La organización Prisoners Defenders confirmó que el régimen cubano mantiene a 1,250 presos políticos hasta el cierre de marzo. Durante el tercer mes del año, la cifra se incrementó con la incorporación de 13 nuevos casos de ciudadanos que fueron privados de libertad tras ejercer su derecho a la protesta y la libertad de expresión.
El régimen cubano mantiene a 1,250 presos políticos, récord de represión
Prisoners Defenders presentó su informe correspondiente al mes de marzo en relación a los niveles de violación de derechos humanos en La Habana
Esta estadística refleja la continuidad de los mecanismos de persecución judicial empleados contra la población civil que manifiesta su desacuerdo con el sistema vigente. Dentro del sistema penitenciario se encuentran 708 presos de conciencia, quienes cumplen sentencias de privación de libertad bajo cargos de sedición y otros delitos utilizados para criminalizar el disenso.
La cifra total incluye también a 448 condenados de conciencia, personas que sufren restricciones de libertad o trabajos forzosos, y 36 ciudadanos clasificados en otras categorías de detención política. La permanencia de cientos de manifestantes de las protestas del 11 de julio de 2021 evidencia la prolongación de las medidas represivas en el tiempo.
El régimen cubano mantiene tras las rejas a menores de edad
La situación de vulnerabilidad se extiende a grupos específicos, con la presencia de 33 menores de edad en las listas de detención por causas políticas. De este grupo, 15 ya recibieron sentencias por el delito de sedición, con penas que alcanzan los cinco años de privación de libertad. La aplicación de este marco legal contra menores de edad constituye un aspecto central en las denuncias de organismos internacionales sobre la falta de garantías procesales y el incumplimiento de los convenios de protección a la infancia.
Las mujeres representan otro sector afectado, con 124 prisioneras políticas que cumplen condenas en centros de reclusión. Los reportes indican que estas ciudadanas enfrentan condiciones de internamiento marcadas por la falta de atención médica adecuada y el aislamiento. El uso de la prisión provisional sin juicio previo y la imposición de condenas ejemplarizantes forman parte de la estrategia del régimen cubano para desarticular cualquier intento de movilización ciudadana o crítica pública en las redes sociales.
La comunidad internacional ha recibido informes detallados sobre el deterioro de la salud de los prisioneros, muchos de los cuales padecen enfermedades crónicas sin acceso a tratamiento. La negativa de las autoridades para permitir inspecciones independientes en las cárceles impide la verificación directa de la integridad física de los detenidos.
Esta cifra de 1,250 prisioneros políticos sitúa a la isla entre los territorios con mayor densidad de población penal por causas ideológicas en el hemisferio, consolidando un patrón de represión sistemática.
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FUENTE: Prisoners Defenders
