CARACAS.- El sistema eléctrico de Venezuela atraviesa en la actualidad uno de sus momentos más críticos en casi dos décadas y se encuentra a un tris de ocasionar un gran apagón, en medio de los esfuerzos de EEUU en la producción petrolera y de llamados a nuevas inversiones extranjeras.
EEUU debe exigir a Delcy Rodríguez transparencia sobre situación del sector eléctrico
Venezuela está a un paso de un apagón debido al deterioro de la infraestructura del sistema eléctrico que las autoridades ocultan, según experto José Aguilar
“No puede descartarse un apagón general, aunque no sería responsable predecirlo”, advierte el ingeniero José Aguilar, consultor internacional del tema eléctrico. Pero lo ve posible.
“Al sistema le cuesta un mundo, integradamente, poder ir más allá de los 13,000 megavatios, y si lo hace, lo hace a gran riesgo de que la operación se vuelva muy inestable y ante una falla imprevista, puede haber un apagón de amplio espectro”, explica.
Y a ese “grave riesgo” que hace cortocircuito con “la matriz mediática oficial amparada en el apagón informativo”, según dice, se impone que el gobierno de EEUU exija “transparencia total” a las autoridades venezolanas. Un pedido que considera indispensable, tal como el FMI lo ha hecho al Banco Central de Venezuela (BCV). En beneficio de los venezolanos y de los eventuales inversionistas.
“Aquí hay que decirle la verdad a todo el país. También el gobierno de EEUU, que es el que tutela la gestión venezolana, debería exigir el fin del apagón informativo sobre el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Si se quiere petróleo debe exigirse ipsofacto la transparencia total, para poder generar y satisfacer los requerimientos”, subraya. Es la urgencia del momento.
“El sistema eléctrico está muy mal y puede empeorar”, advierte Aguilar quien junto a un equipo de expertos venezolanos y extranjeros hace un constante monitoreo integral de la energía eléctrica del país suramericano desde hace más de 30 años.
Venezuela a punto de un apagón
Aunque el sistema eléctrico venezolano lleva años en deterioro progresivo ante la desidia y falta de inversión, desde hace tres meses aproximadamente más regiones del país padecen repetidas –y a veces largas– interrupciones de luz que afectan hogares y el sector comercial. Caracas, centro del poder, es una de ellas.
Autoridades han argumentado que los apagones se deben a un aumento de la demanda a más de 15,000 megavatios y que no hay capacidad para satisfacerla, según dijo en un comunicado. Mientras, piden al sector privado apelar a la “autogeneración” (plantas eléctricas) bajo la promesa de un nuevo plan para el uso del servicio eléctrico.
El escenario es una nueva señal de que el servicio se agrava y que “no se dice la verdad”, según el ingeniero.
“La infraestructura que apenas funciona no alcanza para cubrir la demanda del país. Los problemas abarcan toda la cadena eléctrica: generación, transmisión, distribución, redes locales y comercialización”, apunta.
A esto, dice, se suma la desprofesionalización del sector, la escasez de combustibles, la falta de mantenimiento oportuno y “una gestión anárquica y corrupta”.
Falta de combustible
Aguilar asegura que el mayor problema del servicio eléctrico en estos momentos está focalizado en la falta combustible para las plantas térmicas que contribuyen con la generación hidroeléctrica en el país.
“La operación es ineficiente por falta de mantenimiento y capacitación, y aun si eso se corrigiera, las líneas y subestaciones siguen en mal estado, agravado por las distorsiones socioeconómicas del país, que agravan la crisis”.
Ante ello, desestima que el aumento de la demanda y un supuesto crecimiento económico señalados por las autoridades sean la verdadera razón de la nueva manifestación de crisis eléctrica, mientras se afianzan las relaciones entre la jefa encargada del régimen, Delcy Rodríguez, y el presidente Donald Trump.
“Esa cifra del aumento de demanda es posible que sea cierta, quizá en 2017 ocurrió cuando el país ya venía en decadencia eléctrica, pero conviene recordar que esa era la demanda de hace 20 años”.
Acota que en todo caso, esta exige una operación preparada para atender a los usuarios “y eso no ha sido posible en Venezuela desde 2007”.
Opacidad que oscurece
Según Aguilar, el SEV podría empeorar ante “una gestión fallida que solo ofrece excusas ante demandas que debe enfrentar”.
Refiere que tras las grandes crisis eléctricas ocurridas en Venezuela en 2010 y en 2016 cuando el embalse del Guri descendió a niveles críticos, la termoelectricidad “tiene que dar la cara y no la da”. Pero eso se le oculta al país, en medio de severos racionamientos, asevera.
“La economía venezolana sigue siendo precaria; no hay tal pujanza. Lo creíble aquí es que el SEV está sitiado por la opacidad, los manejos turbios y falta de mantenimiento de larga data, lo que lo hace más vulnerable a las altas temperaturas”.
“La empresa eléctrica (Corpoelec) le debe al país 5,659 informes diarios sobre la situación del servicio eléctrico desde el 17 de diciembre de 2010, que deben actualizarse cada cinco segundos para todos los actores de un sector eléctrico moderno, y no lo hacen”, dice.
“Quiere decir que estos señores ocultan más de seis millones de veces al año la información que debe conocerse, sin maquillaje”, añade y lo contrasta con la trasparencia informativa que existía antes de comenzar la emergencia eléctrica, en 2009.
Esto incluiría el estado de la distribución, de las líneas que están fuera de servicio y de las disponibles. “No saber esto es inaceptable, pero la ocultan deliberadamente para imponer su relato mediático”, insiste.
Producción petrolera entre la crisis
Por la falta de información no es posible conocer si la crítica situación eléctrica está afectando directamente la producción petrolera y cuantos megavatios tendrían que asegurarse para el sector.
“En un país sin cifras confiables por la opacidad oficial, la única referencia trazable es la del año 2013. En esa ocasión con una producción promedio de 2,89 millones de barriles diarios, el sector petrolero consumió del SEV unos 4,17 kWh por barril. También debió existir autogeneración de la industria petrolera, pero desconozco esa cifra”, señala.
“Lo que sí podría desacoplar la calidad de vida y el relanzamiento económico de Venezuela es la disponibilidad suficiente de combustibles para la industria eléctrica y otros sectores productivos, incluida la autogeneración industrial y comercial”, añade.
Para el experto “la criptominería y toda actividad ilegal” que opera con el servicio eléctrico del país “debe ser detenida de inmediato” a través de la aplicación de la ley para contrarrestar cualquier alza en la demanda.
Destaca la falta de combustible como otro problema que se debe abordar en el sector.
“Puede también ocurrir que no hay combustible, la demanda del sector petrolero está estática, entonces se tiene que hacer que aparezca. Venezuela, el país con las mayores reservas eléctricas de hidrocarburos del mundo, va a tener que importar combustible; no hay otra manera”.
Advierte que en el país “no hay ninguna unidad turbo vapor que se alimenta con fueloil para desplazar el gas, el sistema ha sido destruido, primero porque no fue mantenido, segundo porque ha sido chatarreado y todo esto se oculta por el apagón informativo que deja a la ciudadanía indefensa”.
Luz para el servicio eléctrico
Tras resaltar que sin electricidad ningún país en el mundo alcanza el desarrollo ni el progreso, debe prevalecer la necesidad de saber con transparencia la situación actual del sistema eléctrico venezolano para restaurar su eficacia y confiabilidad.
“Lo único claro es que tenemos una alta posibilidad de que pueda haber un gran apagón, porque los operadores están forzando el sistema y este ya no da más”, advierte Aguilar.
Considera que una de las posibles soluciones para la recuperación del servicio eléctrico es una “realista” y “transparente” estructura tarifaria que está muy por debajo del combustible que superó el millardo de dólares en 2025.
Pero para el experto la transparencia de las cifras que indican la situación actual del sistema debe ser prioridad, “una exigencia del gobierno estadounidense”.
“Ese sistema debe quedar intervenido y los responsables de la empresa eléctrica deben quedar fuera, como se hace ante un conductor irresponsable al volante. Si vamos a tutelar vamos a tutelar. Si no esto va a ser un caos”, asevera el experto.
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FUENTE: Entrevista al ingeniero José Aguilar, consultor internacional en el tema elécrrico
