SABORES

Paralía: una travesía gastronómica frente al mar

El restaurante Paralía, en el hotel Ritz-Carlton Key Biscayne, lleva los sabores del mar Egeo a las costas de Florida, con productos frescos y la visión del chef John Iatrellis

Por GRETHEL DELGADO

MIAMI.- El restaurante Paralía, en The Ritz-Carlton Key Biscayne, Miami, invita a descubrir los sabores de Grecia y Turquía, con el océano Atlántico justo al frente. La experiencia, inspirada en las costas del mar Egeo, reúne sabores mediterráneos, calidez y una vista privilegiada al mar.

Paralía significa ‘playa’ en griego. Y no hay mejor nombre para este restaurante que recrea el ambiente de los puestos costeros de las islas griegas y del litoral turco. En el sur de Florida, esa tradición se reinterpreta con ingredientes locales y una atmósfera híbrida en la que conviven la sofisticación de un hotel de lujo y la naturalidad de la vida mediterránea.

El indispensable aceite de oliva, los mariscos, los pescados frescos, las hierbas aromáticas, los vegetales, los quesos y las preparaciones a la parrilla integran el repertorio de sabores de Paralía. Destacan los mezze, pequeñas preparaciones que suelen servirse en el centro de la mesa y evocan las costumbres del Mediterráneo oriental, donde la comida es un encuentro distendido para descubrir platos sin prisa.

Vista del interior del restaurante.

Entre las opciones de la carta encontramos la Farro Salad, una ensalada de farro con calabacín (zucchini), queso feta, granada y eneldo; los Lahanodolmades, hojas de repollo rellenas, en una versión con pilaf de Anatolia, salsa de tomate con harissa y queso feta; el Paidakia, chuletas de cordero acompañadas de tzatziki, melaza de granada y za'atar; y el Lavraki, una lubina mediterránea, conocida como branzino, preparada en costra de sal y acompañada de hinojo, tomate y chermoula, una salsa de hierbas y especias tradicional del norte de África.

En el bar se ofrecen vinos griegos, ouzo (el tradicional destilado anisado de Grecia) y cócteles con ingredientes botánicos asociados al Mediterráneo.

La experiencia

Era jueves y la tarde se despedía con un tono romántico. Antes de entrar al restaurante, dimos un paseo por la playa: un preludio perfecto para una velada dedicada a los sabores del Mediterráneo. Después de todo, la buena comida sabe mejor cuando se comparte, en especial cuando el amor también se sienta a la mesa.

Con el salitre en la piel llegamos a Paralía. Christian nos atendió con una amabilidad excepcional y un profundo conocimiento del menú. La cena también tuvo un componente especial: el propio chef John Iatrellis se acercó a nuestra mesa para presentarnos varias creaciones que próximamente incorporará al menú.

Todo listo para cenar en el restaurante Paralía, ubicado en el hotel Ritz-Carlton Key Biscayne.

“La cocina siempre ha consistido en reunir a las personas”, nos dijo Iatrellis. Y justamente su misión en Paralía es que los comensales disfruten de la generosidad y la calidez de la gastronomía mediterránea. Su enfoque, que ha resumido en la frase “cocinar con pureza, cocinar con amor”, prioriza ingredientes de calidad y preparaciones tradicionales.

Comenzamos con un pan de pita a la parrilla, aderezado con za'atar, una mezcla de especias característica de la gastronomía de Medio Oriente. Lo acompañamos con dos preparaciones tradicionales: el muhammara, una crema de pimientos rojos asados, ajo, nueces y melaza de granada, con el toque de la pimienta de Alepo, originaria de Siria; y el baba ghanoush, elaborado con berenjenas asadas, tahini, zumaque, aceite de limón y pimienta de Urfa (en Turquía).

Pan de pita a la parrilla (en el plato a la izquierda), acompañado de muhammara (al centro) y baba ghanoush.

Entre las propuestas vegetales destacaron unas zanahorias asadas con aceite de oliva, un leve toque de sal, zumaque, pistachos y perejil, en una combinación que permitió apreciar los matices de las especias.

Zanahorias asadas.

Las chuletas de cordero fueron las protagonistas de la cena. El chef las sirvió con queso de cabra, en un plato que trajo a la mesa uno de los ingredientes más populares de la tradición culinaria griega.

Chuletas de cordero, un plato del chef John Iatrellis.

La cena culminó con dos postres. Disfrutamos de un baklava de pistacho preparado por Jacob Anderson, quien se acercó a la mesa para presentarnos su deliciosa creación.

Baklava de pistacho.

Terminamos con una recomendación de Christian: el galaktoboureko, un dulce clásico griego con crema pastelera de vainilla, masa filo, higos asados y almíbar de flor de limón.

Galaktoboureko.

La visión del chef

Para John Iatrellis, la cocina trasciende la preparación de alimentos: constituye una forma de comprender las culturas y establecer conexiones humanas.

“Hay belleza en todas partes del mundo. Para mí, volver a esa conexión que se establece a través de la comida es otra de las razones por las que entré en esta industria”, nos comentó el chef.

Nacido en Miami y de ascendencia griega, Iatrellis está al frente de la cocina desde septiembre de 2026. Cuenta con más de 25 años de experiencia en las industrias gastronómica y hotelera. Fue chef ejecutivo corporativo de Life House Hotels y supervisó la apertura de Lure Fishbar en Loews Miami Beach como chef ejecutivo. Antes trabajó durante una década en el emblemático Forge Restaurant & Wine Bar.

Más recientemente, se desempeñó como chef de cuisine en Claudie, donde participó en la apertura del restaurante y dirigió su cocina durante un año y medio, antes de asumir este nuevo desafío al frente de Paralía.

El chef John Iatrellis.

Iatrellis confesó que su amor por la gastronomía nació cuando era niño y observaba a los mayores preparar platos tradicionales.

“Desde muy joven, por mis raíces griegas, siempre he tenido una visión profundamente filosófica del mundo. Aprendí muy temprano que la comida era un lenguaje universal. Veía a las abuelas y los abuelos preparar cordero, cremas y los mezze, y me dije: ‘quiero aprender a hablar este idioma con fluidez’”, relató.

Esa curiosidad marcó el inicio de su formación culinaria: “Comencé mi recorrido por la cocina buscando libros, no para extraer recetas, sino para comprender la ideología y la cultura de cada región: por qué consumen esos platos y por qué los preparan de esa manera”.

Nueva era en The Ritz-Carlton Key Biscayne

El diseño de Paralía incorpora una estética costera que transmite frescura y elegancia. Además, la terraza abierta crea una conexión directa con el mar. Los viernes, entre las 5:00 p.m. y las 9:00 p.m., se ofrece entretenimiento en vivo.

Paralía forma parte de una transformación más amplia de The Ritz-Carlton Key Biscayne. En diciembre de 2025, el hotel reabrió sus puertas tras una renovación de 100 millones de dólares, con un diseño inspirado en el paisaje natural de Key Biscayne.

Entre sus instalaciones destacan el spa, con un jardín dedicado al bienestar; The Club Lounge; el Cliff Drysdale Tennis Center; y Ritz Kids Club, un espacio de actividades infantiles. La oferta comercial incluye boutiques como 120 Lino, Lilly Pulitzer, Sabbia, Coastal Boutique y The Spa Boutique.

Además de Paralía, el complejo cuenta con Luma, de inspiración italiana; Rum Bar, dedicado a la coctelería; Dune Beach Bar, junto a la playa; Scoop, especializado en helados; Stefano's, con pizzas al horno de leña; y Pura Vida Miami, una propuesta de alimentación saludable.

La identidad de Paralía se basa en tres pilares: tradición, calidad de los productos y hospitalidad. A fin de cuentas, comer es mucho más que satisfacer el apetito; es compartir historias y dedicar tiempo a los demás, tal como nos explicó el chef Iatrellis.

Buen provecho.

Paralía, The Ritz-Carlton Key Biscayne. 455 Grand Bay Drive, Key Biscayne, FL 33149. 305-365-4500 (ext. 4622).

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