumpir el tráfico durante su construcción. Genera mucho miedo en los residentes. El rectángulo en el que se va a construir es muy congestionado. Y si ese tren liviano no va a conectar con el interior, no estoy de acuerdo con el desorden que puede causar su construcción. Creo que la ciudad tiene que lidiar con una congestión que no tiene precedentes. Y mucho de eso tiene que ver con las construcciones, con los visitantes que entran y salen en un momento dado. Pero la mayor parte de esos problemas se pueden enfrentar. Lo han hecho otras ciudades. Y le pido ya a la Comisión que los haga su prioridad. ¿Necesitaríamos crear mejores carriles de tráfico para ciertas horas? ¿Necesitaríamos computarizar los sistemas que le permitan a las personas saber que rutas tomar? ¿Necesitaríamos más autobuses para transportar a la gente? Esas son cosas en las que debe concentrarse la ciudad. Y son verdaderos problemas.
¿Qué tipo de programas continuaría de esta administración y cuáles cancelaría?
No sé qué tipo de programas se puedan cancelar. El Gobierno debe ser más responsable en la forma como se crean líneas de comunicación con los residentes. Ciertamente, podemos mejorar algunas cosas con respuestas originales a los problemas. Las comunidades ahora son más activas de lo que solían ser. Hay un montón de grupos y asociaciones. Necesitamos comunicarnos con esas personas para darles acceso directo al Gobierno y trabajar con ellas. Me gusta pensar en Miami Beach como una comunidad y no como una multitud. Mi mayor preocupación es tener siempre un lente centrado en los residentes, cómo se enfrentan los problemas porque hay diferentes comunidades en el interior de Miami Beach.
Los desafíos de Miami Beach
¿Está de acuerdo con la política de Levine de combatir Airbnb y plataformas similares para evitar que las zonas residenciales puedan ser utilizadas como zonas comerciales con presencia de turistas?
Estoy de acuerdo. Creo que se debe entender que Airbnb puede ser una plataforma extraordinaria en ciertas áreas. Pero la manera como está infectando ciertas zonas residenciales, sacando provecho de ellas y convirtiéndolas en vecindarios comerciales de alquiler, por un corto lapso de tiempo, de casas o habitaciones para turistas, no es lo que la gente espera.
-Varios comerciantes no han estado de acuerdo con las decisiones tomadas por el alcalde y los comisionados sobre la emblemática Ocean Drive ¿Cuál es su perspectiva?
Creo que Ocean Drive se ha salido un poco de control. Entiendo que hay muchos negocios allí a los que les gusta el tráfico. Pero estoy seguro de que a otros tantos no les gusta la congestión, y no es sólo esa vía sino toda la zona del oeste, Washington, Collins. Finalmente se trata de zonas residenciales. La ciudad sí tiene que enfrentar la naturaleza inestable del turismo. Y una de las cosas que se tiene que hacer es contratar más policías y que ellos se tomen el control de Ocean Drive. Miami Beach es un destino muy glamuroso, y un motor de la economía del sur de la Florida. Pero a fin de cuentas tenemos residentes que deben sentir que viven en una zona limpia y segura.
¿Qué piensa de la influencia de los comités de acción política (PAC) y de intereses que buscan influir en el resultado de las elecciones?
Creo que la influencia del dinero en la política es lo peor que ha pasado. A veces corrompe incluso sin que se haya cometido un delito. Cada dólar que yo recibo está en la cuenta de mi campaña. No me gustan los PAC. No es injusto decir que prácticamente cada proyecto de reforma que apoyé pudo abrirse camino pero otros no porque en general las personas a cargo ellos no querían cambiar el sistema que los mantiene en el poder. Cuando uno ve los detalles de los contratos y de las licitaciones y rastrea como fueron los votos, siente que hay algo inapropiado y a veces es peor que inapropiado. Me preocupa eso. Espero que este proceso electoral se mantenga limpio, porque Miami Beach demanda un gobierno honesto.
¿Cree que necesita agilizarse el proyecto de Lincoln Road?
Hay mucho dinero que se ha invertido en ese plan. LR es una parte muy significativa de Miami Beach. Hay muchos comerciantes que no pueden ser ignorados. Estoy de acuerdo con la transformación, pero me pregunto cuánto va a costar hacerla, si necesitamos más dinero, esos son temas de gobierno. Es fácil decir que uno está de acuerdo con todo, pero en cierto punto existe un presupuesto, hay que saber cómo se va a pagar ahora o más tarde por ese proyecto.
LEA TAMBIÉN:
- Chilenos en Miami podrán votar por primera vez en elecciones presidenciales
- Crean comisión para fiscalizar crímenes de lesa humanidad del régimen cubano
- Florida reconoce historia "vergonzosa" de muerte y tortura en reformatorio
NULL
