CARACAS.- La líder opositora venezolana, María Corina Machado, regresó al país el 25 de octubre, 10 meses después de su salida clandestina en diciembre de 2025 para recibir el Premio Nobel de la Paz en Noruega.
Oficialismo queda a la defensiva tras impacto político del retorno de María Corina Machado
Los analistas Ricardo Ríos y Luis Salamanca dicen que el oficialismo no está en capacidad de atenuar impacto y movilización de María Corina Machado
Su llegada activó la movilización popular de los ciudadanos que salieron a su encuentro en su recorrido terrestre de 366 kilómetros desde Barquisimeto, en el occidente, hasta Caracas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió unas cortas afirmaciones, el 26 de octubre, sobre el retorno de Machado."Es una mujer muy agradable. Me dio su Premio Nobel, así que ¿cómo puedo decir otra cosa? Y espero que esté a salvo", indicó.
Según Vente Venezuela, organización fundada por Machado, la dirigente había hecho varios intentos por regresar a Venezuela.
Del lado del oficialismo se produjeron las primeras reacciones. “Podía evitarse el show, ahí están los aeropuertos, hay unas estructuras transitorias (de las) que la gente, como dije, tiene muy buenos comentarios, así que alejémonos del show", dijo la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, al día siguiente de la llegada de la líder opositora.
En declaraciones al canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez señaló que espera que Machado contribuya al país. Indicó que su deseo es que “haya arrepentimiento, rectificación y pueda aportar algo al país”.
El ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, declaró en el mismo sentido que Rodríguez y dijo: “¿Desde cuándo estamos diciendo nosotros que el que se quiera venir que se venga? Aquí no hay persecuciones para nadie. Entonces montan un show. Tenemos tiempo diciendo que dejen el show y se venga todo el que se quiera venir”.
Cabello, también vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), dijo en rueda de prensa del chavismo, que el regreso de María Corina Machado no ameritaba la atención pública recibida.
El analista Ricardo Ríos, presidente de la consultora Poder & Estrategia, considera natural que desde el oficialismo se busque minimizar el impacto político del retorno de Machado, que generó muchísima emoción y agitación política.
“Los números nuestros, en Poder & Estrategia, indican que María Corina Machado cuenta con un respaldo superior del 70%, dependiendo del tipo de pregunta, está entre 65 y 72%, pero en todo caso es de lejos el liderazgo más popular del país. Y el domingo 25 de octubre se confirmó no solamente la popularidad, sino la capacidad de movilización completa y absolutamente espontánea”, señala Ríos a DIARIO LAS AMÉRICAS.
El investigador destaca que este escenario ubica a Rodríguez, Cabello y toda la coalición gobernante en Venezuela “en una situación defensiva y la manera de responder es disminuir el hecho”.
El politólogo e investigador Luis Salamanca destaca que la respuesta del “régimen remanente” es un discurso estereotipado y “estéril”.
“Esto no es un montaje y si lo siguen entendiendo así, van mal. Este es un proceso más profundo. Puertas adentro lo entienden bien, pero claro, puertas afuera, tienen que descalificarlo. Todas las expresiones buscan eso”, indica a DIARIO LAS AMÉRICAS.
Salamanca coincide con Ríos en que el oficialismo queda a la defensiva.
“Hay como un semáforo, con la luz roja encendida, que le dice al interinato que no vuelva a caer en lo que cayó Nicolás Maduro con la represión, aunque ellos no han cesado del todo con la persecución”, añade.
Impacto político
Salamanca subraya que el chavismo “es una especie en extinción” y que solo hay un 15 % o 20 % de venezolanos que pueden identificarse con este sector.
Indica que el chavismo resulta impactado de “forma demoledora”, tras el regreso de la líder de la oposición y cree que lo que queda “es un rechazo histérico del avance del bloque democrático.
Destaca que el oficialismo quedó en evidencia porque, considera, no manejan la información sobre el país, ni pudo contener la respuesta ante el retorno de la dirigente.
“Ahorita la calle está en manos de María Corina Machado”, asevera. A su juicio, lo más llamativo fue una suerte de “chispazo” que produjo entre los ciudadanos.
“Sin convocatoria, de pronto las calles y avenidas se llenaron de gente”, apunta. El investigador expresa que la gran tarea de Machado es activar al pueblo “que estaba en soledad, desarticulado. Internamente, no había un interlocutor”.
Por su parte, Ricardo Ríos asevera que el chavismo fue un fenómeno de masa con altísima popularidad que se fue reduciendo y luego fragmentando.
“Quien hoy detenta el poder lo calificamos nosotros más de oficialismo que de chavismo, porque es como un chavismo vacío de contenido ideológico, que fue programático, ideológicamente siempre muy heterodoxo, pero tenía unos postulados”, explica.
Añade que, desde la crisis económica de Venezuela que tuvo su aceleración en 2015 y 2016, y luego con los hechos del 3 de enero y la captura de Nicolás Maduro, el chavismo se terminó de fragmentar.
“Antes era chavismo y madurismo, ahora hay un chavismo que está absolutamente confrontado contra el oficialismo que detente el poder. Esa base, realmente, es poco lo que puede hacer desde el punto de vista de arrastre popular”, expresa.
Agrega que ese pequeño segmento, de alrededor de 6-7 %, se puede sentir retado por esta movilización popular generada por María Corina Machado y generar algún tipo de respuesta de movilización de calle.
“Pero, en ningún caso va a lograr ser masiva, ya sea como lo logra en este momento Machado o, como en algún momento, lo logró el propio chavismo”, asegura.
Ríos considera que el interinato tiene un pequeño margen de acción y no les queda otra opción que aceptar la movilización opositora.
“De hecho, lo que dicen Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello es una confesión de la incapacidad coercitiva. Delcy, cuando le preguntan qué hará el sistema de justicia para someter a María Corina Machado, responde que la justicia se está reformando para no criminalizar a los pobres y espera que María Corina esté arrepentida de lo que hizo. No hace ninguna amenaza, no puede ni siquiera hacer una amenaza y Diosdado Cabello hace algo similar diciendo que haga política en la calle”, agrega.
A su vez, el presidente de Poder & Estrategia puntualiza: “No tienen capacidad, están limitados por los acuerdos políticos internacionales y además post 3 de enero estamos hablando evidentemente de una situación de tutelaje. Entonces, no les queda otra alternativa que permitir en esta circunstancia la activación política de María Corina. En la medida que esta situación avance, haya acuerdos y una negociación para una transición más expedita, puede trancarse el juego y allí la situación se puede tornar con un poco más de confrontación”.
Interrogantes clave
Ricardo Ríos sostiene que uno de los puntos a dilucidar es si el regreso de María Corina Machado “fue o no fue producto de una negociación política y la verdad es que hay dudas”.
Señala que, por una parte, el interinato dejó entrever que sí era parte de un acuerdo, así como también lo hizo el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio.
“Las primeras palabras del secretario de Estado, el tono y posteriormente diciendo que, luego de los terremotos desaconsejó el regreso de Machado, indican que todo forma parte de un acuerdo. Pero la temporalidad importa, es decir, como que había el acuerdo de que en algún momento se ejecutaría ese retorno, pero pareciera que no fue establecido con precisión. Pareciera que ese acuerdo político no estaba del todo vigente”, indica.
Ríos subraya que hay ciertos matices de los que sabrá más adelante. “No se puede dejar de comentar que esto también está en el marco de los días previos a las elecciones de medio término, en donde Trump está muy mal en los números y seguramente un empujoncito de la comunidad latina, muy perseguida por el ICE, producto de un evento como este, pues pueda ayudar un poco”.
Tras el regreso, Rubio escribió en su cuenta en la red social X: “Las condiciones que permiten el regreso seguro de la Sra. Machado a Venezuela son el resultado directo de las conversaciones de reconciliación respaldadas por Estados Unidos, las cuales ya han hecho posible la liberación de cientos de presos políticos y el retorno del exilio de cientos de figuras de la oposición política”.
El funcionario de la Administración Trump también sostuvo: "Sabemos muy bien que ella quería regresar. Y lo único que puedo decirles al respecto es que (...) hablamos con las autoridades provisionales y simplemente les dijimos que ella debería poder volver con total tranquilidad".
El investigador Luis Salamanca destaca que, dependiendo de la forma cómo se concretó la llegada de la líder opositora, puede evaluarse lo que puede pasar.
Explica que todo depende de si se dio una negociación, fue por sorpresa o María Corina Machado se vino asumiendo sus riesgos.
“La dirigente llega al Santuario de la Divina Pastora, en Barquisimeto, y sorprendió al gobierno interino, al gobierno de los Estados Unidos, a los venezolanos, a todo el mundo. Si eso fue así es para empujar el proceso tanto en Estados Unidos como en Venezuela”, afirma.
Salamanca apunta que Delcy Rodríguez no está para negociar con Estados Unidos, pero sí para acatar órdenes. El politólogo destaca que tanto la Administración Trump como el interinato querían manejar el regreso de la líder opositora, pero Machado actúa con autonomía y cree que, en ese aspecto, le ha ayudado no formar parte de la mesa de negociación con el oficialismo.
snederr@diariolasamericas.com
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FUENTE: Con información de DIARIO LAS AMÉRICAS /AFP
