El 28 de abril del año pasado, el entonces alcalde de Coral Gables, James Cason, dio inicio a las obras en Miracle Mile y Giralda, en un ambiente de emoción y enormes expectativas, pero lograrlo tomó más de cinco años de debates y negociaciones sobre los diseños, el presupuesto y los materiales de construcción.
¿Cuánto durarán las obras en Coral Gables?
Después de 13 meses, la emoción y la expectativa se han diluido hasta transformarse en descontento, incomodidad y pérdidas millonarias. Y es que los comerciantes de la zona se sienten burlados, al punto de que la situación está ya al borde de la contienda judicial, que involucraría al contratista y a la Ciudad por los retrasos, errores y escasa supervisión a las obras en Miracle Mile y Giralda Avenue. Por su parte, los comerciantes de ambas calles en Coral Gables tienen argumentos sólidos para explicar de dónde vienen los retrasos, y cómo los ha afectado este retraso de cuatro meses.
Entre los argumentos, se esgrime un plan de jardinería mal diseñado que tuvo que ser reorganizado fuera de tiempo, el no requerir horas extras de trabajo para ahorrar tiempo y minimizar los daños a los comerciantes, lo que puede ser considerado como un acto negligente de parte de la Alcaldía. Así como la falta de coordinación entre los subcontratistas y la escasa supervisión de las autoridades locales.
Estas obras, que ya van a la mitad del camino, han generado descalabros económicos en prácticamente todos los comercios de la zona, como el descenso hasta en un 40% de las ventas, e incluso, algunos se han visto obligados a cerrar sus puertas “hasta que terminen las obras”.
El propietario del reconocido restaurante La Dorada, Domingo Gándara, por ejemplo asegura que sus pérdidas ascienden a casi un millón de dólares. Mientras el malestar crece entre los comercios de la zona, la respuesta del gobierno de Coral Gables no satisface a los involucrados.
De hecho, unos días antes de las elecciones municipales en abril, los comerciantes de Giralda Avenue sostuvieron una reunión con el entonces alcalde, Jim Cason, quien “aseguró que las obras serían terminadas en cuatro semanas”, es decir, el pasado mes de abril, pero nada sucedió y el dejó el cargo.
El alcalde Raúl Valdés Fauli, quien en su momento sugirió “un paquete de ayuda”, hoy afirma que “no hay posibilidad de compensación” monetaria. Las obras en Giralda Avenue podrían terminar a finales de junio o principios de julio., pero para los comerciantes, cansados de esperar y de pagar los errores de terceros, esa postura no es más que una nueva promesa, sin garantía.
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