La cara de terror del tirano en su alocución de despedida (o Réquiem) ante la Asamblea General de la ONU, el asesinato de Fernando Albán, la cobarde golpiza propinada por colectivos del régimen a la heroína María Corina Machado y el hartazgo manifiesto de la comunidad internacional, anuncian que la peor pesadilla de la tiranía está por llegar.
Ahora bien, ello obliga a los ciudadanos de bien, a presionar a fondo a todos los factores políticos venezolanos para convenir en una hoja de ruta, que contenga los acuerdos mínimos sobre los que se edificará la concertación para la recuperación del País, hoy en manos de una caterva de criminales que postraron sus instituciones y sometieron a su población en connivencia con la tiranía gerontocrática cubana.
En materia social, el país va a tener que apoyar a una inmensa masa de su población que hoy es vulnerable, con apoyo humanitario y asistencial que le permita la recuperación de su salud y su capacidad para trabajar, por un período de tiempo que no va a ser corto.
En materia económica hay una serie de medidas que el país debe adoptar a partir de la entrada en funcionamiento de un nuevo gobierno, a efectos de estabilizar todos los indicadores macroeconómicos que hoy se encuentran dislocados.
Entre las medidas económicas más importantes, cabe destacar las siguientes:
- Disciplina fiscal. El país no puede seguir gastando más de lo que produce y tiene que dirigirse gradualmente hacia un esquema de producción con austeridad.
- Reordenamiento de la prioridad del gasto público. El gasto público debe reorientarse hacia aquellos programas que permitan la generación de empleos, producción de alimentos y medicinas, así como al incremento de oportunidades para la población más vulnerable. Igualmente deben cesar aquellos programas que implican subsidios o subvenciones para otros países.
- Reforma tributaria. El país debe favorecer un esquema de tributación que, por una parte, atraiga la inversión tanto local como extranjera; y que, por otra parte, ofrezca al físico una más eficiente y sencilla capacidad de recaudación.
- Liberación de las tasas de interés y tasas de cambio, a fin de que sea el mercado en que determine los valores del dinero y de las divisas.
- Libre Comercio. Hemos probado con muy poco éxito esquema de control de precios y de planificación central del mercado. Venezuela debe transitar a un esquema de apertura de su economía.
- Apertura a la inversión extranjera. Éste un tema de importancia capital para el desarrollo del país. En la medida en que Venezuela logre atraer inversión privada directa, tanto de venezolanos como de extranjeros, en esa misma medida se podrá subsanar el inmenso daño propinado a la economía nacional durante las últimos dos décadas.
- Privatización. Aunque el término haya sido demonizado por los últimos gobiernos, tanto de la cuarta como de la quinta república, debemos en lo adelante favorecer la tesis de Lao Tse, en cuanto a que “Gobierna mejor quien gobierna menos”. El gobierno venezolano debe abstenerse de competir con los ciudadanos y ha de dedicarse a las actividades que le son propias y que son la esencia del Estado, a saber: Justicia, Salud, Seguridad, Educación e Infraestructura.
- Desregulación. Durante los últimos 20 años el gobierno chavista/maurista se ha encargado de aprobar una inmensa cantidad de leyes que no están coordinadas entre ellas sí, ni alineadas con la constitución nacional.
- Respeto a la propiedad privada. El Estado venezolano debe garantizar a todos los ciudadanos el irrestricto derecho a la propiedad privada. En la medida en que ese derecho sea respetado, todos los ciudadanos podrán recibir el fruto de su trabajo y verán en ello el incentivo apropiado para esforzarse, producir y generar riquezas.
Estas medidas que Control Civil propone no son nuevas ni originales. Todas ellas, de una forma u otra, formaron parte de lo que a finales de los años 80 se llamó el Consenso de Washington y que permitió a los países latinoamericanos ordenar sus economías y renegociar unas pesadísimas deudas externas en condiciones bastante favorables.
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@juanriquezes