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POLÍTICA

Arrecia la guerra en el Supremo de Brasil tras lluvia de acusaciones a un mes de las elecciones

El juez Alexandre de Moraes, quien llevó a la cárcel a Bolsonaro, está en el centro de un escándalo en Brasil por presuntos vínculos con un banquero detenido

Por Sofía Nederr

BRASILIA.- La Corte Suprema de Brasil atraviesa una crisis interna inédita por las acusaciones cruzadas entre dos de sus jueces, un enfrentamiento que amenaza con aumentar la polarización de las elecciones presidenciales del próximo 4 de octubre.

La crisis institucional fue generada por los explosivos mensajes de Daniel Vorcaro, un banquero encarcelado por un fraude millonario en el sistema financiero. La Policía encontró en su celular mensajes comprometedores con el juez Alexandre de Moraes, uno de los 10 magistrados que componen el Supremo, conocido por haber conducido el juicio que llevó a prisión al expresidente Jair Bolsonaro, acusado por el oficialismo de "golpe de Estado". Bolsonaro afirma que se trata de persecución política.

Los mensajes dejan entrever la cercanía entre De Moraes y Vorcaro, quien le llegó a pedir protección frente a las investigaciones y hasta le consultó, días antes de su detención, si debía irse de Brasil.

De acuerdo con las indagaciones, De Moraes revisó un millonario contrato de prestación de servicios entre el despacho de abogados de su esposa, Viviane Barci de Moraes, y el Banco Master, lo que evidenciaría su participación y un conflicto de interés.

En prisión preventiva desde marzo, Daniel Vorcaro era el dueño del extinto Banco Master, desde el cual tejió una red de contactos con las más altas autoridades del país, desde jueces del Supremo hasta dirigentes políticos de distintas ideologías.

Escándalo a la luz

El caso salió a la luz luego de que el juez instructor André Mendonça, colega de De Moraes, levantó el secreto judicial y pidió al presidente del Supremo, Luiz Edson Fachin, que analizara el caso en el pleno de la corte.

El escándalo, que se arrastra desde 2025, alcanzó al director de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y al fiscal general, Paulo Gonet, que solicitó la nulidad del proceso.

"Ninguna autoridad está por encima de la Constitución. Ningún poder está por encima de la ley. La gravedad de los hechos no autoriza atajos", expresó este viernes Edson Fachin en un acto oficial junto al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El mandatario izquierdista pidió "no esconder absolutamente nada".

El magistrado Alexandre de Moraes, quien ha sido presionado para que renuncie, respondió solicitando investigar al juez instructor Mendonça bajo el argumento de "fuertes indicios" de improbidad administrativa, abuso de autoridad, delito de responsabilidad y de supuestamente favorecer a determinados grupos políticos.

El juez, considerado el adalid de la lucha contra la desinformación, contextualizó su solicitud en una investigación contra las "fake news" abierta en el Supremo desde 2019 y que tramita bajo secreto de sumario.

El presidente del Supremo decidió abrir una pieza separada para indagar "supuestas irregularidades en las investigaciones de la Policía Federal" y fijó cinco días hábiles a los implicados para que se expliquen.

En diciembre de 2025, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos levantó las sanciones contra Alexandre de Moraes, que impuso en julio del año pasado. Posteriormente, la medida alcanzó a su esposa, Viviane Barci de Moraes. El motivo de las sanciones fue que el magistrado "se había arrogado el papel de juez y jurado en una caza de brujas ilegal contra ciudadanos y empresas de Estados Unidos y Brasil".

Escenario electoral

La crisis en la máxima instancia judicial ocurre a un mes de las cada vez más inciertas elecciones presidenciales, para las que parten como favoritos Lula y el senador Flávio Bolsonaro, primogénito del expresidente Bolsonaro.

Sobre Flávio Bolsonaro también pesan sospechas por su proximidad con Vorcaro. El político denuncia los indicios contra De Moraes, al que la derecha vincula con Lula.

El candidato del Partido Liberal pidió en sus redes sociales transformar "la indignación en acción el próximo 7 de septiembre", fecha en la que convocó a una manifestación en São Paulo con motivo del Día de la Independencia. Esta iniciativa también la hacía su padre, quien se encuentra en prisión domiciliaria por orden de su enemigo político, el juez de Moraes, y sus colegas de la Primera Sala del Supremo.

Por su parte, Lula, que ha visto drásticamente recortada su ventaja con respecto a Bolsonaro en los sondeos, participó el viernes en un acto oficial sobre nuevos fondos para la Justicia al lado de Edson Fachin y Paulo Gonet.

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FUENTE: Con información de EFE

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