MIAMI.- A Esteban Bovo, quien comienza su período en la presidencia de la Comisión del Condado Miami-Dade el 1ro.de enero de 2017, cuya gestión será por los próximos dos años, le preocupan sobre manera la modernización del sector carcelario y del sistema de cortes, puntos estratégicos que requerirán grandes debates y decisiones en la Comisión.
“Nuestras cárceles se están cayendo a pedazos”, afirmó en entrevista exclusiva para DIARIO LAS AMÉRICAS. Y bajo su punto de vista no quiere que el Gobierno federal obligue al Condado, por una posible demanda, a invertir miles de millones de dólares en construir nuevas prisiones. También cree que debe estudiarse una alternativa realista para tener unas cortes adecuadas a las necesidades de los residentes.
Fue concejal de Hialeah, representante estatal, comisionado y ahora presidente de una célula legislativa por donde pasa el presente y el futuro de casi tres millones de residentes.
-¿Qué significado tiene para usted ser el presidente de la comisión del condado, uno de los más grandes de la Florida y del país?
Estoy honrado que mis colegas me dieran esta oportunidad. Me siento con la responsabilidad de ayudarlos a ser exitosos, porque así también mi periodo como presidente será exitoso. También entiendo que ahora entran en vigor los límites de tiempo para los comisionados. Eso significa que dentro de seis años ya no estará ninguno de los comisionados de hoy. Eso obliga a dar soluciones concretas a los temas que afectan a la comunidad. Si puedo lograr eso en los próximos dos años, puedo decir que fui exitoso en mi gestión.
¿Cuáles son las expectativas en 2017 para la comisión que va a presidir?
Lo más inmediato que tenemos es el tema del transporte y específicamente cómo vamos a pagar por las ideas y los conceptos del futuro. No se puede tener una conversación seria sobre el transporte si no se puede señalar de dónde provendrán los fondos. Yo diría que ese será el trabajo primordial de la Comisión en 2017.
¿Pero esa discusión no se aclara cuando el Condado dice que ningún proyecto grande de transporte se ha podido financiar sólo con dineros locales?
Obviamente se complica muchísimo cuando uno contempla que la única manera de adquirir fondos para el transporte ha sido a través del medio centavo. El Condado está obligado a encontrar otras maneras que no sea amarrar otro impuesto a la propiedad. Tenemos la obligación de ver otras soluciones. Por ejemplo: El turista podría pagar una contribución al desarrollo del futuro, o podríamos mirar hacia el MDX, [agencia que tiene a su cargo cinco autopistas del Condado y recolecta peajes en cada una de ellas para desarrollar otros proyectos] para que en lugar de estar gastando dinero en la expansión de carreteras y más calles, se puedan utilizar sus fondos para encontrar alternativas al sistema que tenemos ahora.
¿Por qué parece un tema tabú hablar de impuestos cuando se trata de un proyecto tan grande y costoso como el Smart Plan?
Hubo una generación de funcionarios elegidos por elección popular, en el pasado, que no cumplieron sus promesas. No se les puede pedir a los residentes más impuestos cuando el departamento de transporte del Condado no ha cumplido con los compromisos establecidos hace más de diez años. Por lo tanto, pedirle más impuestos al pueblo sería una burla.
¿Qué papel podría tener la Comisión en el tema de la transparencia en la financiación de las campañas políticas, dado que no fue posible sacar adelante un referendo que iría en la boleta del pasado 8 de noviembre?
Ese referendo no se aprobó porque la forma como se hizo la petición violaba leyes estatales en relación con el formato en que debía presentarse. Yo me imagino que las organizaciones que presentaron la propuesta arreglaran el texto de la misma para volverlo a presentar a la boleta. Desde el punto de vista político uno hace todo lo posible para tratar de evitar la influencia de empresas privadas o intereses creados. Pero diría al mismo tiempo que el 95% de las personas que apoyaron esa iniciativa no vivían en el estado de la Florida. Supongo que esto volverá a la luz pública en 2017 o 2018, pero hay que tener mucho cuidado con esas peticiones que parecen el deseo del pueblo, pero cuando uno hace el análisis se da cuenta de que la influencia viene de afuera y, por lo tanto, pone en cuestionamiento la sinceridad de lo que se está contemplando.
Otro tema que asumiría la Comisión de manera muy clara sería el desarrollo económico. ¿En su posición de presidente, cómo ve ese tema?
Un pueblo con empleo puede mirar al futuro. Es algo que uno aspira como gobierno. Sí, tengo claro que el gobierno no crea empleos pero sí las condiciones para que las empresas puedan hacer sus inversiones.
¿Cómo piensa seguir la Comisión trabajando sobre el tema de la lucha contra la delincuencia juvenil?
Bajo mi mando vamos a nombrar a la vicepresidenta Audrey Edmonson (comisionada por el distrito 3) para que tome liderazgo en este tema que ella ha trabajado bastante. Y también vamos a crear un comité para atender ese problema. El criterio no solo puede ser gastar más dinero en un segmento de la comunidad o crear oportunidades donde no existen. Tenemos también que mirar esas comunidades y darles más poder a las familias. Un jovencito de 12 o 13 años no puede ser la figura de autoridad en una casa. Para el desarrollo económico del Condado este problema hay que abordarlo con toda la seriedad del transporte u otros temas cruciales. Hay empresas que se abstendrán de invertir aquí o de trasladar a sus empleados si hay sectores en esta comunidad en los que los niños deben correr a las escuelas para evitar la violencia existente. Eso no es justo.
-¿Hasta dónde llega su apetito político?
Esto va paso a paso. En cada periodo de mi vida de servicio público siempre he pensado lo mismo: si uno hace un buen trabajo, se le abren otras puertas. Lo único que puedo aspirar en este momento es a hacer un buen trabajo tanto como comisionado como presidente de la comisión. Y también como padre y esposo, porque todo eso está relacionado. Entonces quizás se abran nuevas puertas. Vamos a tener suficiente tiempo para ver el futuro cuando venga.