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Antonio Ledezma

"Nuestra fuerza se hará sentir si nos unimos con un propósito"

El alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, recalcó que cuando Venezuela consiga librarse del régimen que la mantiene secuestrada, "nunca más se debe dar espacio a un caudillo"
Por ELKIS BEJARANO DELGADO

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ebejarano@diariolasamericas.com

Venezuela se va levantando bajo el Sol de tierras extrañas sin olvidar el compromiso con la tierra que nos vio nacer”, afirma Antonio Ledezma, alcalde metropolitano de Caracas, que durante la visita que realiza a Miami, concedió una entrevista exclusiva a DIARIO LAS AMÉRICAS.

La connotada figura política que logró burlar los controles militares bajo los cuales permanecía cautivo en su propia residencia dijo convencido “la patria nunca muere. Mientras haya patria hay esperanza. La sentimos lejana, la sentimos viva, la sentimos en el corazón. Si por algo vale la pena luchar es por la patria, desde donde uno se encuentre, mucho más ahora que Venezuela está en todas partes”.

Y añadió, “cuando sales y ves a un muchacho que es mesonero, él es Venezuela”.

Ledezma viajó al sur de la Florida desde España para reunirse con la comunidad de venezolanos residentes aquí, a quienes hizo una llamado para trabajar unidos como una sola tromba. “Como un torbellino que se una para abrir los cielos y las fronteras de Venezuela, junto con los millones de venezolanos que están en el territorio nacional, y terminar de cumplir la jornada de liderar a nuestra querida patria y liberarla del secuestro en el que se encuentra”.

-¿Cómo escapa Antonio Ledezma de la vigilancia del Servicio de Inteligencia Militar de Venezuela?

-Primero en un par de ruedas. Había que jugárselas consciente de que se corría un gran riesgo. El riesgo de que la operación de liberación fuera abortada, bien sea por los grupos de seguridad que me custodiaban en mi residencia o a lo largo de los 1.200 kilómetros que tuvimos que atravesar de día, de tarde, de noche, de madrugada. Hasta que amanecí en los alrededores de la frontera con Colombia. Más que una fuga, fue una liberación. Una liberación de alguien que se sentía secuestrado. Alguien que tenía más de 1.000 días injustamente preso. La decisión de alguien que consideró, después de discutirlo con mi propia conciencia, que podría ser más útil en el exilio para luchar por la libertad en Venezuela que quedándome o resignándome a seguir entre cuatro paredes, las cuatro paredes de mi apartamento donde tenía la casa por cárcel.

-¿En algún momento tuvo miedo?

El miedo de perder la libertad te da coraje. El miedo es levantarte y pensar que estará aplastado tu derecho humano de ser libre y de expresarte libremente. Las pocas veces que me atreví a hacerlo venían las reprimendas por parte del régimen. Cuando di a conocer un video que se hizo viral por las redes el 31 de julio, en la madrugada se apareció un pelotón del SEBIM (Servicio Bolivariano de Inteligencia Militar) que me llevaron a empujones a la cárcel de Ramo Verde, junto a Leopoldo López. Ese miedo lo transformamos en decoro para luchar por la dignidad de Venezuela.

-El primer paso en el extranjero, cuando está en Colombia, ¿qué sintió?

Una convulsión que me sacudía el alma. Eran sentimientos encontrados, el de dejar la tierra que me parió. Mi Venezuela querida. Pero también sentirme otra vez libre en territorio extranjero. Y luego vino la calma, como cuando sale el Sol luego de una tormenta. Todavía lidiando con la nostalgia, con la melancolía, los recuerdos que te seguían pegados al cuerpo, a la memoria. Cuando minutos atrás habías cruzado la frontera que separa el territorio de Venezuela con Colombia.

Ahora me siento tranquilo, sereno. Sé que hice lo correcto. He recibido muchas manifestaciones de apoyo de los ciudadanos venezolanos de los que están allá en el país, como los que están en el exilio.

-Usted podría tener la misión de amalgamar los diferentes grupos políticos que hay en el exilio.

El poderío de la diáspora venezolana, de los desterrados es inmenso. Y esa fuerza se hará sentir si luchamos con una unidad de propósito. Con coherencia, con estrategia. Con una voluntad férrea puesta al servicio de un ideal supremo que es de liberar a Venezuela. No podemos colocar por encima de Venezuela a ningún caudillo, ningún apetito personal, ningún proyecto de algún grupo.

-¿Cuál es el resultado del primer contacto con Luis Almagro, secretario General de la OEA?

-Fue una reunión de trabajo con el Secretario General de la OEA y su equipo por más de dos horas, y luego con los embajadores de los países que forman parte del grupo de Lima. Entre las conclusiones está continuar pendiente de la crisis en Venezuela. Además de que la OEA siga insistiendo en la necesidad de hacer respetar los preceptos constitucionales. En tercer lugar, que se continúe elaborando el expediente. Recabando testimonios de quienes han sido víctimas de violaciones a la derechos humanos, para que ese expediente termine en manos del Tribunal Penal Internacional de la Haya.

-Hay varias denuncias en el tribunal de La Haya de violaciones de Derechos Humanos en Venezuela. ¿Se agruparán las denuncias?

-Hay varias denuncias en la Corte Penal como la de Tamara Suju, la de Lilian Tintori, la de Diego Arria. Pero lo que va a terminar de redondear el expediente es esta experticia, esta investigación que promueve la Organización de Estados Americanos.

-¿Se ha comunicado el Gobierno de los Estados Unidos directamente con usted para plantear alguna reunión?

-Hemos tenido contacto. Así como lo hemos tenido con los gobiernos de España, de Colombia y con otros gobernantes de América Latina y de la propia Europa. Para que sigan haciendo presión de la causa que se identifica con los valeres y principios de la democracia.

-¿Cómo se lucha contra una dictadura que se hace de oídos sordos, que no tiene moral ni escrúpulos?

-Una lucha requiere de mucha autenticidad. De mucha fuerza moral. Allí juega un valor fundamental los valores y los principios. Con una unidad férrea. Esa unidad debe tener objetivos, propósitos, metas. Y para alcanzarlos es necesario luchar. Trabajar organizadamente, con valor, disciplina y coraje. Porque hay que correr el riesgo. Y desde luego sin egoísmo. Sin personalismo. Es hora de que revisemos los diez mandamientos y concluyamos que nunca jamás vamos a volver a colocar un caudillo por encima de Dios.

-¿Le ve sentido al diálogo entre la oposición y el régimen de Nicolás Maduro?.

Ojalá me equivoque, lo digo de verdad con responsabilidad moral. Ojalá me equivoque pero creo que eso va ser la revisión del fallido diálogo de la parodia que comenzó mal el año pasado en República Dominicana. Un diálogo que es manipulado por el régimen ya comenzó mal. El régimen que le ha sacado provecho que provocó que el representante de El Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, enviara una carta. En esa misiva se reclamaba el cumplimiento por parte del régimen de los cuatro puntos que se habían debatido en la mesa de diálogo de Santo Domingo y Caracas como son: la libertad de los presos políticos, la apertura de un canal humanitario, para atacar o palear la hambruna y por último, la convocatoria de elecciones libres, que establezcan un nuevo gobierno fruto de un proceso libre y transparente.

-La oposición ha planteado una serie de condiciones en materia electoral.

Si se llega a ese acuerdo, debe quedar muy claro en qué se va a comprometer al pueblo de Venezuela. La dirigencia que está representando a parte de la oposición tiene que saber muy bien hasta dónde puede llegar porque no se trata de que cambiemos un rector y otro. Hay que cambiar toda la estructura electoral. Y revisar y depurar el Registro Electoral Permanente (REP). Hay que resolver el estatus de los millones de ciudadanos que están en el exilio. Vamos a poner a viajar a la gente de Miami a Atlanta para poder votar. Vamos a impedir que la gente vote en todos los países del mundo donde hay venezolanos. Estamos hablando de millones de electores que están en el extranjero. Vamos a seguir permitiendo que el Plan República actúe como la guardia pretoriana del régimen. Vamos a seguir permitiendo el ventajismo del uso de recursos que son recursos del estado. Las presiones, las amenazas las intimidaciones a los ciudadanos para que no voten por quien quieran y su conciencia les indique. Creo que es un tema que debemos discutir.

-¿Cómo le explicaría a un extranjero lo que ocurre en Venezuela?

Es un proceso de enclaustramiento de las instituciones del país y lo que ha ocurrido en Venezuela es un caso muy particular. Se trata de bandas que han asaltado las cúpulas de la administración pública. Que han capturado las instituciones más importantes del estado Venezolano. Es como si Alcapone hubiese tomado el poder de la Casa Blanca. Es como si Pablo Escobar en Colombia hubiese logrado su propósito de ser presidente de la República de Colombia y copar las instituciones públicas. Eso es lo que ocurre en Venezuela. En Venezuela tenemos al hampa común, a grupos delincuenciales dirigiendo las instituciones del Estado.

En torno a PDVSA, ¿qué puede analizar?

Lo que ocurre en PDVSA es que están peleando por las caletas. Así como las bandas que peleaban en Medellín o en zonas de México. Los diferentes carteles. Así está ocurriendo en Venezuela. Están peleando por las fortunas que le saquearon al país. Estamos hablando de más de 600.000 millones de dólares. Los de la administración central. Los que han sacado del Banco Central, lo que han hecho con la conversión de bonos, los dólares preferenciales que recibieron para comprar medicinas, alimentos, plantas eléctricas que nunca llegaron. El monto de la deuda que Venezuela asumió.

-El retorno de los capitales ¿sería un paso para la restructuración del país?

Ya hay un trabajo adelantado de identificación de capitales que están localizados en instituciones financieras del mundo. Hay equipos que se llaman caza fortunas, que pudieran hacer un trabajo. Y creo que la Asamblea Nacional pudiera trabajar en la ejecución de un proyecto de Ley que le de vialidad del retorno de estos capitales que están en cuentas bancarias de particulares, que forman parte de esa red de “boli revolucionarios”, que son responsables de la muerte de la gente por hambre. Y por medicinas.

El rescate de esos capitales, atesorados como consecuencia de la orgía financiera que se han hecho en Venezuela para que se con viertan en alimentos medicinas, en financiamiento de programas agropecuarios. En financiamiento de las universidades, tecnológicas, pedagógica, hospitales. Carreteras autopistas. Y ese dinero va a ser suficiente para iniciar el proceso de relanzamiento de Venezuela.

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