MIAMI.- “Muchas cosas van a suceder en Cuba en los próximos dos meses”. Con esa frase, el presidente Donald Trump volvió a colocar a la isla en el centro del debate sobre la política de Estados Unidos hacia La Habana, aunque evitó precisar si hacía referencia a decisiones de su gobierno, cambios internos o cualquier otro acontecimiento.
Trump aviva las expectativas sobre Cuba al anticipar acontecimientos en los próximos dos meses
El presidente no explicó el alcance de sus palabras, descartó un paralelo con Venezuela y aludió a una eventual opción militar contra la isla
El mandatario hizo las declaraciones durante una entrevista con el periodista Trey Yingst, de Fox News, en la que respondió preguntas sobre el futuro de la nación y la estrategia de su administración frente al régimen cubano.
“Muchas cosas van a suceder en Cuba en los próximos, tal vez, dos meses”, afirmó, sin ofrecer detalles sobre el alcance de esa alocución.
La afirmación despertó expectativas al no estar acompañada de anuncios concretos ni de una explicación sobre los hechos a los que hacía referencia.
Durante la conversación, Yingst preguntó al mandatario si consideraba que Cuba podría seguir un camino similar al de Venezuela.
Trump rechazó esa posibilidad y sostuvo que ambos países presentan realidades muy diferentes desde el punto de vista geopolítico y económico.
“No veo que sea como Venezuela”, respondió.
A continuación, señaló que el territorio sudamericano posee importantes reservas de petróleo, oro y otros recursos estratégicos, elementos que, a su juicio, marcan una diferencia sustancial con respecto a la situación de la Mayor de las Antillas.
Uno de los momentos de mayor impacto del encuentro surgió cuando el comunicador le preguntó directamente si EEUU contemplaría una intervención militar en Cuba.
Sin anunciar ninguna decisión en ese sentido, respondió que esa posibilidad no representaría una dificultad para su país.
“Podríamos hacer eso con Cuba. No sería difícil para nosotros hacerlo.”
Tampoco aclaró si se trataba de una alternativa actualmente bajo evaluación o simplemente de una apreciación sobre la capacidad del poderío de guerra estadounidense.
Sus afirmaciones se producen en un contexto de creciente presión de la administración republicana sobre el régimen de Miguel Díaz-Canel y la familia Castro, marcado por la ampliación de sanciones y otras medidas dirigidas contra funcionarios, empresas y entidades vinculadas al aparato político, militar y económico de la isla.
Hasta el momento, el mandatario no ha explicado a qué acontecimientos hacía referencia ni ha anunciado nuevas medidas relacionadas con Cuba. Sus palabras, sin embargo, vuelven a colocar el futuro de la isla en el centro de la atención y mantienen abiertas las expectativas sobre los próximos pasos que podría dar Washington en su línea de acción hacia La Habana.
Analista ve señales de una nueva etapa en la política hacia Cuba
Consultado por DIARIO LAS AMÉRICAS, el analista económico y político Frank Rodríguez, investigador asociado del Instituto de Investigaciones Cubanas (Cuban Research Institute) de la Universidad Internacional de Florida (FIU), consideró que las palabras del gobernante deben interpretarse dentro de un contexto más amplio, marcado por el endurecimiento de la política estadounidense hacia el castrismo.
“Es evidente que, como ya llevamos todo el año viendo cada vez más medidas contra el régimen de Cuba, contra sus personeros, contra las empresas que hacen negocio en Cuba o con Cuba, contra agentes de influencia de Cuba en Estados Unidos, contra familiares de la nomenclatura cubana y hasta contra Raúl Castro, le llegó la hora al régimen”, afirmó.
También llamó la atención sobre varios acontecimientos recientes que, en su opinión, ayudan a interpretar el momento que atraviesa la relación entre ambos países.
“Resulta llamativo que el director de la CIA haya visitado La Habana, que el jefe del Comando Sur se reuniera con militares cubanos en la Base Naval de Guantánamo y que posteriormente el secretario de Defensa también visitara esa instalación. Todo esto ocurrió después del ataque relámpago en Caracas y de la designación de Cuba como un peligro inminente para Estados Unidos”, apuntó.
Rodríguez considera que las palabras del presidente deben analizarse a la luz de esos antecedentes y del contexto regional, más que como una declaración aislada.
“Todos los ultimátums de Trump no han surtido el efecto deseado, así que ha llegado el momento de la verdad”, concluyó.
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