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SALUD

El consumo elevado de proteínas no es tan saludable como se cree, según estudio científico

La reducción aceptable de nutrientes proteicos y acompañarla con ejercicios mejora el metabolismo y disminuye el daño celular, según una revisión de estudos

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

MIAMI.- El consumo de proteína es la recomendación médica principal para prevenir la malnutrición y la aparición de afecciones de salud, pero hacerlo en cantidades elevadas puede generar efectos no tan saludables como se cree ordinariamente, con base a alguna sugerencia superficial.

Una revista especializada publicó este viernes una actualización de 350 estudios científicos recientes sobre la restricción de proteína y su relación con el envejecimiento y desmontó la teoría de que una dieta rica en esos nutrientes, por sí misma, es saludable o incluso puede prolongar la vida.

Y sugiere que, en todo caso, no hay efectos positivos si se lleva una vida sedentaria, es decir, sin actividad física.

Más proteínas, menos salud

Según la publicación, consumir menos proteínas mejora la salud y prolonga la esperanza de vida, porque mejora el metabolismo, modifica la respuesta de las células a los nutrientes, baja la inflación, reduce el daño celular y preserva el funcionamiento saludable de las células.

Pero hace una salvedad.

“Las proteínas aportan beneficios al crecimiento muscular y a la respuesta al ejercicio de las personas activas, pero si la mayoría de personas llevan una vida sedentaria y consumen más proteínas de las que necesitan, es negativo para su salud”, subrayó uno de los autores del estudio, Dudley Lamming, investigador médico de la Universidad de Wisconsin-Madison y del hospital asociado a ella, según la información.

El especialista y su colega Bailey Knopf, investigador médico en la universidad y del hospital, suministraron la explicación médica: uno de los factores clave es la hormona “factor de crecimiento fibroblástico 21” (FGF21), cuyos niveles aumentan cuando la ingesta de proteínas es baja.

La hormona FGF21 incrementa el gasto energético del organismo, mejora el control de la glucemia y reduce la inflamación, por lo que tenerla en niveles altos es bueno para la salud de las personas.

Reducir para mayor bienestar

Consumir menos proteínas también eleva los niveles de FGF21 en los seres humanos, por lo que reportaría los mismos beneficios para la salud.

La actualización de los estudios también destacó que los tres aminoácidos, básicos de las proteínas y que son la metionina, la isoleucina y la valina, pueden ser dañinos ni el consumo es excesivo, pues puede aumentar el riesgo de obesidad, inflamación y otras enfermedades relacionadas con la edad, incluido el cáncer.

“Estos estudios nos vienen a decir que el exceso de proteína que consumen las personas sedentarias puede tener consecuencias negativas para su salud”, afirma Lamming.

Observación puntual

Los científicos hacen una precisión.

La comida ricas en proteína es recomendable si las personas practican habitualmente algún deporte o actividad física, si son mujeres embarazadas, niños en crecimiento y si son adultos mayores de 65 años, edad en la que es más frecuente la pérdida de masa muscular.

Los estudios revisados por los médicos coinciden en que utilizar las proteínas para desarrollar músculos fuertes y sanos haciendo ejercicio regular ayuda a protegerlos de los efectos negativos para la salud asociados a una dieta rica en proteínas.

“Probablemente debamos personalizar las recomendaciones sobre el consumo de proteínas basándonos no solo en la edad, sino también en el nivel de actividad física de las personas”, aclaró Lamming.

Cantidad recomendable

Ante la duda de cuánta proteína hay que tomar, los especialistas señalaron la recomendación estándar que es ingerir 0,8 gramos por cada kilo de peso que tenga una persona, independientemente del sexo o la edad.

Es decir, si la persona pesa 65 kilos debería tomar 52 gramos al día, por ejemplo, aunque para los adultos mayores de 65 años de edad la ingesta recomendada es mayor: de 1 a 1,2 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día, con el objetivo de prevenir la sarcopenia (pérdida de masa muscular asociada a la edad) y evitar así la fragilidad, se informó.

Un ensayo clínico llevado a cabo durante tres años concluyó que los adultos mayores que consumían 1.2 gramos por kilogramo corporal al día presentan un 40% menos de pérdida de músculo en comparación con los que consumían 0.8, precisó la publicación.

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FUENTE: Con información de EFE

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