La solución de los dos Estados está acordada desde 1947. Se había pactado incluso en la Cumbre de Yalta, pero no pudo concretarse porque los Estados árabes la rechazaron en bloque: apostaron a destruir Israel en una guerra fulminante, que terminó en un revés desastroso. Desde entonces han ocurrido multitud de guerras, insurrecciones y agresiones sangrientas.
La solución de los dos Estados
El ataque del 7 de octubre de 2023 en Israel fue equivalente al de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en EEUU. Ambos buscaban provocar una gran guerra
Ese designio de aniquilación se ha potenciado con la Yihad Global que viene librándose desde hace décadas, y más en el ámbito de la Guerra Global Híbrida, especialmente después del 7 de octubre de 2023, cuando se ejecutó un ataque sanguinario que resquebrajó un intangible dentro de la seguridad existencial de Israel: la fortaleza de sus fronteras…
Por eso resulta contraproducente que se avance hacia una declaración en la ONU, abogando por la creación del Estado palestino, cuando nunca esta meta ha estado realmente dentro de la visión compartida de la revolución islámica de Irán y las corrientes impulsadas por la Hermandad Musulmana y otras afines. Tampoco es asumida por buena parte del liderazgo palestino, que, en cambio, se ha prestado a ser un instrumento dúctil de potencias regionales. En numerosas ocasiones han rechazado la creación de un Estado palestino si ello implica el reconocimiento de la existencia de Israel.
Sus metas son fijas, invariables, totalitarias: liquidar al Estado de Israel y al pueblo judío; expulsar de las tierras del Islam a las potencias occidentales; derrocar los gobiernos que contemporizan con “infieles y cruzados”; expandir por conquista el Islam a todo el mundo; consolidar un gran Estado islámico (un nuevo Califato), que levante la Umma Arabiya e Islamiya y sus valores esenciales.
Obviamente, las luchas geopolíticas de las superpotencias, especialmente la actual confrontación de China y EEUU y las penosas y reiteradas muestras de decadencia y división de Occidente, dan un poderoso aliento a esa estrategia de guerra de conquista a largo plazo, que ha tenido efectos estremecedores en África, India, Rusia, Europa, las Américas.
El ataque del 7 de octubre de 2023 en Israel fue equivalente al de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en EEUU. Ambos buscaban provocar una gran guerra y lo lograron: tras Hamás, Hezbolá, los hutíes y Catar, está Irán.
Los blancos reales de ese ataque eran descarrilar los Pactos de Abraham, a los que Biden daba continuidad; y sobre todo, el Corredor India, el Golfo y Europa (rival de la Franja y la Ruta de la Seda de China), anunciado en el G20 de Nueva Delhi. Irán, aliado de China, escalaba la Guerra Global Híbrida.
Publicado originalmente en el Instituto de Inteligencia Estratégica de Miami, un grupo de expertos conservador y no partidista que se especializa en investigación de políticas, inteligencia estratégica y consultoría. Las opiniones son del autor y no reflejan necesariamente la posición del Instituto. Más información del Miami Strategic Intelligence Institute en www.miastrategicintel.com
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