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MUNDO

España, falta consumar el preacuerdo entre Sánchez e Iglesias

Socialistas e izquierdistas necesitan aún limar muchas asperezas y recabar 30 diputados más, mientras la derecha se alista para concebir una alternativa
Por JESÚS HERNÁNDEZ

jhernandez@diariolasamericas.com
@hesushdez

MIAMI.- Las cosas parecen ir de mal en peor en España, opina una buena parte de los comentaristas políticos del país ibérico. Y no solo lo dice quienes se oponen a la posible coalición entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, centroizquierda e izquierda para más señas.

Las cuentas no salieron bien. “Sánchez y su agrupación política esperaban más votos, más diputados al Congreso que facilitaran de alguna manera la investidura del aún presidente en funciones”, coinciden las opiniones.

Iglesias, con Unidos Podemos, también perdió votos, sumó menos diputados, pero aún puede sujetar a Sánchez, tal como hizo en la moción de censura que sacó a Mariano Rajoy del poder en junio de 2018.

Pero el PSOE, que es también el Partido Socialista Obrero Español de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, tiene que lidiar ahora con el resurgimiento a medias del Partido Popular, la fuerza centroderecha de José María Aznar y Mariano Rajoy, y el estallido de la derecha, con VOX y Santiago Abascal al frente, además de la debacle de Ciudadanos.

A un lado, incluso superado en el Congreso por el separatismo catalán Esquerra Republicana de Catalunya, está la agrupación Ciudadanos, cuya pérdida de diputados llevó a la dimisión de Albert Rivera, además de tres o cuatro agrupaciones regionalistas más que podrían decir sí o no a uno u otro.

Dicho esto, a la espera del desenvolvimiento del anunciado “preacuerdo” entre PSOE y Unidos Podemos, que necesita aún el apoyo de 30 diputados más, hay voces que claman otro tipo de acuerdo, incluso con el Partido Popular, para evitar lo que consideran “el desastre”.

Reacciones

El expresidente del Gobierno español Aznar expresó en su perfil de Facebook que Sánchez había elegido "la peor fórmula posible", aunque sea la más afín a su ideología y siga sin confiar en Iglesias.

"Había dos opciones, un gran acuerdo constitucional o un gran acuerdo radical que incluye comunistas e independentistas", opinó Aznar, quien acusó a Sánchez de actuar "por exclusivo interés personal" y aseguraba que la alianza entre PSOE y Unidas Podemos traería "consecuencias muy serias desde el punto de vista constitucional, económico y social".

Por otra parte, el también expresidente Felipe González criticó que el PSOE y Unidos Podemos “se hayan repartido primero los cargos del Gobierno” antes de hablar del programa que presentarán.

"Lo primero que hay que hacer es ponerse de acuerdo en el programa, con las cosas más elementales", opinó González durante una conferencia en España.

Luego admitió, con cierta ironía, que "quizá" empezar por el reparto de cargos "facilite las cosas" para alcanzar un acuerdo, ya que es "como darle un cargo a Juanito y así Juanito critica menos", pero, en su opinión, hay que "tomarse en serio y de verdad cuáles son los parámetros por los que España estará en condiciones de asumir su papel y su crisis constitucional antes de que se convierta en una crisis de Estado".

Cataluña

La otra gran incógnita, o preocupación, es cuánto Sánchez necesita los votos de disputados nacionalistas catalanes para ser envestido presidente y cómo abordará a cambio la desobediencia del Gobierno catalán ante la Constitución española y sus ansias de forzar la separación.

“Nosotros vamos a defender siempre el diálogo dentro de la legalidad y vamos a manifestar siempre nuestra voluntad de superar esta crisis política mediante el diálogo dentro de la Constitución”, dijo Sánchez, pero pocos confían.

Y es que Sánchez ya dijo “no” a Unidos Podemos hace apenas cinco meses. Que “dormiría mal” si Iglesias estuviera en el Gobierno. Hoy, ante el triunfo a medias en las elecciones generales y la disyuntiva que afronta para no perder la presidencia, “no queda otra que decir sí”, dijo el mismísimo presidente en funciones.

“Es muy difícil, pero hay que formar gobierno sí o sí, y para eso hay que romper tabúes. Todos los que haga falta”, aseguró.

Los críticos se llevan las manos a la cabeza: “¡Frankenstein!”, por aquello de la extraña unión. Y algunos alertan de que, probablemente, este ensayo de coalición no llegue a más.

Paso al frente

Entretanto, hay voces en el Partido Popular, la agrupación política históricamente opuesta al PSOE, que comienzan a pedir un “acercamiento” a Sánchez para evitar la entrada de Iglesias al poder.

Teóricamente, el Partido Popular, con su presidente Pablo Casado al frente, podría crear un frente común y recabar los 176 diputados necesarios para gobernar, pero las posibilidades son mínimas porque tendrían que pactar con VOX, Ciudadanos y otros partidos.

¿Otra opción? La que se pide desde hace meses: un pacto de Estado, o al menos la abstención que plantean los presidentes de Galicia, Castillo y León y Andalucía.

O la que insiste incluso la prensa moderada: “una oferta que articule sin ambages la gran coalición, con parcelas de poder repartidas entre PSOE y PP”, como planteó un editorial del periódico El Mundo.

Para ello, habría que pensar más en España que en el partido, o los intereses personales.

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