CARACAS. El “inicio” del diálogo en Venezuela entre la oposición y el oficialismo, el 1° de agosto, dejó un mal sabor en la boca entre la mayoría de los venezolanos.
"Ayuda a afectados por terremotos no debe estar en la agenda del diálogo", afirma experto
Juan Francisco Contreras, internacionalista, espera que EEUU haga valer su rol de garante y las negociaciones sean con mayor rapidez y culminen en la transición
Una llamada telefónica y la fijación de los tres puntos en la agenda —atención a las víctimas del doble terremoto, fortalecimiento de la democracia, derechos y garantías políticas—, no constituye un feliz inicio para la expectativa que se generó, considera Juan Francisco Contreras, presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela.
“Las primeras señales son muy malas. Se generó una gran expectativa de una reunión en Caracas y ni se hizo en Caracas ni se hizo la reunión. Así que yo creo que eso salió muy mal”, comenta a Diario Las Américas.
El internacionalista, apunta, que otra cosa que da mala impresión es el hecho de que la agenda divulgada, tanto por el oficialismo como por la oposición, “no tiene absolutamente nada que ver con la transición. Haber incluido el tema de las víctimas de los terremotos da idea que ahí hay una mano oscura que está tratando de cambiar el objetivo del diálogo”.
Considera que quien movió los hilos para incluir el socorro a los afectos de los sismos del 24 de junio en Venezuela trata de que se ralentice la mesa de negociación y se vaya por otras cosas.
No lo declara directamente, pero las consecuencias del terremoto son una obvia responsabilidad de quienes detentan el poder en Venezuela: Delcy Rodríguez, presidenta encargada; Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional; y Diosdado Cabello, ministro de Relaciones Interiores.
“Eso es una cosa que hay que abordar y darle soluciones rápidas. Y no que sean parte de un debate que podría durar mucho tiempo, porque si no las víctimas seguirían sufriendo. Ese punto me parece que es absurdo que esté ahí, porque están mezclando chicha con limonada”, agrega.
¿Qué se sabe?
Una fuente ligada a esta mesa de conversaciones le confirmó a Diario Las Américas que esta semana los representantes de la oposición estarían en Caracas. Y, aunque no precisó fecha, señala que podría ser entre miércoles o jueves.
Los integrantes de la mesa por la oposición: Dinorah Figuera (presidente); Marco Aurelio Quiñones, Ramón López, Jorge Millán, Juan Miguel Matheus y Sergio Vergara están en España y otros en Estados Unidos, incluso varios deben solventar “permisos especiales” porque están en calidad de asilados.
La parte del oficialismo la encabeza Jorge Rodríguez (coordinador), Ana María San Juan, Jorge Arreaza, América Pérez.
El plan, de acuerdo a lo que ha trascendido, será una visita a la zona cero: La Guaira.
Los opositores aseguran que mantendrán informados a los venezolanos en cada etapa del proceso: “Nuestro compromiso es garantizar una comunicación transparente, veraz y apegada al desarrollo del proceso, evitando generar expectativas o adelantar información que aún no haya sido debidamente consolidada”.
EEUU gana mucho con la transición
El internacionalista afirma que EEUU tiene mucho que ganar si se da la transición en Venezuela.
“Así que en la medida en que eso se cumpla, Estados Unidos gana mucho. Mientras no haya transición política en Venezuela, habrá falta de confianza y la inseguridad jurídica de cualquier cosa que se haga”.
Destacó que el interés también está centrado en lograr resultados pronto. “Tiene que ser que busque soluciones rápidas. Tanto para EEUU como para los venezolanos que tienen expectativas de que las cosas en Venezuela cambien. Y cambien para bien. Algunos de esos cambios lo que han hecho es empeorar las cosas”.
Subrayó que la negociación tiene que ser para buscar soluciones a la situación política en Venezuela, en pro a una transición.
Para Contreras estos tres puntos de la agenda son creación del oficialismo, en la estrategia de ganar tiempo que siempre ha desarrollado Jorge Rodríguez, para perder el foco de lo que se quiere. “Y discutir cosas que no estaban previstas”.
Entre ellas está la eliminación de las sanciones y, por otro lado, evitar caer en la designación del Consejo Nacional Electoral.
Esa moratoria en discutir lo que realmente corresponde, acota, hace que la gente vaya perdiendo la expectativa de que habrá soluciones, de que comience el proceso de transición.
Contreras espera que EEUU haga valer su papel de garante en estas conversaciones para tener un desenlace serio y coherente.
De fracasar este diálogo, la administración Trump perdería credibilidad, porque el tema de la democracia es un tema fundamental para ellos.
“El hecho de mantener la situación que se vive hoy en el país es un fracaso para EEUU, tiene que enrumbar la discusión hacia la transición”, manifiesta y sugiere que cuanto antes mejor.
Considera que no se debe perder tiempo en discutir el fortalecimiento de la democracia, “porque todo el mundo sabe quién la destruyó en Venezuela” y en cuanto a los derechos y garantías basta con hacer cumplir la Constitución.
Percibe que, si se llegan a acuerdos dirigidos a la transición política, serán aceptados por todo el país. Y si no, la mesa de negociación implosiona y pierde el apoyo de la población en general.
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