Resulta irónico ver cómo dos de los principales candidatos demócratas, con buenas posibilidades de ganar la nominación en el 2020, estarán casi pisando la edad de 80.

El exsenador y exvicepresidente Joe Biden y el senador del estado de Vermont Bernie Sanders, que además formó parte de las primarias del Partido Demócrata en 2016, tienen casi la misma edad. Biden tendrá 78 años en noviembre de 2020 y Sanders 79.

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Ambos tendrán que enfrentarse a 13 aspirantes a la presidencia por el Partido Demócrata, cuyas edades promedio están alrededor de los 54 años.

Los más jóvenes son Pete Buttitieg, de 37 años, un alcalde y exveterano de la guerra en Afganistán; Tulsi Gabbard, también de 37 años, congresista de Hawai, así como dos de 44 años, Andrew Yang, quien fue empresario en el área de la tecnología, y Julián Castro, que fue secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano bajo la administración del presidente Barack Obama.

Tanto Biden como Sanders se destacan en este enorme campo de batalla político por la experiencia que han acumulado durante todos esos años de vida política. Pero Biden aún tiene que formalizar su candidatura, mientras Sanders arrastra la frustración y el enojo de no haber vencido a Hillary Clinton en la nominación de 2016.

En términos generales, todos los candidatos demócratas comparten el mismo gran desafío, que es tratar de reemplazar al presidente Donald Trump, quien por supuesto buscará un segundo mandato después de contar con la experiencia de cuatro años en la Casa Blanca.

En cierto sentido, la edad no tiene por qué ser un factor. Tanto Biden como Sanders son de la misma generación que el presidente Trump. Edad similar a la que tuvo Ronald Reagan, 73 años, cuando ganó su segundo mandato presidencial.

Sin embargo, a pesar de las encuestas más recientes que sugieren que Biden y Sanders están a la vanguardia en términos de popularidad, la nueva generación de candidatos demócratas, especialmente aquellos entre los 40 y 50 años, indudablemente presionarán por lograr que alguien más joven que Biden o Sanders tome el lugar para desafiar las aspiraciones del actual presidente republicano.

Recordemos que el presidente John F. Kennedy sólo tenía 43 años cuando asumió la presidencia del país en 1961.

Si bien es cierto que parece haber una creciente expectativa sobre Biden, para que se una a la carrera presidencial, lo cierto es que si finalmente se suma será un participante tardío en comparación con los otros candidatos que ya han empezado a configurar sus plataformas y financiamientos, de cara a la carrera por la nominación.

No hay duda de que Sanders es un veterano activista y ciertamente ha tenido un gran impacto al impulsar sus reformas "socialistas" y especialmente ha sido muy popular con la generación de los llamados “millenials”, que son los jóvenes que nacieron a finales de los 1990.

Quizás la razón por la que Biden ha tardado tanto tiempo en decidirse es porque el mundo ha cambiado desde que fue vicepresidente, y llevar las riendas del país sea posiblemente ahora más difícil que nunca, especialmente con la cada vez más desafiante era en la que todos vivimos, en la que las democracias occidentales se encuentran bajo la amenaza diaria de los ataques cibernéticos provenientes de Rusia, China, Corea del Norte o Irán.

Mientras tanto, el presidente Donald Trump ya está formando su equipo de campaña para un segundo mandato, y si la economía florece en los próximos dos años, y además logra un avance significativo en política exterior, especialmente si se trata de Corea del Norte o China, tendrá el impulso necesario para ganar cómodamente la reelección, dejando sin esperanzas a todos sus rivales demócratas, independientemente de su edad o experiencia.

También es cierto que durante los próximos 12 meses el campo demócrata de candidatos cambiará. Algunos se retirarán, conscientes de los crecientes obstáculos para ganar la nominación del Partido Demócrata, y otros tal vez se incorporarán a la lucha.

A pesar de todo esto, es probable que si Biden finalmente entra en la contienda, él y Sanders luchen por una contienda muy reñida, con fórmulas muy particulares como la senadora por California Kamala Harris, de 54 años, o la senadora por New York Kirsten Gillibrand, de 52 años, quienes podrían convertirse en el as bajo la manga para lograr la nominación.

La carrera presidencial recién comienza y ya promete que dará mucho de qué hablar.

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