Dos personajes han sido designados a la cabeza de las contrataciones del plan de reconstrucción en La Guaira: Francisco Garcés Da Silva y Jaqueline Farías.
La Guaira es acechada por corruptos
La designación de Francisco Garcés y Jaqueline Farías para supervisar la reconstrucción en La Guaira genera preocupación por su vínculo con el empresario Johan Canzanese, quien ha obtenido contratos millonarios en el sector transporte.
Garcés, que estuvo en Funvisis, fue también ministro de Transporte -ahora lo es por segunda vez. También entre 2013 y 2017 fue alcalde del municipio Guaicaipuro en el estado Miranda; también ejerció como secretario de transporte de esa Gobernación, fue presidente del Metro de Los Teques, vicegobernador de los Altos Mirandinos y hasta rector suplente del CNE.
Garcés encabeza la Comisión Presidencial de Evaluación de Viviendas e Infraestructura, conduciendo inspecciones de las edificaciones afectadas por los dos terremotos.
Farías también posee una colección de cargos públicos. Ha sido diputada y jefa de Hidrocapital, ministra del Ambiente, jefa de Movilnet y del gobierno de Distrito Capital, ministra de Comunicación e Información, cabeza de la Misión Venezuela Bella, y ministra de Transporte.
Farías y Garcés coinciden en su inclinación a beneficiar al contratista Johan Canzanese, un empresario venezolano dedicado al desarrollo de tecnología financiera, quien a través de sus empresas lleva más de cinco años asociado a Garcés.
Ya en el 2020 Canzanese a través de su empresa de tecnología había logrado vender a Garcés, entonces secretario de transporte de Miranda, el servicio de cobro digitalizado al transporte privado del sector, ante la escasez de efectivo para pagar el pasaje.
El proyecto se llamó PIN Libre Pago activable bajo una idea sencilla: en lugar de efectivo, el transportista tendría un punto de venta y cobraría electrónicamente; esto fue seguido con un salto ambicioso con el que Garcés ordenó incorporar al transporte público -Transmiranda- en el sistema de Canzanese lo que multiplicó las ganancias.
Después el negocio fue a más. Ya en marzo de 2021 se hablaba de 521 mil pasajeros registrados en el sistema y de 5 mil transportistas de Transmiranda.
Pero esta historia continúa y tres años después, en febrero de 2024, Francisco Garcés vuelve a presentar una plataforma privada para pagar el transporte en Miranda con el mismo empresario: Johan Canzanese.
Esta vez el producto se llamó Muévelo. Y la empresa sería otra vez Libre Pago, solo que ahora los pagos serían digitales con códigos QR, tecnología bancaria con puntos de venta e integración de medios públicos. Es decir, Metro de Caracas, Metro de Los Teques, Transmiranda y T-Ticket. Así que lo que comenzó con puntos para cobrar autobuses se transformó en billeteras digitales, códigos QR, medios de pago y tecnología para bancos.
Con una velocidad impresionante este proyecto dio un salto más en el 2025 cuando apareció una plataforma llamada MOVI, la cual según el mismo empresario Canzanese, tiene actualmente 100 mil usuarios registrados, más de 6 mil vehículos y unos 70 mil pagos diarios. Estamos hablando de una nueva escala: Setenta mil pagos, todos los días.
Y para mover ese dinero sumaron como socio y entidad de su confianza a Bancamiga, el banco presidido por José Simón Elarba, también dueño de Fospuca, objeto de múltiples denuncias y señalado por diversidad de delitos.
Es obvio que Canzanese aspira controlar la infraestructura nacional de transporte, y para eso cuenta con el aval de Garcés y también de Farías. De hecho, poco antes de los terremotos, Canzanese participó en una reunión del Órgano Superior de Transporte, donde se toman decisiones clave en su área de negocios. Allí Farías anunció el acuerdo para indexar el pasaje al dólar lo que afectaría a todo el sector.
La dupla Garcés -Farías parece actuar en armonía. Garcés dirige la evaluación de los daños y Farías encabeza la recuperación; de hecho, fue su oficina la que informó el 21 de julio que ya estaban en reconstrucción 11.794 viviendas, de ellas 7.401 apartamentos distribuidos en 228 edificios en La Guaira.
Nadie habla de los informes confirmados con la realidad, que alertan y solicitan la prohibición de grandes construcciones en La Guaira.
Francisco Garcés está en el lugar y el momento que antecede al negocio: se encarga de evaluar lo que quedó inhabitable, decide qué debe repararse, determina qué debe sustituirse, certifica terrenos, proyecta nuevas viviendas. No significa que adjudique obras, pero sin duda sus evaluaciones tienen consecuencias económicas directas.
En paralelo, al otro lado del circuito está Jaqueline Farías dirigiendo Venezuela Renace, el mecanismo que ejecuta la recuperación y la reconstrucción, articulando las capacidades del Barrio Nuevo Barrio Tricolor, Juntos todo es Posible y Venezuela Bella, para ejecutar las obras.
Entretanto, Canzanese, ahora con otra empresa identificada como Revolut.tea, ha sido favorecido por Francisco Garcés y Jaqueline Farías para ejecutar un censo que incorpora validación biométrica y que, según el interinato, es un proceso que resulta fundamental para identificar y caracterizar a los damnificados y supuestamente organizar la respuesta habitacional.
Un proceso delicado y sospechoso.
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