sábado 17  de  octubre 2026
VIOLENCIA

Francia registra un saldo de 272 detenidos y destrozos durante protestas contra el "costo de la vida"

Las manifestaciones en Francia miden el malestar social en convulso final de la presidencia de Emmanuel Macron. Trump vincula protestas con acciones del islam

Por Elena Moreno

PARÍS.— El Ministerio del Interior de Francia informó este sábado de 272 detenciones en todo el país durante las protestas contra el encarecimiento de la vida. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vinculó recientemente las protestas estudiantiles con la "inmigración masiva sin control" y con lo que considera un intento del islam de apoderarse del país europeo.

"Lo que está sucediendo en Francia no es otra cosa que una inmigración masiva fuera de control. ¡Esto no tiene que ver con las escuelas, sino con el Islam que quiere apoderarse de un país que alguna vez fue grande!", escribió Trump en su plataforma Truth Social.

En las redes sociales hay videos de la violencia en las protestas de Francia, hombres vestidos con ropa de color negro y capuchas, uno de ellos muestra imágenes de un grupo de musulmanes que volteó un auto y empezó a destruirlo a golpes en medio de los incidentes, que incluyeron lanzamientos de morteros y ataques horas antes de una nueva jornada de disturbios masivos.

Pilar Rahola plantea la alianza entre grupos de izquierda y el islamismo, en un artículo de opinión publicado en Infobae. "¿Qué une a los grupos de extrema izquierda que han capitalizado las protestas en Francia, con los grupos vinculados al islamismo radical que se manifiestan a su lado? Enfatiza que la "interseccionalidad" que defienden prominentes sociólogos de izquierdas se refiere a que "los movimientos islámicos son aliados naturales de los movimientos estudiantiles y obreros, en su lucha contra el 'Estado burgués'".

"La escena es, en sí misma, toda una metáfora. Son dos jóvenes que gritan “grève, blocage, manifestation!” a pleno pulmón en una de las manifestaciones masivas que recorren las calles de Francia. Ambos van vestidos de negro, con su rostro cubierto, pero los matices delatan las diferencias. El primero sigue la estética de los Black Bloc, extrema izquierda, ninguna marca que los delate, excepto la bandera negra con la A en un círculo, clásica del anarquismo. El segundo, muy cerca de él, también viste completamente de negro, pero su estética es la del Estado Islámico: cabeza enfundada en una balaclava, y en la frente una banda de tela verde con la Shahada (“no hay más dios que Alá y Mahoma es su profeta”) inscrita en letras árabes blancas. Ambos se manifiestan juntos. Ambos gritan contra el capitalismo. Ambos odian La République".

Rahola añade que "se trata de una fusión izquierdista-islamista que lleva décadas de fructífera y pública relación, aunque, sorprendentemente, no haya sido detectada por la gran mayoría social. El ejemplo más evidente y llamativo fueron los pactos del chavismo con Irán, el famoso eje Caracas-Teherán que, además de los acuerdos comerciales y militares, construyó un sólido nexo ideológico basado en dos preceptos: el odio a Estados Unidos e Israel y el desprecio al sistema democrático".

Las autoridades francesas señalaron que hubo un incremento de los actos violentos, incluidos ataques contra las fuerzas de seguridad, saqueos o intentos de saqueo de comercios y daños en edificios públicos protagonizados por grupos de cientos de individuos vestidos de negro, vinculados con la extrema izquierda.

La movilización llega cuando el gobierno busca aprobar en el Parlamento unos presupuestos para 2027 que contemplan un fuerte ajuste fiscal de 54.000 millones de euros (60.780 millones de dólares) para sanear las arcas públicas.

Para esta tarde, las autoridades esperan entre 30.000 y 60.000 manifestantes en París, y hasta 170.000 en todo el país.

Las manifestaciones son clave para medir el malestar social en el convulso final de la presidencia de Emmanuel Macron. A seis meses de la elección presidencial para elegir a su sucesor, un llamado titulado "Amarillos y Jóvenes" exhorta a protestar juntos al movimiento de los chalecos amarillos, a la generación Z, a campesinos, profesores, activistas climáticos y jubilados bajo el argumento del alto costo de la vida.

"Hoy hay un punto de convergencia de muchas rabias, todas legítimas y todas más o menos conectadas", dijo Florine Pigny, una tatuadora de 36 años residente en los suburbios de París. Señaló preocupación por el "futuro" de su hija y por la situación de los servicios públicos.

Desde hace semanas, en paralelo a las protestas de estudiantes de liceo que reclaman mejores condiciones, surgió en las redes sociales un llamado a manifestar este sábado contra el encarecimiento de la vida, que en Francia se plasma especialmente en un aumento del combustible desde el inicio de la guerra en Oriente Medio.

Violencia y destrucción

Entre los incidentes más graves, el Ministerio del Interior francés destacó la entrada por la fuerza de manifestantes en el Ayuntamiento de Marsella y los destrozos en establecimientos comerciales.

En Lyon, donde una oficina de turismo fue destruida por un incendio y varios comercios sufrieron daños, los bomberos que acudieron al lugar encontraron obstáculos para intervenir debido a la actuación de grupos violentos.

En París, varios grupos que participaban en marchas no autorizadas intentaron converger hacia edificios institucionales, incluido el Palacio del Elíseo, lo que llevó a las fuerzas de seguridad a intervenir para dispersarlos y proteger las sedes oficiales.

Además, se registraron incidentes en otras ciudades. En Aviñón, manifestantes entraron en el patio de la Prefectura del departamento de Vaucluse, mientras que en Grenoble se produjeron daños en el Ayuntamiento. En Pau, Montpellier, Toulouse y Valence, varios comercios fueron vandalizados, de acuerdo con las autoridades.

"Respuestas políticas"

Dos tercios de los franceses respaldan el regreso de los chalecos amarillos, según un sondeo de Elabe de mediados de septiembre, que ubica a la derechista Marine Le Pen —líder de las encuestas de cara a las presidenciales— como la candidata mejor considerada para aumentar el poder adquisitivo.

El primer ministro francés, Sebastien Lecorn, intentó en los últimos días responder a parte del malestar, con el anuncio de nuevos fondos para el sector agrícola en 2027, la liberación de 10 millones de barriles de gasóleo para intentar bajar los precios y ayudas a las localidades rurales, entre otros.

Pero "el gobierno tiene que aportar respuestas políticas sobre su presupuesto, sobre la cuestión de los salarios, sobre el bloqueo de los precios del combustible", declaró en la radio RMC Agathe Le Berder, del sindicato CGT.

Con la elección presidencial en el punto de mira, las fuerzas oficialistas y de extrema derecha acusan al partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI) del presidenciable Jean-Luc Mélenchon de aprovecharse de la tensión social.

Con la elección presidencial en la mira, las fuerzas oficialistas y de la derecha acusan al partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI) y al presidenciable Jean-Luc Mélenchon de aprovechar la tensión social.

FUENTE: Con información de EFE /AFP/Europa Press/Infobae/ La Derecha Diario

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar