MIAMI.- En 61 años de dictadura, cientos de miles de hombres y mujeres de Cuba se han visto en la necesidad perentoria de dejar atrás a sus familias o en muchos casos cargar con todos, incluso abuelos y niños, en busca de una mejor vida en otro país, lejos de la falta de libertades y penurias impuestas por el totalitarismo castrista.
Guyana, el complejo punto medio de los migrantes cubanos
El migrante cubano sale con una brújula en su cabeza que apunta hacia Estados Unidos. Hasta 2017 contaba con la política de ‘pies secos, pies mojados’, que favoreció a millares de ‘balseros’ que se lanzaron al mar en busca de las costas de Florida. El expresidente Barack Obama derogó esa directiva y las opciones para llegar a territorio estadounidense se hicieron más complejas.
Surgieron entonces con mayor frecuencia las caravanas de cubanos que parten desde diferentes países para tratar de alcanzar la frontera entre México y EEUU.
Entonces, Guyana, en Sudamérica, cuyas políticas migratorias eximen de visado a los nacionales de Cuba, es una de esas naciones en donde también, “unos pocos con dinero”, pueden tramitar una visa estadounidense desde que la embajada de Washington DC en La Habana limitó sus servicios.
“Situación muy difícil”
Luis Hernández Martin, un cubano opositor de la ciudad de Holguín que se vio precisado a huir de la isla en 2018, dirige hoy la institución sin fines de lucro Comunidad Cubana en Guyana, que ha recibido desde principios de este 2020 el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) para brindar ayuda a los cubanos varados en ese país.
El activista, que militó en Cuba en el Movimiento Cristiano Liberación y Alianza Democrática Oriental, trabajó con la productora independiente de televisión Palenque Visión, y se ha convertido en una especie de ‘ángel guardián’ de los cubanos que arriban a esa nación para el trámite del visado de EEUU o iniciar lo que llaman el ‘camino viejo’, un periplo que puede incluir a más de 10 países hasta llegar a EEUU.
En términos generales, Hernández Martin considera que la situación de los migrantes de la isla en Guyana es “muy difícil”, por factores como las estafas de que son víctimas, falta de recursos económicos, deficiente atención médica y problemas que deben enfrentar niños, madres solteras y mujeres embarazadas, entre otros.
La migración de cubanos está “desbordada” por estos días, según el opositor y líder de la comunidad cubana en ese país. Muchos llegan a través de Surinam, que tampoco exige visa a los cubanos, con el propósito de trasladarse a Brasil, en donde hay mayores oportunidades de obtener el dinero necesario para avanzar hacia otras naciones y aproximarse a la frontera estadounidense, en donde es posible lograr un asilo político.
“En días recientes”, dijo, “han llegado alrededor de“150 cubanos procedentes de Surinam” y casi todos han sido víctimas del “tráfico de migrantes”.
“Nuestra organización ha logrado sacar a 42 personas de prisión mediante el pago de multas que tienen un costo entre 100 y 150 dólares. A ellos se les retiene el pasaporte y no pueden tener ninguna identificación”, explicó.
Algunos han sido amenazados con ser deportados a Cuba, lo que a juicio de Hernández Martin es una forma de “presión psicológica”, en la que muchas veces se hace visible “el brazo largo del régimen” a través de su embajada en Georgetown, capital de Guyana.
“Tenemos niños y niñas con problemas. También hay personas enfermas, algunos no pueden trabajar, también el COVID-19 ha desmembrado las posibilidades económicas de los cubanos en este país, tanto en materia de trabajo y sustento económico para pagar una renta y sus alimentos”, anotó.
Cubano estafa a cubano
El dinero que lleva consigo el cubano que sale de la isla por lo general es muy poco. Por tanto, casi siempre se ve en la necesidad de trabajar un tiempo en el lugar adonde llega para lanzarse a la travesía a través de Guyana, Brasil, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala y México en la zona fronteriza con EEUU.
“Solo el 3% viene a aquí a sacar una visa de EEUU. Los demás se van por el camino que todos comentan hacia Estados Unidos”, acorde con Hernández Martin.
Un agravante común es la actuación delictiva de algunos individuos que se aprovechan de “la necesidad y la buena fe” de quien tiene que “resolver un documento” o “pasar por la frontera entre Surinam y Guyana”.
Según el activista, en la ruta entre esos dos países “están estafando a muchos cubanos” y, de acuerdo con su testimonio, “hay cubanos que están estafando a sus propios hermanos cubanos”.
Aquellos que no tienen para pagar son entregados a la Policía y otros terminan arrojados al mar. “Así sucedió con parte de los 14 cubanos que tenemos ahora”, añadió.
A raíz del desconocimiento del área, algunos optan por confiar en “alguien recomendado”, que finalmente termina estafándolos o entregándolos a las autoridades locales, dijo Hernández Martin.
Labor humanitaria
En medio de la serie de calamidades que tienen que padecer centenares de cubanos en busca de libertad, la organización Comunidad Cubana en Guyana ofrece un soporte que hace menos difícil la vida a estas personas.
Hasta el momento, esa institución ha ayudado a más de 560 cubanos con váuchers para comprar alimentos o les han entregado bolsas con productos donados por The Salvation Army, incluso el pago del alquiler, gracias al respaldo obtenido de la OIM.
Además del apoyo que recibe el cubano para “enfrentar el reto que tiene por delante”, esa organización tramita extensión de visas, prórrogas de pasaportes, gestión de visas de estudio y trabajo y colabora en la búsqueda de trabajo.
En su sede ubicada en el centro de Georgetown, Comunidad Cubana en Guyana también abrió la Casa de la Mujer y el Infante, con capacidad para 26 personas que reciben desayuno, almuerzo y comida, alojamiento y atención médica y psicológica.
“Yo nací en un hogar que cree en Dios, y desde niño me enseñaron a ayudar al prójimo, y eso es lo que hago aquí en Guyana, sin esperar nada a cambio”, apuntilló Hernández Martin.
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