MADRID — Justo cuando la presión doméstica por los graves incendios en España comenzaba a disminuir, al presidente socialista del gobierno, Pedro Sánchez, se le abrió un nuevo frente con la crisis migratoria en Ceuta, que despertó las críticas de países de la Unión Europea y Estados Unidos.
La crisis migratoria en Ceuta abre un nuevo frente para Pedro Sánchez
Las condenas e investigaciones por corrupción a su entorno, los incendios y ahora la crisis migratoria en Ceuta, complican el panorama político para Sánchez
Sin mayoría en el Parlamento, el líder socialista, de 54 años, con ocho años en el poder, respondió a los voraces fuegos forestales apelando a la unidad para enfrentar los efectos del "cambio climático".
"La gestión del incendio creo que no afecta a la imagen" de Sánchez, estima Paloma Román, politóloga de la Universidad Complutense de Madrid.
"La crisis migratoria sí que ha puesto mucho más en entredicho, porque realmente ellos mismos dicen que no sabían que esto iba a pasar (...). Es algo muy negativo para el Gobierno", agrega sin embargo.
Las imágenes de decenas de miles de migrantes cruzando a pie o a nado la frontera entre Marruecos y Ceuta, enclave español en el norte de África, colocaron al gobierno de Sánchez en el centro de las críticas.
Este martes los ministros del Interior de la Unión Europea realizarán una reunión por videoconferencia, en la que Madrid puede enfrentarse al descontento de varios países, como la Italia de Giorgia Meloni, que ya cuestionó a Sánchez por su política migratoria de acogida.
Al otro lado del Atlántico, Donald Trump consideró que las imágenes de la crisis en Ceuta parecían "la invasión de un país", mientras que el Departamento de Estado consideró que la situación era el "resultado directo" de la política migratoria española.
"Combustible" para la oposición
"Son crisis de naturalezas distintas. Los incendios son esa emergencia climática estructural y lo otro (...) es una coacción que tiene que ver con Marruecos", analiza, por su parte, Máriam Martínez-Bascuñán, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
"Lo que Ceuta revela no es que Sánchez tenga enemigos personales en la UE; es algo mucho más grave, y es que la solidaridad europea ha dejado de ser un principio y se ha convertido en una variable de política interna de cada gobierno", agrega.
Esta sucesión de crisis le llega, además, a Pedro Sánchez tras meses de dificultades en el plano interno, con varias personas de su entorno personal o profesional —como su esposa o el expresidente del gobierno, y aliado político suyo, José Luis Rodríguez Zapatero— inmersas en diferentes investigaciones judiciales por casos de corrupción.
La crisis de Ceuta ha sido "combustible" para las dos principales formaciones de la oposición, el Partido Popular (PP, derecha) y Vox (extrema derecha), con posiciones en defensa de la seguridad y sobre la inmigración.
"Enemigos poderosos"
A partir de septiembre, el inicio del curso político será también el arranque del intenso tramo final hacia las elecciones legislativas, previstas en 2027, y en las que la derecha espera hacer caer a Pedro Sánchez.
"Ya estamos en precampaña de las generales, y eso se va a ir notando en los próximos meses", resalta Paloma Román.
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FUENTE: Con información de AFP
