PALM BEACH.- La identificación pública de los nueve ocupantes y los primeros hallazgos de la investigación comienzan a esclarecer las circunstancias del accidente del Learjet 60 que se estrelló el 1 de noviembre cerca de Greenacres. A bordo viajaban una joven copiloto, el capitán, un matrimonio con sus dos hijos pequeños, una pareja amiga de la familia y la cuidadora de los niños. Ninguno sobrevivió.
Víctimas, últimos mensajes e interrogantes: lo que se sabe de la tragedia aérea en Palm Beach
La copiloto Nathalia Filgueiras, de 20 años, figura entre los nueve fallecidos. Los testimonios familiares y los hallazgos preliminares aportan detalles del vuelo, mientras la NTSB examina indicios de desprendimientos antes del impacto
La aeronave cubría la ruta entre Austin, Texas, y North Eleuthera, en Bahamas, cuando cayó alrededor de las 12:50 p. m. junto a una comunidad residencial. Un hombre resultó herido en tierra y unas 400 personas quedaron desplazadas. Los investigadores examinan indicios de que partes del avión se desprendieron durante el vuelo, pero todavía no han establecido qué desencadenó la emergencia.
Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, era la copiloto, según confirmó su padre, Allan Filgueiras, a NBC6. Su hermana Giulia explicó al mismo medio que la familia es brasileña y que la joven había aprendido también de su padre, quien practicaba la aviación recreativa.
Su trayectoria había llamado la atención de la prensa local antes de la tragedia. Un reportaje de CBS12 publicado en octubre de 2023 documentó que obtuvo la licencia de piloto privado a los 17 años, cuando aún no tenía la de conducir.
Entonces cursaba el último año en West Boca Raton High School. Había comenzado la formación teórica en 2020 y consiguió la certificación en septiembre de 2023 mediante la Academia de Aviación, con financiamiento del Distrito Escolar del Condado de Palm Beach. Aspiraba a trabajar en una aerolínea o pilotar jets privados.
Después continuó su preparación en American Flyers. Su madre, Camila Corteleti, y su padrastro, Thiago Corteleti, dijeron al New York Post que llevaba unos nueve meses trabajando profesionalmente y acumulaba alrededor de 1,300 horas de vuelo.
El padrastro relató también a ese periódico que, unos diez minutos antes del accidente, Nathalia había enviado a su novio un mensaje en el que mencionaba turbulencias y hielo. Este testimonio familiar se suma a las comunicaciones de la tripulación que analizan los investigadores.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) aún no ha precisado las funciones de cada tripulante durante la emergencia.
CBS News Miami identificó al capitán como Jeffrey Gregory, de 55 años, a partir de un manifiesto y una fuente con conocimiento directo.
Los allegados de los siete pasajeros difundieron un comunicado con los nombres del empresario tecnológico Adam Robinson, su esposa Helen Sharp y sus hijos Emma, de 4 años, y Charlie, de 2. También viajaban Rachael Reed y Charmi Fehr, una pareja cercana a la familia, y Anita Maria Cetina, quien cuidaba a los pequeños.
La declaración recordó a Robinson y Sharp como padres dedicados a sus hijos y describió a Cetina como parte de la familia. De Reed y Fehr destacó su alegría, su espíritu aventurero y la vida que construían juntas. Los firmantes agradecieron el trabajo de los socorristas, solicitaron privacidad y anunciaron que comunicarán los detalles de los servicios conmemorativos cuando estén organizados.
La divulgación de los nombres no supone que haya concluido la identificación forense. La Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach (PBSO) informó que el procedimiento oficial seguía en curso y que la oficina del médico forense realizaba labores de recopilación y análisis de ADN.
Según la Administración Federal de Aviación (FAA), el Learjet había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom con destino a North Eleuthera. Cayó en las inmediaciones de Cresthaven, en el entorno de Military Trail y 10th Avenue North.
El impacto abrió un cráter en la calzada y dispersó restos cerca de viviendas y negocios. Las imágenes difundidas muestran un descenso pronunciado, seguido de una explosión. La NTSB identificó al operador como Aurora Aviation, que utiliza el nombre comercial Upper Jet.
La actualización ofrecida el 2 de noviembre permitió conocer parte de la secuencia previa a la caída. Tom Chapman, miembro de la NTSB, explicó que la tripulación había comunicado al Centro de Control de Tráfico de Rutas Aéreas de Miami que encontraba hielo ligero y turbulencia moderada a 35,000 pies de altura. La temperatura exterior reportada era de 47 grados centígrados bajo cero.
Los pilotos solicitaron ascender a 37,000 pies y recibieron autorización. Menos de 30 segundos después, transmitieron que descendían y emitieron una llamada de emergencia. Una comunicación posterior informó de una condición de exceso de velocidad.
Chapman señaló que existen indicios de desprendimientos de partes de la aeronave antes del impacto. Los especialistas aún deben determinar qué componentes se separaron y reconstruir el orden de los acontecimientos.
Las condiciones meteorológicas constituyen uno de los principales focos de la pesquisa. Los reportes de hielo y turbulencia, sin embargo, no permiten por sí solos establecer la causa del siniestro.
Los equipos también intentan determinar si el avión conservaba la grabadora de voces de cabina que figura en sus registros de mantenimiento y si es posible recuperarla. El agua acumulada en el cráter complicaba el acceso a los restos.
El investigador Timothy Monville informó de un hombre que sufrió una lesión en una pierna mientras se encontraba en un vehículo junto al lugar del impacto.
Para los residentes de la zona, la emergencia continuaba un día después. El comisionado condal Joel G. Flores situó el balance en unas 400 personas desplazadas, de las cuales 40 estaban en albergues, según EFE. El área afectada comprende 77 casas móviles y la comunidad es mayoritariamente hispana.
Parte de los evacuados permanecía en el Greenacres Community Center. Flores y el administrador del condado, Joseph Abruzzo, trabajaban en alternativas de alojamiento temporal, sin una fecha definida para el regreso de las familias.
Abruzzo informó de la declaración de un estado de emergencia local y de gestiones para obtener el reconocimiento estatal, que permitiría acceder a recursos adicionales. Un tramo de Military Trail continuaba cerrado mientras se recuperaban evidencias y se evaluaba la seguridad de la vía.
Hasta el cierre de esta nota la causa del accidente sigue bajo investigación. La NTSB deberá establecer cómo se relacionan las condiciones meteorológicas, las comunicaciones de emergencia y los posibles desprendimientos antes del impacto.
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