lunes 13  de  abril 2026
QUITO

Diálogo con el ELN: ¿La puerta hacia una paz completa para Colombia?

Aunque el proceso con las FARC tenía el mismo objetivo, la paz, está visto que con el ELN los pasos a seguir serán distantes de los recorridos con la principal guerrilla del país

BOGOTÁ.– El anuncio de la apertura de diálogos el próximo 7 de febrero en Quito entre el Gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) fue recibido como la oportunidad que el país estaba esperando hace casi un año para completar la paz que arrancó en 2016 con las FARC.

Tras casi tres años de acercamientos y 12 meses de haber establecido una agenda de negociación para abrir la fase pública, el Gobierno y el ELN dieron un paso hacia adelante aceptando los condicionamientos "humanitarios" planteados por cada una de las partes.

Desde Davos, en Suiza, el presidente Juan Manuel Santos aseguró que el avance permitirá alcanzar una paz completa en el país sudamericano, que ha vivido por más de 50 años un conflicto armado interno en el que las guerrillas de las FARC y el ELN han sido principales antagonistas.

"Esta segunda etapa que comenzará el mes entrante es sumamente importante porque nos permitirá alcanzar una paz completa, no solamente con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), sino también con el ELN", sostuvo el mandatario, quien anticipó el anuncio que hicieron este miércoles las delegaciones.

Aunque el proceso con las FARC tenía el mismo objetivo, la paz, está visto que con el ELN los pasos a seguir serán distantes de los recorridos con la principal guerrilla del país, que ya se prepara para el desarme de unos 5.800 guerrilleros bajo la observación de Naciones Unidas.

Destrabar la mesa de negociación con el ELN necesitó, además de voluntad y tiempo, de intensas discusiones sobre uno de los temas más álgidos de los diálogos: los secuestros, que son considerados por el grupo como "retenciones" justificadas.

Una comisión humanitaria, liderada por la Iglesia católica, la cual tiene gran influencia en las filas del ELN, logró lo que parecía improbable: que el grupo se comprometiera a liberar al excongresista Odín Sánchez el próximo 2 de febrero y que el Gobierno aceptara el indulto a dos guerrilleros para ser gestores de paz.

Sin duda, la radicalidad de los mandos del ELN ha sido otro punto en contra de la continuidad de la negociación.

El máximo líder del grupo, Nicolás Rodríguez, alias "Gabino", es un hombre de 66 años que desde los 14 integra las filas del ELN, seguidor del marxismo y con formación religiosa basada en el fundamentalismo.

"Gabino" ha impulsado la línea ortodoxa de la guerrilla y defiende la nacionalización de los recursos naturales a través de una guerra en contra de las multinacionales mineras y petroleras que operan en la nación.

El ELN ya ha fracasado en el intento de llegar a un acuerdo de paz con anteriores Gobiernos. No obstante, es la primera vez en 52 años que cuenta con un impulso como el que le da el acuerdo de paz firmado por el Ejecutivo y las FARC en noviembre.

La segunda guerrilla del país, considerada así por tener en sus filas a cerca de 1.500 hombres y mujeres, entabló contactos informales con delegados de Santos en enero de 2014.

Las partes anunciaron hace diez meses en Caracas que habían definido una agenda de diálogo y que se entraría en una fase pública de negociaciones en Quito, pero el proceso se dilató a raíz de la exigencia del Gobierno de que el ELN deje de secuestrar.

Los Gobiernos de Colombia y Ecuador han insistido en que las conversaciones deben durar mucho menos tiempo que las que hubo con las FARC, que rozaron los cuatro años.

El acuerdo con las FARC tuvo seis puntos específicos referentes a una reforma agraria, la participación política de guerrilleros, fin del conflicto, solución al problema de las drogas, reconocimiento y reparación a las víctimas y la implementación y verificación.

Con el ELN, aunque la agenda es similar, tiene como eje central la participación de la sociedad en la construcción de la paz e incluye un punto que busca plantear y desarrollar programas transformadores para superar la pobreza, la exclusión social, la corrupción y la degradación ambiental.

Así comienza el espinozo camino hacia "la paz completa" citada por el mandatario colombiano y aunque la guerrilla decidió "subirse al tren" del fin del conflicto queda esperar a que llegue la fecha acordada para confirmar el inicio del esperado diálogo.

FUENTE: Tatiana Rodríguez / dpa

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