Iván Duque asume la presidencia entre incertidumbre interna y tensión con Venezuela
07 de agosto de 2018 - 08:08
La principal incertidumbre del nuevo Gobierno radica en el futuro del acuerdo de paz que el presidente saliente, Juan Manuel Santos, firmó en 2016 con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que permitió el desarme de los ex guerrilleros y la creación de un partido político que ahora tiene representación en el Congreso

BOGOTÁ.- El derechista Iván Duque jurará este martes como presidente de Colombia en una ceremonia que se llevará a cabo en la plaza de Bolívar de Bogotá y que será el punto de partida de un Gobierno que despierta incertidumbre sobre el rumbo que adoptará en el tema del conflicto armado y la búsqueda de la paz.

Duque, abogado que el 1 de agosto cumplió 42 años, se convertirá en el jefe de Estado más joven de la historia reciente y llegará a la Casa de Nariño tras derrotar en la segunda vuelta electoral de junio al izquierdista Gustavo Petro.

Petro, que en campaña defendió posturas claramente de izquierdas, convocó para hoy concentraciones en varias ciudades de Colombia bajo el lema "Marcha por la vida", con el objetivo de que el nuevo Gobierno siga apostando por la paz y defienda a los líderes sociales de los ataques en su contra, que han aumentado en los últimos meses.

La principal incertidumbre del nuevo Gobierno radica en el futuro del acuerdo de paz que el presidente saliente, Juan Manuel Santos, firmó en 2016 con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que permitió el desarme de los ex guerrilleros y la creación de un partido político que ahora tiene representación en el Congreso.

Duque es el abanderado del expresidente Álvaro Uribe, máximo líder del partido de derecha radical Centro Democrático y gobernante entre 2002 y 2010, que ha sido en principal opositor del acuerdo de paz. La campaña presidencial de su partido se basó principalmente en propuestas para modificarlo.

Algunos dirigentes del Centro Democrático proponían desconocerlo de plano, pero Duque moderó la postura y ahora afirma que promoverá cambios, especialmente en la Jurisdicción Especial para la Paz, un tribunal que juzgará a quienes participaron en el conflicto, entre ellos ex guerrilleros y miembros de la fuerza pública.

Santos, que tras la firma del acuerdo recibió el Premio Nobel de la Paz, asegura que el nuevo Gobierno tiene poco margen de maniobra porque el pacto tiene un "blindaje constitucional", aunque Duque sostiene que sí es posible hacer reformas.

La Administración Duque también tendrá que decidir sobre el futuro del proceso de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que tras la desmovilización de las FARC es la única guerrilla activa en el país.

El Gobierno y el ELN concluyeron el 30 de julio el sexto ciclo de negociaciones en La Habana sin llegar a un acuerdo para definir un segundo alto el fuego.

El Gobierno saliente culminó así su tarea y el ELN se declaró a la expectativa de las decisiones de Duque, quien ha dicho que le pondrá a ese grupo la condición de que concentre a sus miembros en sitios determinados para seguir dialogando.

El país espera que el nuevo presidente muestre si es capaz de gobernar con autonomía o si seguirá las indicaciones de Uribe, su jefe político y quien impulsó su carrera. Hasta el año pasado, el nuevo presidente era un senador poco conocido y sus más mordaces críticos consideran que es "un títere" del ex mandatario.

Conflictos en la frontera

El pasado sábado el dictador de Venezuela Nicolás Maduro señaló al presidente saliente Juan Manuel Santos como el responsable del supuesto atentado que hubo en su contra durante un acto público que se televisaba por radio y televisión. Además Duque ya ha asegurado que no enviará embajador a Venezuela mientras esté en el poder Nicolás Maduro, cuyo Gobierno considera "ilegítimo", aunque dijo que sí mantendrá "las relaciones consulares".

"No podemos aceptar una representación con un Gobierno que consideramos ilegítimo, obviamente lo que se mantendrán serán las relaciones consulares, que hacen parte de los protocolos normales del derecho internacional para manejar los temas migratorios y seguiremos operando de esa manera", dijo Duque a periodistas en Bogotá.

A todas luces se puede vislumbrar que las relaciones entre Venezuela y Colombia se mantendrán en tensión y distanciadas.