ORLANDO. - La muerte de un conductor venezolano durante una detención de tráfico en el área de Casselberry, en el condado Seminole, se encuentra bajo revisión, en un caso que combina elementos médicos, operativos y personales.
Muerte de conductor venezolano tras parada policial en Florida reaviva debate sobre factores médicos y contexto migratorio
Telemundo 31 Orlando difundió imágenes corporales del procedimiento; el hombre sufrió una emergencia de salud minutos después de la detención
El incidente ocurrió en la madrugada del sábado 18 de abril, cuando Ray Barraez, quien trabajaba como chofer de UBER, fue interceptado por un agente debido a una irregularidad en la iluminación de la placa del vehículo, según la versión oficial de los hechos.
De acuerdo con el reportaje del periodista Arnulfo Peralta divulgado por Telemundo 31 Orlando, que obtuvo y difundió las grabaciones de la cámara corporal del oficial, el encuentro transcurrió inicialmente sin confrontación. Durante el intercambio, el conductor indicó que no dominaba el inglés, mientras el agente le explicaba el motivo de la parada.
Minutos después, la situación dio un giro. Tras la verificación de los documentos, el hombre comenzó a presentar dificultades respiratorias en plena vía. Con apoyo de los pasajeros que trasladaba, fue asistido fuera del automóvil, momento en el que el uniformado inició maniobras de reanimación en espera de los equipos de emergencia.
Los paramédicos confirmaron su fallecimiento poco después en el lugar.
En un comunicado, el Departamento de Policía de Casselberry (CPD) sostuvo que se trató de una parada de tráfico rutinaria que derivó en una emergencia médica, y aseguró que el agente actuó conforme a protocolo al iniciar de inmediato la reanimación cardiopulmonar.
La cobertura de la cadena televisiva también recoge el testimonio de la esposa del fallecido, quien habló bajo condición de anonimato y vinculó el desenlace al impacto emocional del momento.
“Estoy convencida de que el miedo influyó en lo que ocurrió”, expresó, al referirse a la tensión que enfrentan personas con procesos migratorios abiertos.
Sin embargo, también reconoció la respuesta en la escena. “Es cierto que intentaron ayudarlo”, señaló.
Barraez padecía hipertensión desde hacía más de 20 años y mantenía tratamiento médico. Asimismo, tenía un proceso de asilo pendiente en Estados Unidos, según su entorno.
El caso dejó a un menor de 14 años sin padre. “Ahora nos toca seguir adelante con fe”, afirmó la entrevistada.
Las autoridades indicaron que la investigación continúa abierta, mientras la familia gestiona apoyo para cubrir los gastos funerarios.
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