MIAMI — Mantener una buena alimentación es, sin duda, un factor clave para tener una vida saludable y reducir el riesgo de padecer diversas enfermedades, incluido el cáncer, de acuerdo con expertos de la Escuela de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard.
¿Cómo reducir el riesgo de cáncer con la alimentación?
Expertos de Harvard recomiendan una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales y proteínas saludables para disminuir el riesgo de cáncer
Los alimentos ultraprocesados, entre los que se encuentran las papas fritas, los dulces y las comidas fabricadas, forman una gran parte de la dieta de los americanos. Al igual que las carnes procesadas, como el tocino, las salchichas y otros embutidos comunes.
Todos estos alimentos han tenido implicación en el incremento de la tasa de cáncer en el país, según los investigadores de Harvard. En EEUU, se estima que cada año se diagnostican 1.9 millones de nuevos casos de cáncer.
Además, de este tipo de alimentos que suelen ser nocivos para la salud, el alcohol es otro factor de riesgo que incrementa las posibilidades de padecer algún tipo de cáncer. Así lo asegura el profesor de Prevención del Cáncer Vincent L. Gregory Jr. de la Escuela Chan, Timothy Rebbeck, quien sostiene que el alcohol es “un carcinógeno”.
Cáncer: factores de riesgo
A pesar de que los mecanismos biológicos detrás de los diferentes tipos de cáncer varían, la inflamación es un causante común de esta enfermedad. Cuando la inflamación de bajo nivel provocada por la dieta se vuelve crónica, el estrés ejercido sobre las células puede provocar enfermedades, según lo reseñado por The Harvard Gazette, tras el debate “Reducción del riesgo de cáncer a través de la nutrición”, que se llevó a cabo en asociación con el Centro Familiar Zhu para la Prevención Global del Cáncer.
“La inflamación crónica ocurre durante años y años y las células se desregulan y mutan (...) Ese es el tipo de inflamación en el que creemos que la dieta y la nutrición, así como otras cosas, pueden tener un impacto y serían muy importantes en la causa del cáncer”, declaró Timothy Rebbeck.
Otros factores que influyen en el riesgo de padecer cáncer son los altos niveles de insulina circulando en el cuerpo, como ocurre cuando se presenta obesidad y en la etapa inicial de la diabetes tipo 2. Además, de ciertas grasas.
“Tener niveles crónicamente altos de inflamación e insulina (y probablemente algunos lípidos promuevan el cáncer) es el mayor impacto de la dieta sobre el cáncer”, señaló el profesor de nutrición y epidemiología en la Escuela Chan, Edward Giovannucci.
¿Qué alimentos se deben consumir?
Una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales y proteínas saludables no sólo es beneficioso para quienes buscan mejorar la salud del corazón y bajar los niveles de azúcar en la sangre. Una dieta saludable permite reducir el riesgo de cáncer, de acuerdo con los expertos de Harvard, que recomiendan disminuir el consumo de carnes rojas y procesadas.
“En general, se sabe que una dieta basada en plantas es muy útil para la salud a largo plazo (...) Son muchas plantas, pero no sólo plantas”, indicó la dietista registrada, Eliza Leone.
La especialista mencionó que la dieta saludable recomendada por Harvard se compone en un 50% de frutas y verduras, y el resto se divide entre cereales integrales y proteínas saludables.
Pese a que instaron a los consumidores a tener cuidado con las afirmaciones saludables sobre los suplementos, destacaron que estudios han sugerido que la vitamina D tiene propiedades para combatir el cáncer.
El hallazgo se hizo durante el estudio VITAL, dirigido por investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard y el Hospital Brigham and Women's. Este mostró que los suplementos de vitamina D tomados durante seis años redujeron las tasas de muerte por cáncer.
Otras recomendaciones
El profesor de nutrición Edward Giovannucci agregó que el folato, que normalmente se vende como ácido fólico, puede ser beneficioso contra esta enfermedad. No obstante, alertó sobre las megadosis, ya que algunos compuestos, como el selenio y el zinc, pueden promover el cáncer si se consumen en dosis muy altas.
Igualmente, los investigadores resaltaron los beneficios de hacer ejercicios, que ayudan a disminuir el riesgo de los cánceres de vejiga, mama, colon, endometrio, esófago, estómago y riñón. “El poder antiinflamatorio de la actividad física es un factor clave”, apuntó Giovannucci.
En cuanto al ayuno intermitente, que ha ganado popularidad en los últimos años, señalaron que no hay mucha evidencia de que el método reduzca el riesgo de esta enfermedad.
Eliza Elone afirmó que el problema con este régimen alimenticio es que las personas a menudo se sienten justificadas para comer lo que quieran, incluidos alimentos altamente procesados, cuando no están ayunando. “La mayoría de las dietas no son sostenibles a largo plazo y es mejor centrarse en opciones saludables y en el control de las porciones”, recomendó.
Los expertos aconsejan, en cambio, dedicar más tiempo a la cocina para mejorar la alimentación y cuidar efectivamente la salud.
“Una de las cosas más importantes que puedes hacer para mejorar la nutrición en tu vida es sentirte más cómodo en la cocina; todas estas recomendaciones nutricionales se reducen a lo que comes”, enfatizó.
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FUENTE: Con información de The Harvard Gazette
