ver más
OPINIÓN

Diosdado y Tarek William Saab pelean por el botín

Las circunstancias de corrupción son tan interminables como indignantes, siguiendo el ejemplo de Cilia y Nicolá

Por IBÉYISE PACHECO

El contador para los detenidos por delitos cometidos desde el Ministerio Público a través de fiscales, jueces, abogados privados y colaterales, no se detiene. Los presos pasan de 600. El más afectado es Tarek William Saab que padece a Diosdado Cabello encarnado en su peor enemigo que lo ataca por lo que es su mayor interés: el control del botín manejado por la Fiscalía, convertida en una maquinaria aceitada para la operatividad de ladrones, extorsionadores, torturadores.

Diosdado quiere el botín e implantar el Estado policial.

Tarek William Saab está en pánico con la detención de su entorno conformado por socios en distintos negocios. Y aun cuando el punto de ignición estalló por descarados casos de extorsión en el estado Carabobo, halar esa cabuya ha resultado el hallazgo de una masiva podredumbre.

Imaginen lo que ocurrirá cuando se pueda hacer lo mismo en todo el sistema público.

De cualquier manera, lo de Carabobo ha sido de utilidad para confirmar que los negocios ilegales de la Fiscalía se extienden hacia los jueces en todas las instancias, incluido el Tribunal Supremo de Justicia.

El asunto ha sido descarado conociendo detalles sobre el primer detenido apodado “el fiscalito” con apellido Reyna, quien tenía en su bolsillo 14 mil dólares en efectivo producto de los ingresos obtenidos por extorsión solo durante la mañana. Nada le costó al fiscalito apenas fue conminado ante un tribunal, asumirse delator; a final de cuentas él actuaba en sociedad con altos funcionarios.

Las circunstancias de corrupción son tan interminables como indignantes, siguiendo el ejemplo de Cilia y Nicolás. Fiscales con 300 dólares de sueldo que viven como millonarios con múltiples inversiones en distintos negocios son acumuladores de joyas y propiedades, se desplazan en vehículos de lujos blindados, desfilando sin pudor su riqueza obtenida del delito: por ejemplo, un fiscal llamado Pedro Amaya, se convirtió con su sueldo de 300 dólares en propietario de una cadena de supermercados.

Ha sido un asalto descarado con el que los fiscales amenazaban con expedientes creados, extorsionando para limpiar o suavizar una sanción. Han operado como una pandilla temible con capacidad para castigar con severas penas de cárcel a quien se niegue a pagar.

En esta banda destaca de manera especial la mano derecha de Tarek William Saab, el fiscal Farik Mora, usual espectador de torturas a presos políticos quien, según trascendió, tenía todo listo junto a su esposa Bárbara Rojas para huir del país. Bárbara también es una enchufada del poder judicial en su cargo de asistente de Elsa Gómez, presidenta de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia. Bárbara ha sido la encargada de transmitir a los jueces la orden de Cilia Flores de cómo decidir “por el bien de la familia”. Ella también fue detenida.

La variedad de caídos incluye a la Fiscal directora contra la corrupción, Marvin Emperatriz González Barrios; o verdugos como Orlando Peña, encargado de dirigir todos los casos de terrorismo que ha llevado a la cárcel a centenares de venezolanos. ¿Qué ocurrirá con todas las víctimas inocentes condenadas en prisión por decisión de un bandido?

Otros están presos como sospechosos de traición; hasta el abogado de Diosdado Cabello, Daniel Medina Sarmiento (quien cambió su apellido por Hernández) y que también fuera fiscal nacional Bancario, fue detenido, pero por otra razón: ayudó al bolichico Francisco Convit a escapar de prisión. En el teléfono de Daniel había detalles de coordinación de la fuga.

Esta pandilla numerosa no limita sus paredes a las del Ministerio Público. Hay maridos incorporados el negocio como Leonardo Parra Useche, casado con Elsa Gómez, presidenta de la Sala de Casación Penal, quien desde su bufete en Las Mercedes resuelve beneficios procesales por más de 22 millones de dólares. Basta con revisar los documentos firmados por los privados de libertad que reposan en su oficina y cuyo acuerdo fue sellado en Cumbres de Curumo, uno de ellos reciente, en el que un imputado por posesión de drogas, logró reducir su sentencia después de pagar. En los ajustes procedimentales minimizaron la cantidad decomisada y para su ejecución Parra Useche le dio órdenes a la presidenta del Circuito del área metropolitana de Caracas, Carolina Molinos Romero.

Otro detenido es Daniel Ramírez, defensor Público Nacional que trabaja de la mano de la hermana de Nicolás Maduro. Se trata de otro fiscal propietario de varios negocios de venta de electrodomésticos registrados a su nombre. Además, tiene propiedades en España y también es muy amigo de Elsa Gómez.

Malhechores todos que no nos cansaremos de denunciar.

 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar