El cierre de las mesas de votación se produjo a las 18.00 horas local (23.00 GMT), en tanto que en Nayarit la actividad de esta jornada concluirá a las 19.00 (24.00 GMT).
A lo largo de la jornada, se instalaron el total de las 34.094 mesas de votación, tras confirmar que la información de la actividad de una parte de las mismas llegó tarde al centro de datos debido a que estaban en comunidades lejanas o presentaron dificultades técnicas.
Las autoridades confirmaron que durante la jornada electoral recibieron 575 incidentes, de los cuales 248 quedaron resueltos en pocas horas.
La mayoría de incidentes fueron por propaganda partidaria dentro o fuera de las mesas, ausencia prolongada de un funcionario de casilla, suspensión temporal de la votación, cambio de lugar de la casilla con causa justificada y que algún elector sufragara sin aparecer en la Lista Nominal.
Las elecciones en el estado de México han centrado la atención de la jornada al representar una prueba para la hegemonía del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) tras 88 años en el poder en esta entidad.
Además del estado de México, en la jornada se eligieron al gobernador, congreso local y ayuntamientos en los estados de Coahuila y de Nayarit, mientras que en Veracruz se renovarán 210 ayuntamientos.
Jornada con denuncias
La jornada comenzó con denuncias de movilización de autobuses para "acarrear" a votantes y algunos actos violentos, como un ataque a tiros a la camioneta estacionada de una candidata a alcalde en el estado de Veracruz durante la noche.
Tres estados eligen gobernador, entre ellos el Estado de México, tierra del presidente Enrique Peña Nieto, que es el más poblado del país y vital para el gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro) como fuente de votos. Además, se eligen alcaldes en Veracruz.
Perder el Estado de México sería un golpe gigantesco para el partido de Peña Nieto, que siempre gobernó ahí en su historia de casi nueve décadas.
Por primera vez, su hegemonía está en riesgo, y además ante el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) de López Obrador, el aspirante más fuerte para 2018.
En las pasadas elecciones para gobernador en 2011, el partido de Peña Nieto, que tiene muy baja popularidad, había ganado con más del 60 por ciento de los votos.
Estos son los últimos comicios regionales antes de las presidenciales. También están en juego los gobiernos de Coahuila, otro estado que el PRI nunca ha perdido, y Nayarit, así como 212 alcaldías en Veracruz, donde el PRI ya perdió el año pasado la gobernación.
Los sondeos colocaban en virtual empate en el Estado de México a la candidata de Morena Delfina Gómez, ex maestra de primaria y ex alcaldesa, de 54 años, frente al priista Alfredo del Mazo, de 41 años, miembro de una de las familias con más linaje político en esa región.
"Que sea una jornada donde se respete el voto, se respeten las instituciones", pidió Del Mazo al acudir a votar en Huixquilucan, donde fue alcalde, aunque su partido es el que ha sido acusado por la oposición de "guerra sucia", comprar votos y pretender orquestar una elección de Estado.
En total están llamados a las urnas unos 20 de los 86 millones de votantes del padrón nacional en cuatro de los 32 estados del país, aunque estos comicios suelen desarrollarse con una alta abstención. El Estado de México es el más poblado de México, con 16 millones de habitantes.
"Hicimos un buen trabajo y sí, tengo mucha la confianza", dijo Gómez, que votó en Texcoco, el municipio del que fue alcaldesa. Sin embargo, instó a las autoridades a velar por que la jornada transcurra de manera limpia. "Lo único que le pido a las instituciones electorales es que hagan su trabajo como debe de ser", afirmó.
Una victoria de Gómez, gran apuesta del dos veces candidato presidencial López Obrador (2006 y 2012), aceleraría la carrera del líder nacionalista de izquierda a la Presidencia. Sería también la primera gobernación para Morena.
En el Estado de México el sábado se repartió un volante apócrifo del Instituto Electoral con advertencias de cómo reaccionar ante ataques, supuestamente como forma de sembrar miedo, y aparecieron cabezas de cerdo cerca de sedes de votación.
En caso de perder el Estado de México, que rodea por el norte, este y oeste a la capital, el PRI sacrificaría uno de los territorios con mayor padrón electoral y más poder económico y político. Peña Nieto fue gobernador del estado entre 2005 y 2011, antes de convertirse en presidente.
El PRI, de centro, también podría perder Coahuila, donde las encuestas lo ponen en pugna con el Partido Acción Nacional (PAN, conservador).
En Nayarit se anticipa una victoria de una alianza opositora del PAN y el Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda). Veracruz, donde se renuevan alcaldías, es un estado importante que el PRI ya perdió el año pasado.
Entre los cinco candidatos que compiten en el Estado de México está la ex candidata presidencial del PAN en 2012, Josefina Vázquez Mota, que fue ministra de Desarrollo Social y de Educación y diputada federal. Los pronósticos la ubican en tercero e incluso cuarto sitio después de Juan Zepeda, candidato del PRD.
López Obrador acusó al Gobierno de Peña Nieto de haber orquestado una "elección de Estado" y de tener "a todo el gabinete metido en el Estado de México" para imponer a Del Mazo, lo que ha sido rechazado por el PRI.
FUENTE: EFE