Todos los días, familias llegan a mi oficina para pagar sus impuestos sobre la propiedad. Muchas traen dos tarjetas de crédito. A veces, tres. He visto a personas contar efectivo sobre el mostrador y dividir entre varios métodos de pago una factura que apenas pueden cubrir.
Nuestra oficina ofrece planes de pago, aplazamiento de impuestos sobre la vivienda principal para las personas mayores que cumplen los requisitos. Nadie debería necesitar un plan de pago para permanecer en una casa que ya compró. Por eso voy a votar sí a la Enmienda 3.
La exención de impuestos actual sobre la vivienda principal ya no cumple su propósito.
En 1934, los votantes de la Florida fijaron esta exención en $5,000. Esa cantidad cubría la mayor parte del valor de una vivienda común. En 1980, la aumentaron a $25,000. En aquel entonces, una vivienda típica en la Florida costaba unos $60,000. La exención cubría aproximadamente el 40%. En 2008, ampliaron la exención correspondiente a los impuestos no escolares. Una vivienda típica costaba alrededor de $195,000, La exención cubría una proporción menor. Hoy, esa exención para impuestos no escolares sigue rondando los $50,000. Las casas aquí se venden por aproximadamente tres veces lo que costaban en 2008. Los valores siguieron aumentando. El gobierno siguió recaudando y gastando más de su dinero. Usted no recibió alivio.
Esto es lo que hace la Enmienda 3: aumenta la exención sobre la vivienda principal para los impuestos no escolares a $150,000 en 2027 y a $250,000 en 2028, con ajustes futuros por inflación. Los propietarios seguirán pagando la parte de su factura destinada a los impuestos escolares. Los edificios de apartamentos y los locales comerciales también verían reducido del 10 al 5 por ciento el límite anual de aumento de su valor tasado para fines tributarios.
Las familias que hayan establecido su residencia permanente en la Florida antes de que termine este año recibirían la nueva exención completa. Los nuevos residentes conservarían la exención actual y podrían acceder a la exención ampliada en su quinto año. Este enfoque protege los presupuestos locales frente a una avalancha de solicitudes de último momento, al tiempo que garantiza que Florida siga siendo un lugar donde las familias puedan echar raíces.
Así es como los inquilinos pueden convertirse en propietarios. Comprar la primera casa no consiste únicamente en ahorrar para el pago inicial. También implica poder afrontar los gastos mensuales de la hipoteca, el seguro y, especialmente, los impuestos sobre la propiedad. Una exención más amplia ayuda a que una familia que ha estado pagando alquiler comience a construir patrimonio en una vivienda propia.
Para un propietario que reúna los requisitos para recibir la exención completa, la Enmienda 3 podría representar casi $200 adicionales al mes una vez que entre en vigor la exención más alta en 2028. Las familias saben mejor que el gobierno cómo gastar su propio dinero. Ese alivio puede ayudar a pagar alimentos, reparaciones del automóvil, un aire acondicionado nuevo o una cena en familia. Cuando el dinero permanece en los bolsillos de los residentes, circula por los pequeños negocios locales, sostiene empleos y fortalece nuestra economía.
Los críticos dirán que los condados y las ciudades no pueden permitírselo. Dirán que los inquilinos y los negocios terminarán pagando la cuenta. Dirán que habrá recortes en la policía, los bomberos, los parques y los hospitales.
Esta es mi respuesta: la base tributaria de Miami-Dade creció de $308 mil millones a $541 mil millones del 2019 al 2026, eso significa que el gobierno ya recibió un aumento. Los contribuyentes no. El límite del 5 por ciento sirve de freno para que, además, las propiedades de alquiler y los locales comerciales no sufran aumentos del 10% en su valor tasado. Y la Legislatura no dejó desprotegida la seguridad pública. La enmienda establece que los condados y las ciudades deben destinar los ingresos de los impuestos sobre la propiedad a los servicios esenciales : seguridad pública, educación, infraestructura, recursos naturales, deuda, pensiones y operaciones básicas. La tasa de los impuestos escolares no cambia. Y el alivio tampoco termina aquí. La enmienda ordena a la Legislatura estatal establecer un mecanismo uniforme para que los gobiernos locales puedan ampliar aún más la exención sobre la vivienda principal.
Conserve más del valor de la casa que ya pagó. Demos a las familias trabajadoras un verdadero alivio en los impuestos sobre la propiedad. Pongamos a los residentes primero.
Esta enmienda no se trata del gobierno. Se trata de las personas, de salvar hogares y de proteger las prioridades que realmente le importan a nuestra comunidad.
Este noviembre, decida adónde va su dinero. Vote sí a la Enmienda 3.
Dariel Fernandez
Recaudador de Impuestos del Condado Miami-Dade.