MADRID.- El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero negó ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama haber ejercido influencia para que el Ejecutivo de Pedro Sánchez concediera el rescate de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia, al tiempo que ha declinado hablar acerca de las joyas que le fueron intervenidas en su despacho y que fueron tasadas preliminarmente en 1.3 millones de euros.
Zapatero insiste en su inocencia ante la Justicia
El juez Calama rechazó la petición de la Fiscalía de retirar el pasaporte al expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, a quien no impuso ninguna medida cautelar tras tomarle declaración como investigado en el caso Plus Ultra
El juez acordó interrogar a Zapatero como presunto líder de una "estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias" para "la obtención de beneficios económicos" y por presuntos delitos fiscales y de contrabando en relación con las joyas.
Así lo dejó ver en una declaración de tres horas en la Audiencia como investigado ante el magistrado instructor del caso Plus Ultra, en la que sólo respondió a preguntas del magistrado y de su abogado.
Zapatero niega las acusaciones
Negó haber mantenido contacto directo con directivos de la aerolínea rescatada y ha dicho que sólo conoció al presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, en el año 2024 y rechazó tener ninguna empresa en el extranjero, desvinculándose también de la creación de una mercantil offshore en Dubái, como le atribuye indiciariamente el juez.
Según su relato, Zapatero actuaba como consultor experto en asuntos internacionales, sobre todo acerca de países de Latinoamérica y, además de elaborar informes, mantenía reuniones con clientes a los que asesoraba sobre este continente y acerca de inversiones, gracias a su conocimiento de política internacional, una labor que también desempeñaba para la empresa Inteligencia Prospectiva.
El exlíder socialista declaró que su amigo Julio Martínez Martínez, dueño de la empresa Análisis Relevante y también imputado en el caso Plus Ultra, le hacía encargos profesionales y verbales que cobraba a final de año.
Se refirió a la actividad profesional de sus hijas, aduciendo que su sociedad, What The Fav —también bajo sospecha en la investigación—, funcionaba realmente y cobraba por realizar trabajos reales de maquetación, descartando irregularidades.
De la misma forma, el expresidente no habló sobre el empresario venezolano Rodolfo Reyes, en paradero desconocido y con una orden activa de busca y captura de Interpol. A Zapatero, sobre el que también hay sospechas respecto a su posible influencia en negocios de petróleo en Venezuela o en operaciones internacionales de oro o divisas, le hicieron además alguna pregunta sobre un empresario interesado en comprar crudo y dijo al respecto que no sabía nada.
No se le retira el pasaporte a Zapatero
El juez Calama rechazó la petición de la Fiscalía de retirar el pasaporte a Rodríguez Zapatero, a la vez que admitió que la declaración del expresidente no ha logrado desvirtuar los indicios de criminalidad en su contra, si bien tiene en cuenta que el exlíder socialista es una persona de pública notoriedad, una circunstancia "que dificulta de manera evidente" que pueda huir de la justicia.
La Fiscalía y las acusaciones populares de Partido Popular (PP) y Ciudadanos habían solicitado la retirada del pasaporte —incluido el diplomático—, la prohibición de salir de España y comparecencias quincenales en el juzgado, mientras que otras cuatro acusaciones —Vox, Hazte Oír, Iustitia Europa y Liberum— pedían el ingreso en prisión provisional del exjefe del Ejecutivo.
Zapatero, el primer expresidente del Gobierno español imputado por la justicia, declaró ante Calama, juez de la Audiencia Nacional, en una causa en la que se investigan delitos de tráfico de influencias, organización criminal, blanqueo y falsedad documental.
A ello se suma el delito fiscal y de contrabando que recientemente le imputó el magistrado por las casi 80 joyas valoradas en 1.3 millones de euros que guardaba en una caja fuerte de su oficina y que incautó la Policía durante un registro, un asunto sobre el que de momento guardó silencio y prometió hablar en unos días.
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FUENTE: Con información de Europa Press / EFE
