ROMA.- En una entrevista concedida al medio La Voce del Patriota, Alejandro Peña Esclusa, un ingeniero, escritor y consultor político venezolano que dirigió la oposición a Hugo Chávez y sufrió encarcelamiento en la prisión del Helicoide, sostuvo que la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva por una diferencia superior a los cuatro millones de votos constituye una imposibilidad estadística.
Analista califica de imposibilidad estadística ventaja electoral de Lula en Brasil
"Lula es amigo de Maduro, de la guerrilla colombiana y de Daniel Ortega, es el principal operador de China en la región, defiende los intereses de Rusia, y es un peligro para los europeos", afirma Alejandro Peña Esclusa, un ingeniero, escritor y consultor político venezolano
Peña Esclusa, reconocido por sus investigaciones sobre el Foro de Sao Paulo y la influencia del marxismo cultural en la región, trazó comparaciones directas entre el proceso brasileño y los mecanismos electorales cuestionados en otros países iberoamericanos.
El autor planteó que el sistema de votación electrónica empleado en Brasil presenta vulnerabilidades similares a las registradas en Venezuela y Bolivia. Entre los elementos señalados, mencionó interrupciones en la transmisión de datos, discrepancias en los registros de mesas electorales y variaciones de votación entre la primera y la segunda vuelta.
Asimismo, sostuvo que las medidas judiciales iniciadas contra dirigentes de oposición tras los comicios buscan frenar los cuestionamientos a los resultados.
Entrevista ofrecida al medio avocedelpatriota.it
¿Ha habido fraude en Brasil?
Yo veo un proceso similar a los fraudes cometidos en Venezuela por varios motivos. Primero, en Brasil, el voto es totalmente electrónico, al igual que en Venezuela, y, aunque existe el mito de que el voto electrónico no es manipulable, la realidad es todo lo contrario. Pasó en Venezuela en 2024 y en Bolivia en 2019, donde el voto es manual pero la transmisión es electrónica. Segundo, en ambos casos, como ahora en Brasil, se produjo un blackout de dos horas. Tercero, la intervención del que fuera abogado de Lula, Cristiano Zani, en un tema fuera de su jurisdicción. ¿Por qué un amigo de Lula toma una decisión que le corresponde al tribunal electoral? Cuarto indicio, la posibilidad estadística ante los resultados de la primera vuelta y el vuelco tan grande, sin que ocurriera nada extraordinario, veinte días después.
No es la única información que está apareciendo con datos que no tienen ninguna explicación. Que Lula gane por más de 4 millones de votos es una imposibilidad estadística.
Precisamente, esa enorme diferencia en votos está siendo usado por la izquierda para negar un fraude.
No es la primera vez que se da un fraude de esa magnitud. Ya ocurrió en Venezuela en el año 2004, también con voto electrónico, durante el referéndum revocatorio. El hecho de que el fraude sea muy grande, no lo hace imposible.
Antes le he mencionado cuatro elementos para el fraude, pero queda un quinto: la persecución de los rivales políticos. Si Lula ganó en buena lid, ¿por qué inicia minutos después de anunciar su victoria una persecución contra Flavio Bolsonaro, Nikolas Ferreira y otros? La razón es porque necesita infundir terror para evitar una reacción y que nadie diga “fraude”. Si la victoria es limpia, no necesitas perseguir a nadie y no temes que alguien ponga en duda los resultados. Esta persecución de Lula y su aliado Alexandre de Moraes solo hace que aumente la sospecha del fraude.
Lula ha recibido el apoyo de actores de Hollywood y de otros muchos progresistas. Hay un cierto mito en torno a su figura en Occidente.
Ese mito ha sido impulsado por el propio Lula con una campaña muy bien montada para presentarlo como un sindicalista humilde y trabajador, preocupado por el pueblo, y que busca mediar en los conflictos, como cuando se ofreció para mediar entre Rusia y Ucrania. Él se presenta como un moderado. Los progresistas occidentales tienen una visión romántica de la izquierda en nuestro continente, pero nosotros sabemos lo que es esa izquierda realmente: violencia, narcotráfico, crimen organizado, totalitarismo y violación de los derechos humanos. Lo vemos diariamente en los regímenes de Díaz-Canel, Ortega y hasta hace un año con Nicolás Maduro. La izquierda en nuestro continente es totalmente diferente a lo que los europeos se imaginan y ha perfeccionado el fraude electoral como nueva forma de golpe de Estado.
Lula es amigo de Maduro, de la guerrilla colombiana y de Daniel Ortega, es el principal operador de China en la región, defiende los intereses de Rusia, y es un peligro para los europeos. Sin embargo, muchos no entienden esto y por eso lo felicitan.
¿Qué importancia tiene Lula en el entramado del Foro de Sao Paulo en Iberoamérica?
Desde que comencé mis investigaciones sobre el Foro de Sao Paulo hace treinta años, Lula siempre ha estado ahí, primero como fundador, y luego asumiendo el papel del gran encubridor. Ha sido lo bastante inteligente para no involucrarse directamente como Ortega o Maduro, pero ha avalado y defendido sus actuaciones por más extremistas que fueran. No obstante, puede que eso cambie en este momento actual.
¿Y qué representa la victoria de Lula para la coalición “Escudo de las Américas”?
No creo que Lula haya hecho este fraude, este golpe de Estado como lo definió Flavio Bolsonaro, de forma unilateral, sino que fue el resultado de una acción internacional. Lula representa al bloque de los BRICS, a China y Rusia, y por otro lado está Occidente y Estados Unidos con su “Escudo de las Américas”. Esa es la batalla. ¿Cómo sabemos que Lula quiere sabotear ese proyecto? Por dos motivos. Por un lado, porque Brasil no forma parte del “Escudo de las Américas”. Por otro, porque Lula protestó públicamente cuando Estados Unidos declaró terroristas a dos organizaciones criminales brasileñas: Comando Vermelho y Primeiro Comando da Capital. Brasil tiene frontera con diez países y es muy fácil para el crimen organizado retirarse allí. La presidencia de Lula es una amenaza permanente para el “Escudo de las Américas”, porque va a ofrecer refugio a los criminales.
Flavio Bolsonaro se ha declarado presidente y la derecha tiene la mayoría en el Congreso Nacional, ¿puede darse un vuelco a la situación?
Va ha haber una batalla nacional e internacional muy dura. ¿Qué va a hacer Lula para perpetuarse en el poder? Infundir miedo, como ya está haciendo, y perseguir a rivales como el diputado Nikolas Ferreira, que fue el más votado y tiene millones de seguidores en sus redes sociales. Y por otro lado, como hicieron Chávez y Maduro en Venezuela, está buscando opositores que se dejen comprar a cambio de no ser perseguidos. Además, también va a utilizar una crisis institucional, empleando a sus aliados en la judicatura para perseguir a los diputados que quieran defender las libertades en Brasil. Para poder hacer esto, Lula necesita el apoyo de Rusia y de China, y va a asumir el papel que tuvo Chávez a partir del año 2000, financiando ilegalmente a los partidos de izquierda de toda la región e impulsando una nueva marea roja. Después de haber cometido este fraude, a Lula no le queda más remedio que radicalizarse, se quitó la careta y ya no hay vuelta atrás.
Hablemos de Venezuela, ¿cómo ha visto el regreso de María Corina Machado?
Es una gran noticia que genera optimismo entre los venezolanos, y es un gran triunfo porque significa que Delcy Rodríguez ha perdido el poder que tenía. Lentamente, la democracia está regresando a Venezuela y la transición se está acelerando, como ha confirmado Marco Rubio, que también ha dicho que Delcy Rodríguez declarará en algún momento la vacante presidencial porque ella no fue elegida constitucionalmente.
Hay un proceso de transición en marcha que queda demostrado por el regreso de María Corina Machado. Estoy convencido de que Lula hará todo lo que pueda para boicotear este proceso, porque su papel ahora es entrar entre bastidores apoyando y fortaleciendo a sus aliados del Foro de Sao Paulo, pero no creo que pueda lograrlo.
Ha habido muchas críticas a la administración estadounidense por su tolerancia a Delcy Rodríguez y al régimen chavista.
Creo que debido a la crisis de Irán, Estados Unidos prefirió dejar las aguas tranquilas en Venezuela y controlar el petróleo mientras se resolvía el conflicto. El problema es que mientras Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello sigan gobernando Venezuela, representan una amenaza para el proyecto más importante de Estados Unidos en la región: El “Escudo de las Américas”.
Si me preguntas cuál es el mayor problema del continente, yo te diría que son los cárteles del narcotráfico y el crimen organizado. Sí estos enemigos son derrotados, entonces se podrá hablar de desarrollo económico, de programas de empleo o de mejora de servicios, pero mientras sigan presentes las mafias, estaremos bajo la espada de Damocles. Por eso el “Escudo de las Américas” es tan importante para el desarrollo de la región y también para la seguridad de Estados Unidos. Pero eso no será posible mientras personajes como Delcy o Diosdado tengan relevancia. Hasta que no haya una transición y la elección de María Corina Machado, Venezuela no podrá entrar en el Escudo y formar parte activa del proyecto para combatir a estas redes criminales que nos mantienen en el subdesarrollo.
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FUENTE: avocedelpatriota.it
