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EXPOLIACIÓN

El poder del oro mantiene en pie al régimen de Daniel Ortega

La dependencia del régimen de Nicaragua con China es un canal de doble vía: sirve al primero para obtener beneficios y al segundo, para infiltrase en América

Por Ascensión Reyes

MIAMI. La estrategia de control político interno basada en la fuerte represión se conjuga con el binomio: oro/China para mantener en pie al régimen de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, en Nicaragua.

El país centroamericano fue marginal dentro del sector minero, pero hoy en día, gracias al capital chino se ha vuelto una referencia en relación con el oro en la región.

La modalidad se ha ido desarrollando bajo dos esquemas: confiscación de activos mineros, especialmente de empresas estadounidenses, así como la minería de cielo abierto.

Para saber de las magnitudes de lo que se maneja, Noemí Pavón Gallard, abogada, empresaria, defensora de los derechos humanos y ambientales, da las cifras: Ortega dio 75 concesiones mineras a 17 empresas chinas equivalentes a 1,287,000 hectáreas, o sea, cerca del 10% del territorio nacional. Este reparto fue en menos de tres años.

La también directora de la organización política Unidad Nicaragüense por la República, apunta que en realidad se cree que es mayor la superficie bajo el control de los chinos y calcula que está entre 12% y 15%.

“Geográficamente, están ubicados dentro de todo el territorio nacional. Y lo más interesante es que Nicaragua no solamente les está cediendo el derecho ahora a la explotación minera en cuanto a la concesión, sino que le está entregando y cediendo el uso de todas las instalaciones y de los costos de inversión que realizaron las empresas americanas”.

Pavón devela que parte de estos acuerdos aún no han salido a la luz pública y esa es una de las razones, por las cuales hace la advertencia sobre este punto y amplia que el radio de duración de las concesiones, que antes eran de 25 años y ahora, son de 50 años.

“Técnicamente un dominio enmascarado de la soberanía nicaragüense. Altamente peligrosa”, sostiene.

Esa presencia del país asiático en Nicaragua se extiende a financiamiento, compra de oro, provisión de tecnología y más concesiones a futuro.

Pavón destacó que en 2025, China exportó oro de Nicaragua por el orden de los $1,971 millones. Y, señaló otro uso ilegal: el oro ilícito extraído de Costa Rica y lavado en Nicaragua equivale a $250 millones anuales.

China toma el control

Concesión de BHMB Mining Nicaragua y Plantel Ubicado en Palacagüina, Departamento de Madriz Nicaragua fue de 2,500 hectáreas en los municipios de San Juan Río Coco y Yalagüina.

El monto de la inversión confiscada en septiembre 2025, fue valuada en $80 millones de dólares. En febrero del mismo año, se revocaron cuatro concesiones mineras de Mineral Traiding S.A que cuenta con filiales en Europa y Estados Unidos, equivalente a unas 54,000 hectáreas. El total de hectáreas revocadas a empresas con capitales norteamericanos supera las 57,000 hectáreas

Sobre las concesiones de Mineral Traiding se maneja que fueron revocadas porque los concesionarios no gestionaron las aprobaciones. Al parecer no hubo inversión.

Para octubre de 2025, de acuerdo con lo publicado por el medio nicaragüense El Confidencial, Ortega y Murillo entre 2023 y 2025, había concedido 565.751,3 hectáreas del territorio nacional, lo que equivale a 5,657.51 kilómetros cuadrados.

A la fecha y según este mismo medio, se había otorgado más de 25 concesiones mineras a ocho empresas chinas. Ellas son: Thomas Metal S.A. que posee concesiones sobre cerca de 189,669.98 hectáreas; Zhong Fu Development gestiona alrededor de 181.254,68 hectáreas; Brother Metal usufructúa 59,564.75 hectáreas; Waslala Mine administra 49.950 hectáreas; Nicaragua XinXin Linze Minería Group posee 49.870,81 hectáreas; Three Gold Coins posee cerca de 23,223.53 hectáreas; Linze Excelente Minería tiene 9,102.05 hectáreas y Northerm Mining Company administra aproximadamente 3.115,50 hectáreas.

Pavón Gallard explica que las concesiones van acompañadas de 100% de exoneraciones de impuestos por 10 años renovables.

“China no paga nada en la industria minera, por eso trabaja a cielo abierto. No invierte nada. Y ahora, va a usufructuar las inversiones de los empresarios norteamericanos sin pagar un solo dólar y van a trabajar en las plantas construidas por las empresas norteamericanas y las existentes desde los años 80”.

Se repite el patrón

Las confiscaciones o expropiaciones a empresas extranjeras no es una modalidad nueva en Nicaragua, muy por el contrario, repite el patrón que se instauró en los años 80, cuando llegó al poder la Revolución Sandinista.

En el recuento histórico Pavón relata que este tipo de acción, no es solamente una consecuencia de las sanciones internacionales que han recibido los altos jerarcas nicaragüenses y su camarilla, sino que ya es el modus operandi que tiene Daniel Ortega y todo su aparato represor de apropiarse de bienes privados y de instituciones u organizaciones preexistentes para autocapitalizarse y a la vez, posteriormente, otra vez trayendo beneficios más que para el país para ellos.

“En los años 80 recién ganó la Revolución Sandinista y ellos tomaron el poder, confiscaron empresas y tenían el respaldo de simpatía de casi todo el mundo, porque la revolución estaba idealizada en esa época”.

Reitera que hoy están convencidos que era el modo de un operador para saquear a la nación y para aprovecharse de los empresarios españoles, europeos, principalmente, norteamericanos. Se toma propiedades, se hacen de estos activos y sacan el mayor beneficio que ellos posible.

“Era te quito estos para dárselo a otro, pero el otro me tiene que pagar”, acota.

Puntualiza que el régimen de Ortega pactó para pagar indemnizaciones, pero ese proceso también significó un beneficio para ellos. “Hicieron unos acuerdos de pago que al final terminó pagando el pueblo, lo que ellos se robaron. Por las primeras confiscaciones mineras valorados en aquel instante en 4.5 millones de dólares, en los años 80, Nicaragua terminó pagando más de 21 millones de dólares”.

Superan el millón de hectáreas en 2026

El Confidencial publicó otro reporte de la entrega de las concesiones a empresas chinas y para 16 de febrero de 2026, el país asiático ya tenía en sus manos más de un millón de hectáreas del territorio nicaragüense.

Destacó que son exactamente 1,004,287.38 hectáreas, que equivalen a unos 10,042.87 kilómetros cuadrados.

Para ejemplificar, las dimensiones El Confidencial hizo una comparación con varios departamentos de Nicaragua. Managua tiene una extensión de 3,465 km2 mientras que, Chinandega mide unos 4,822 km2.

Agrega que cuatro de las 16 empresas chinas acaparan más de 70% de las concesiones y casi 73% del total del más de millón de hectáreas. Son ellas: Thomas Metal con 17 concesiones y 228.273 hectáreas; Brother Metal con 14 concesiones y 208,959 hectáreas; Nicaragua XinXin Line tiene 12 concesiones y 144,885 hectáreas y Zhong Fu Development con nueve concesiones y 150,633 hectáreas.

“Entre las concesiones entregadas a Thomas Metal S.A. destaca una que le fue transferida en enero de 2026 por la Compañía Minera International, S.A. (COMINTSA), sancionada en 2024 por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos”, cita el medio de comunicación.

El Confidencial señala que reportes periodísticos indican que Comintsa es dirigida por el ministro de Energía y Minas, Salvador Mansell Castrillo, pero es representada legalmente por Nelson Francisco Sobalvarro, según el Diario Oficial La Gaceta.

Cielo abierto, pero no para ver las estrellas

Pavón más que una advertencia lanza una alerta. “Con las explotaciones a cielo abierto hay aún un mayor riesgo ambiental. Es gravísimo, porque en estos 16 años las mineras han demostrado que no cumplen con los requisitos de protección ambiental”.

Se ha incrementado la presencia de sus contaminantes: mercurio y cianuro en las principales fuentes acuíferas de Nicaragua. “Es más, estas concesiones mineras equivalen a 437 millones de metros cúbicos de agua que utilizan toda esta estructura”.

El riesgo se extiende hasta el vecino país de Costa Rica.

La defensora ambiental es tajante: los chinos no invierten en infraestructura para extraer a cielo abierto. “Nicaragua va a sufrir las consecuencias de la entrega de estas concesiones y de estos planes de dinero a favor de las empresas chinas”.

El daño se extiende también a la salud. Cifras sobre el número de perjudicados no hay, porque este sector está controlado por el régimen. Pero estudios de ambientalistas dan cuenta de la contaminación de los ríos que sirven a las comunidades rurales e indígenas.

Varias personas reportan mal formación genética, daños en la piel, problemas en los ojos y otros síntomas debido a la exposición a los contaminantes.

Una investigación de la Fundación Río determinó que, al menos 29 del lote de 72 concesiones están sobre territorio indígena y de afrodescendientes. Dirigentes de esas comunidades cuentan que ya existen impactos socioambientales y el estudio, alerta sobre el contrabando de mercurio para la explotación del oro.

“El riesgo de la degradación de los ecosistemas. Eso todavía es más grave porque se altera todo el sistema de la naturaleza. Por las aguas se daña al ser humano, a los seres vivos, y a las mismas plantas”, dice Pavón.

Su preocupación es manifiesta: el daño al ecosistema pudiera no revertirse. Y sentencia: “Esto es gravísimo y ninguna de las dos partes lo está tomando en cuenta. Nicaragua y China, los dos son actores de delitos y hasta pueden llegar a ser considerados crímenes de lesa humanidad”.

La fundación Río advirtió que "los intereses mineros chinos van más allá, no se limitan únicamente al oro y la plata; también se orientan a la explotación de minerales considerados 'críticos'", entre los que mencionan minerales estratégicos como el cobre y el cobalto, entre otros minerales como el molibdeno, uranio, tungsteno, plomo, zinc, cromo y níquel.

Sanciones ¿podrán ser la salvación?

La minería extractiva se ha convertido para el régimen de Daniel Ortega en una tabla de salvación, es una vía de supervivencia económica y de autonomía frente a las presiones externas.

Estados Unidos ha intensificado la presión sobre el régimen de Nicaragua en 2026, sancionando a altos funcionarios, familiares de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y empresas del sector aurífero por represión, corrupción y confiscación de bienes. Las medidas más recientes (abril 2026) incluyen a dos hijos de la pareja presidencial y al viceministro de Minas.

Principales sancionados destacados por el Departamento de Estado y del Tesoro:

Sanciones de abril de 2026 (sector oro y familia)

· Maurice Facundo Ortega Murillo: hijo de la pareja presidencial, sancionado por su papel en el gobierno y el sector aurífero.

· Daniel Edmundo Ortega Murillo: también hijo de la pareja presidencial, igualmente es funcionario y sancionado por su rol en la red de minería.

· Santiago Hernán Bermúdez Tapia: viceministro de Energía y Minas.

Empresas del sector oro

· Exportadora de Metales S.A. (EMSA)

· Grupo Minero Xiloa S.A.

· Thomas Metal S.A.

· Nicaragua Xinxin Linze Mineria Group S.A.

· Brother Metal S.A.

· Zhong Fu Development S.A.

· Santa Rita Mining Company S.A.

Sanciones de febrero 2026 (Altos funcionarios y represión)

· Johana Flores Jiménez: ministra de Trabajo, acusada de abusos laborales y represión.

· Leonel José Gutiérrez López: mayor General y jefe de la Dirección de Inteligencia Militar.

· Denis Membreño Rivas: mayor General, director de la Unidad de Análisis Financiero.

· Aldo Sáenz Ulloa: comisionado general y subdirector de la Unidad de Análisis Financiero.

· Celia Reyes Ochoa: subdirectora del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (TELCOR).

Las sanciones tratan de responsabilizar al régimen por la inestabilidad regional, la confiscación de propiedades de ciudadanos estadounidenses y la represión interna. Las sanciones implican el bloqueo de activos en EEUU y la prohibición de transacciones para los sancionados.

Para Pavón las sanciones por parte de la administración de Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, si representan un castigo.

“Desde todo punto de vista las sanciones vienen con el interés de presionar a la dictadura Ortega, porque se ha alejado totalmente de los principios democráticos”, afirma.

Observa que China mantiene su interés en Nicaragua visto que la puerta de penetración en América Latina que era Venezuela se le cerró. Pero aclara que la presencia de los chinos en el país centroamericano tiene bastante tiempo y se remonta a la época de la negociación del famoso proyecto del Gran Canal Interoceánico, que no se dio.

“Creo que el pueblo de Nicaragua entiende que fue parte de un proceso para infiltrar al comunismo en Nicaragua y ellos, pudieran tener el control estratégico de Nicaragua”, acota.

Explica que no se trató de beneficio reciproco. Nicaragua no salió beneficiada, pero China sí, no en cuanto a los económico porque el gigante asiático no necesita nada, sin embargo, fue estratégico para infiltrarse y empezar a tomar decisiones dentro de su plan de lo que se conoce ahora como la nueva ruta de la seda.

Pero en realidad era para estar más cerca de Estados Unidos, su archírival, para ser la amenaza latente y silenciosa.

“Nicaragua no solamente está por decirlo de alguna forma, el régimen, por obtener es esos recursos fáciles para que seguirse manteniendo, sino también es una especie de reto político a Estados Unidos, meter a los chinos. Esa dependencia con los chinos”.

Ve en esta dependencia de Nicaragua con China, otro peligro que puede ser eliminada del Tratado de Libre Comercio con EEUU y Centroamérica. Lo que considera propio es que Nicaragua sea suspendida de inmediato y pide que EEUU sancione con mayor rigor a los operadores de la dictadura de Daniel Ortega.

Más allá de la disputa minera

Jason Poblete, abogado, escribió un hilo sobre el poder del oro nicaragüense y su mensaje fue una advertencia para EEUU.

Afirmó que la pérdida de activos o la expulsión de una empresa ligada a Estados Unidos abre espacio para capital chino y para el fortalecimiento financiero del régimen Ortega Murillo.

Advirtió que, para los estadounidenses y responsables de la política, es una alerta sobre la práctica de hacer negocios en entornos de este tipo. De acuerdo con su visión, el hecho es más que una disputa minera y representa un caso de riesgo político, sanciones y control estratégico del sector aurífero nicaragüense.

Apunta que el oro de Nicaragua está revelando cómo funciona esa red de poder y por qué importa directamente a los estadounidenses. Y, a su juicio, la era de la impunidad para el despojo de capitales estadounidense estaría llegando a su fin.

La advertencia de Poblete a las autoridades estadounidenses tiene su asidero. Este martes, 21 de abril, el régimen nicaragüense otorgó una nueva concesión minera a cielo abierto a una empresa china, con una superficie de 49,981 hectáreas, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur, a pesar de las recientes sanciones de Estados Unidos, informó en Managua, el Diario Oficial La Gaceta.

Es el primer permiso que otorga tras las últimas sanciones de EEUU a los involucrados en la extracción y comercialización de oro en el país.

En su certificación, la Dirección General de Minas de la Procuraduría General de Justicia otorgó a la empresa Nicaragua Zhongwei Minería Grupo S.A., representada en Managua por un ciudadano chino con residencia nicaragüense, la concesión minera para el aprovechamiento de minerales en el lote denominado Pio.

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