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ELECCIONES

La derecha chilena, más cerca de regresar a La Moneda de la mano de José Antonio Kast

Chile celebrará la segunda vuelta presidencial este domingo. De ganar el candidato de la derecha, José Antonio Kast, habrá el mayor cambo político en décadas

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

SANTIAGO.- Los chilenos acuden este domingo 14 de diciembre a las urnas para cerrar unas elecciones presidenciales marcadas por la fuerte polarización que representan las dos candidaturas, la de José Antonio Kast, aspirante de la derecha y quien a la tercera previsiblemente logrará llegar a La Moneda, y la progresista Jeannette Jara, ganadora de la primera vuelta.

Todo hace prever que Kast, seguidor del dictador Augusto Pinochet, llegó a hacer campaña para que se mantuviera en el poder en el referéndum de 1988, se impondrá en esta segunda vuelta. El candidato de Republicanos cuenta con el apoyo inmediato y sin condiciones del resto de los aspirantes conservadores que no superaron la primera cita de noviembre, a diferencia de las elecciones de 2021.

En la primera vuelta presidencial, las fuerzas conservadoras - el libertario Johannes Kaiser, la tradicionalista Evelyn Matthei, así como el antisistema Franco Parisi- se hicieron con cerca de seis millones de votos de los 13 millones de electores que acudieron a votar con la mente puesta principalmente en la economía, la seguridad y la inmigración.

De esa manera, el triunfo de Kast, aplaudido en primera vuelta por presidentes de la región como el ecuatoriano Daniel Noboa, el argentino Javier Milei, y el paraguayo Santiago Peña, supondrá el mayor cambio político en Chile en décadas y todo un ejemplo paradigmático de la ola conservadora que arrasa el continente.

Inmigración irregular

Los estudios de opinión señalan que la incógnita está en con cuánta diferencia se impondrá José Antonio Kast y qué margen de maniobra dispondrá durante los siguientes años para poder sacar adelante un programa político en el que se impone la mano dura para cuestiones de seguridad y migración y la reducción de impuestos.

Kast, de 59 años, enfocó su campaña en agitar el fantasma de la inmigración irregular, principalmente la que llega desde Venezuela, prometiendo deportaciones masivas, un cuerpo policial que persiga migrantes como en Estados Unidos, el cierre de fronteras y no permitir a estas personas el acceso a servicios básicos.

El aspirante derechista también planteó la construcción de cárceles de máxima seguridad al estilo de Nayib Bukele en El Salvador, una dinámica a la que se apuntan todos los candidatos conservadores del continente, reforzar la presencia policial y militar las en zonas del país con alta presencia del crimen organizado, o acabar con los "narcofunerales", un problema creciente en los últimos años.

Además, Kast prometió disminuir impuestos, recortes y una vuelta a las políticas de austeridad con las que pretende un ahorro de 5.000 millones de euros en el primer año, una proyección optimista para la que no ha detallado cómo podrá llegar hasta ella sin afectar a derechos fundamentales, como las pensiones.

Sin embargo, una parte de los congresistas que Kast necesita para sacar adelante esta y otras medidas son de carácter moderado, por lo que en principio debería refrenar esta eventual deriva hacia la ultraderecha si quiere llegar a acuerdos.

Para la izquierda chilena, el escenario es complejo. Jeannette Jara, de 51 años y la primera militante del Partido Comunista en aspirar a gobernar el país, logró una raquítica victoria en primera vuelta, un 26%, lejos del muy optimista 38% esperado que en septiembre de 2022. Apoyó un proyecto para reformar la Constitución y que podría haber planteado este domingo un escenario menos adverso para las fuerzas progresistas chilenas.

La misma noche de su triunfo, Jara se apresuró a considerar algunas de las ideas que algunos de sus contrincantes habían lanzado durante la campaña, como la devolución del IVA que promovía Parisi, o algunos de los puntos del proyecto de Matthei.

A pesar de que algunos de los éxitos del cuestionado mandato del presidente, Gabriel Boric, tienen el sello de Jara como ministra de Trabajo- reducción de la jornada laboral a 40 horas, el aumento del salario mínimo y la reforma de las pensiones- el fuerte rechazo al mandatario, como recordaron sus rivales durante la campaña electoral, le pasaron factura.

Al igual que Kast, Jeanette Jara también ha hablado de inversiones millonarias para reforzar la seguridad y las fronteras, si bien bajo la apuesta de programas de integración para extranjeros, así como por apuntar hacia las finanzas del crimen organizado y levantar el secreto bancario para rastrear el dinero del narcotráfico.

En este sentido, planteó la creación de un ingreso mínimo vital para ayudar a las familias más vulnerables, intervenir en el precio de la luz, reducir las listas de espera de la sanidad, y ayudas a los jóvenes para la compra de su primera vivienda.

Censo electoral

Estas elecciones presidenciales de Chile también están marcadas por el aumento del censo electoral, después de que el Congreso estableciera en 2022 como obligatorio acudir a las urnas. Si en anteriores comicios participaron entre siete y ocho millones de electores, desde que se estableció la nueva norma, la cifra ha superado los 13 millones.

En la primera vuelta del 16 de noviembre, Jara y Kast aglutinaron la mitad del voto y en esta última también queda por saber cómo responderá el electorado indeciso, así como esos cinco millones de chilenos que aquel día tuvieron que ir a votar "obligados" con la amenaza de multas.

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FUENTE: Con información de Europa Press

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